La marca francesa juega a la nostalgia recuperando el concepto de monovolumen compacto, pero el ELO suena más a marketing que al espíritu real del Xsara Picasso
Un concepto que mezcla sustentabilidad con conducción fuera de la ciudad, una inventiva para el manejo urbano, un ganador en circuito y el más veloz de todos... Pasen y recuerden