Coche del día: Fiat Stilo 1.8 16v

Coche del día: Fiat Stilo 1.8 16v

¿El casi Abarth?


Tiempo de lectura: 6 min.

El Fiat Stilo salió a la venta con la idea de hacer frente al todopoderoso Volkswagen Golf, pero con el carácter y estética propios de los coches italianos, aunque, como veremos a continuación; se quedó un poco a medias. Empezó a comercializarse en el año 2001 y la motorización de la que vamos a hablar –Fiat Stilo 1.8 16v-, era el modelo tope dentro de las versiones gasolina, exceptuando el “pata negra” Stilo Abarth.

El Stilo, a grandes rasgos, destacó por tener una estética moderna, a la vez que muy italiana y deportiva -se observaba en detalles como los retrovisores casi de coche de competición, su anchura de caderas o su línea de ventanillas ascendente-, de “pseudo-coupé” si tu elección se decantaba por el tres puertas; y de casi monovolumen -también menos agraciada-, y práctica, si te inclinabas por el de cinco -entre otras cosas, gracias a sus asientos traseros deslizantes, maletero de mayor tamaño, sus 70 milímetros de longitud adicional de carrocería, 20 de anchura y 50 de altura-. Por último, también hubo una aún más practica carrocería familiar o Multi Wagon, que saldría un año después, incluso tuvo su versión crossover, Stilo Multi Wagon Uproad.

Sus dimensiones eran las típicas de un segmento C de la época, aunque quizás estando un poco en la parte media-alta entre sus rivales (4.180 milímetros de longitud, 1.784 de anchura y 1.475 de altura, con una batalla de 2.600). Estas dimensiones correspondían a la versión de tres puertas.

Fiat Stilo 1.8

Como hemos dicho al principio, el Fiat Stilo 1.8 16v montaba un mal nombrado 1.8 en disposición transversal -decimos mal nombrado, ya que su cilindrada real era de 1.747 centímetros cúbicos, por lo que tendría que haber sido un 1.7- que ya lo equipaban con anterioridad modelos como el Coupé o el Barchetta, pero revisado para esta iteración en el Stilo.

Con culata de 16 válvulas, atmosférico, de inyección indirecta y una potencia máxima de 133 CV a 6.400 vueltas -pudiendo estirar un poco más allá, hasta las 6.700-, tenía una escueta cifra de par -pero común en este tipo de motores-; de 158 Nm a 3.500 revoluciones.

Era un motor que daba lo mejor de sí en torno a las 4.000-5.000 vueltas, no siendo necesario estirarlo mucho más del régimen de potencia máximo, ya que te encontrabas con “mucho ruido y pocas nueces”. Tenía cuatro frenos de disco de buen tamaño -los delanteros ventilados-, y podía equipar llantas de 16 o 17 pulgadas -estas últimas en opción-.

Si nos metemos a departir sobre sus consumos, realizando una conducción normal debíamos movernos en torno a 8 litros de media, pudiendo llegar a los 11 o 12, si ese día teníamos ganas de fiesta y nos movíamos constantemente en marchas cortas y en regímenes próximos al corte de inyección.

Fiat Stilo 1.8 Fiat Stilo 1.8 16v

En cuanto a las prestaciones puras del Fiat Stilo con esta motorización y carrocería de tres puertas: alcanzaba los 202 km/h -y no le costaba demasiado, al menos de marcador-, y llegaba a los 100 en 9,9 segundos; cifras muy a tener en cuenta para un compacto “normal” del año 2001, sin entrar en versiones “GTI”.

Un punto chulo de este coche, y sobre todo para los que nos corre gasolina por las venas, era que tenía un sonido bonito e incluso grave para ser un “1.7” de cuatro cilindros; el sonido del cinco cilindros del Abarth ya era otro cantar.

Los puntos fuertes de este modelo era su aprovechamiento del tamaño interior, su practicidad -espacios portaobjetos amplios en las puertas, cajones bajo los asientos delanteros y una doble guantera frente al copiloto-, una mejora en la calidad de sus materiales con respecto a su antecesor el Bravo/Brava -aunque los ajustes, eran mejorables-, y sus amplísimas posibilidades de equipamiento. Eran muy a la “alemana” en este sentido y con opcionales más propios de segmentos superiores: faros de xenón, hasta ocho airbags -siendo seis de serie-, ESP, sensor de luz y lluvia, climatizador bizona, sensor de parking trasero, techo solar laminar panorámico, navegador de gran formato con pantalla a color y teléfono, mandos en el volante, equipo HiFi con subwoofer firmado por Bose, asientos eléctricos con memoria en el del conductor e incluso control de crucero.

Fiat Stilo 1.8

El punto flaco principal de este coche estaba relacionado con su chasis: se apreciaban unos acusados balanceos de carrocería, pecaba también de un carácter excesivamente subvirador, y tenía una velocidad de entrada en curva tirando a baja, que si bien en autopistas con curvas de radio amplio lo hacían un modelo cómodo y estable -quizás en este medio le lastraba el elevado ruido del motor que llegaba al habitáculo, ya que, al montar un cambio de cinco velocidades (de tacto blandito, pero preciso y de recorridos no muy largos), iba considerablemente revolucionado-; mientras que en carreteras más ratoneras había que levantar el pie del acelerador, tomarse las cosas con calma y disfrutar del paisaje.

Su dirección asistida Dualdrive con modo “City” era una auténtica gozada en ciudad, permitiendo que las maniobras de aparcamiento fueran cosa de niños -más sencillas aún si además le sumabas el sensor de parking trasero-, pero que provocaba correcciones continuas a altas velocidades por autovía, debido a su exagerada asistencia y a que era poco informativa.

Recapitulando desde el primer párrafo, salió al mercado con la intención de atacar directamente al rey del segmento, pero no contó ni con su amplia gama de motorizaciones, ni su chasis, ni su calidad general global; cosa que le lastró. Eso sí, en cuanto a precio, poco tenía que hacer un Golf frente a él: desde aproximadamente 16.000 euros para esta motorización -algo menos de 23.000 euros a día de hoy-.

Fiat Stilo 1.8

Para Fiat el Stilo fue una ruina, perdió dinero con cada unidad vendida

El Fiat Stilo 1.8 16v un coche al que guardo un rinconcito en mi corazón, ya que fue el primero que empecé a conducir con 18 años, con el que hice mis primeros viajes y me “solté” como conductor. Era un tres puertas en gris, con llantas de 17 pulgadas y hasta arriba de equipamiento, del que tuvimos que desprendernos muy pronto -con menos de seis años y 50.000 km-, debido a los numerosos problemas electrónicos que daba -especialmente su cuerpo de la mariposa-; que hacían que pasara más tiempo en el taller que circulando en carretera.

La producción de este motor cesaría en 2005 ante su poca demanda, ya que su hermano pequeño -el 1.6-, se llevaba la mayor parte de ventas de las variantes gasolina. El Fiat Stilo sería sustituido por el nuevo Bravo a lo largo del año 2008.

Calcula cuánto cuesta asegurar un Fiat Stilo con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

2
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Wagner Augusto Da Silva
Invitado
Wagner Augusto Da Silva

Olá pessoal, sou do Brasil e tenho um FIAT STILO DUALOGIC 2008.
Estou olhando o Fiat Stilo de vocês, e o design daí é muito Bonito.
Qual o valor de um Usado hoje aí ?
Abraços

Javier Costas
Editor

Con unos 180.000-200.000 km, menos de 2.000 euros.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ignasi Puig

Es curioso que me entusiasme cualquier actividad relacionada con los coches ¿El escribir? Para trasmitir. Trasmitir conocimiento, pasión y sensaciones; hacerte llegar aquello por lo que me vuelvo loco. Súmale que aprendes y ya es una terrible adicción.

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Me gusta mucho la historia del automóvil y actualmente estoy creando una biblioteca personal dedicada, en exclusiva, a la historia del motor en España, sin olvidarnos de las motos que tanto servicio dieron en nuestra "vieja" España. También cuento con una enorme colección de material escaneado.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Javier J. Navarro

Javier es más conocido por hablar de finanzas y economía, pero ha estado obsesionado con los coches desde que sabía pronunciar los nombres de los modelos.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!