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Coche del día: Fiat Stilo 1.8 16v

¿El casi Abarth?

Coche del día: Fiat Stilo 1.8 16v

El Fiat Stilo salió a la venta con la idea de hacer frente al todopoderoso Volkswagen Golf, pero con el carácter y estética propios de los coches italianos, aunque, como veremos a continuación; se quedó un poco a medias. Empezó a comercializarse en el año 2001 y la motorización de la que vamos a hablar –Fiat Stilo 1.8 16v-, era el modelo tope dentro de las versiones gasolina, exceptuando el “pata negra” Stilo Abarth.

El Stilo, a grandes rasgos, destacó por tener una estética moderna, a la vez que muy italiana y deportiva -se observaba en detalles como los retrovisores casi de coche de competición, su anchura de caderas o su línea de ventanillas ascendente-, de «pseudo-coupé» si tu elección se decantaba por el tres puertas; y de casi monovolumen -también menos agraciada-, y práctica, si te inclinabas por el de cinco -entre otras cosas, gracias a sus asientos traseros deslizantes, maletero de mayor tamaño, sus 70 milímetros de longitud adicional de carrocería, 20 de anchura y 50 de altura-. Por último, también hubo una aún más practica carrocería familiar o Multi Wagon, que saldría un año después, incluso tuvo su versión crossover, Stilo Multi Wagon Uproad.

Sus dimensiones eran las típicas de un segmento C de la época, aunque quizás estando un poco en la parte media-alta entre sus rivales (4.180 milímetros de longitud, 1.784 de anchura y 1.475 de altura, con una batalla de 2.600). Estas dimensiones correspondían a la versión de tres puertas.

Fiat Stilo 1.8

Como hemos dicho al principio, el Fiat Stilo 1.8 16v montaba un mal nombrado 1.8 en disposición transversal -decimos mal nombrado, ya que su cilindrada real era de 1.747 centímetros cúbicos, por lo que tendría que haber sido un 1.7- que ya lo equipaban con anterioridad modelos como el Coupé o el Barchetta, pero revisado para esta iteración en el Stilo.

Con culata de 16 válvulas, atmosférico, de inyección indirecta y una potencia máxima de 133 CV a 6.400 vueltas -pudiendo estirar un poco más allá, hasta las 6.700-, tenía una escueta cifra de par -pero común en este tipo de motores-; de 158 Nm a 3.500 revoluciones.

Era un motor que daba lo mejor de sí en torno a las 4.000-5.000 vueltas, no siendo necesario estirarlo mucho más del régimen de potencia máximo, ya que te encontrabas con “mucho ruido y pocas nueces”. Tenía cuatro frenos de disco de buen tamaño -los delanteros ventilados-, y podía equipar llantas de 16 o 17 pulgadas -estas últimas en opción-.

Si nos metemos a departir sobre sus consumos, realizando una conducción normal debíamos movernos en torno a 8 litros de media, pudiendo llegar a los 11 o 12, si ese día teníamos ganas de fiesta y nos movíamos constantemente en marchas cortas y en regímenes próximos al corte de inyección.

Fiat Stilo 1.8

Fiat Stilo 1.8 16v

En cuanto a las prestaciones puras del Fiat Stilo con esta motorización y carrocería de tres puertas: alcanzaba los 202 km/h -y no le costaba demasiado, al menos de marcador-, y llegaba a los 100 en 9,9 segundos; cifras muy a tener en cuenta para un compacto “normal” del año 2001, sin entrar en versiones “GTI”.

Un punto chulo de este coche, y sobre todo para los que nos corre gasolina por las venas, era que tenía un sonido bonito e incluso grave para ser un “1.7” de cuatro cilindros; el sonido del cinco cilindros del Abarth ya era otro cantar.

Los puntos fuertes de este modelo era su aprovechamiento del tamaño interior, su practicidad -espacios portaobjetos amplios en las puertas, cajones bajo los asientos delanteros y una doble guantera frente al copiloto-, una mejora en la calidad de sus materiales con respecto a su antecesor el Bravo/Brava -aunque los ajustes, eran mejorables-, y sus amplísimas posibilidades de equipamiento. Eran muy a la «alemana» en este sentido y con opcionales más propios de segmentos superiores: faros de xenón, hasta ocho airbags -siendo seis de serie-, ESP, sensor de luz y lluvia, climatizador bizona, sensor de parking trasero, techo solar laminar panorámico, navegador de gran formato con pantalla a color y teléfono, mandos en el volante, equipo HiFi con subwoofer firmado por Bose, asientos eléctricos con memoria en el del conductor e incluso control de crucero.

Fiat Stilo 1.8

El punto flaco principal de este coche estaba relacionado con su chasis: se apreciaban unos acusados balanceos de carrocería, pecaba también de un carácter excesivamente subvirador, y tenía una velocidad de entrada en curva tirando a baja, que si bien en autopistas con curvas de radio amplio lo hacían un modelo cómodo y estable -quizás en este medio le lastraba el elevado ruido del motor que llegaba al habitáculo, ya que, al montar un cambio de cinco velocidades (de tacto blandito, pero preciso y de recorridos no muy largos), iba considerablemente revolucionado-; mientras que en carreteras más ratoneras había que levantar el pie del acelerador, tomarse las cosas con calma y disfrutar del paisaje.

Su dirección asistida Dualdrive con modo «City» era una auténtica gozada en ciudad, permitiendo que las maniobras de aparcamiento fueran cosa de niños -más sencillas aún si además le sumabas el sensor de parking trasero-, pero que provocaba correcciones continuas a altas velocidades por autovía, debido a su exagerada asistencia y a que era poco informativa.

Recapitulando desde el primer párrafo, salió al mercado con la intención de atacar directamente al rey del segmento, pero no contó ni con su amplia gama de motorizaciones, ni su chasis, ni su calidad general global; cosa que le lastró. Eso sí, en cuanto a precio, poco tenía que hacer un Golf frente a él: desde aproximadamente 16.000 euros para esta motorización -algo menos de 23.000 euros a día de hoy-.

Fiat Stilo 1.8

Para Fiat el Stilo fue una ruina, perdió dinero con cada unidad vendida

El Fiat Stilo 1.8 16v un coche al que guardo un rinconcito en mi corazón, ya que fue el primero que empecé a conducir con 18 años, con el que hice mis primeros viajes y me “solté” como conductor. Era un tres puertas en gris, con llantas de 17 pulgadas y hasta arriba de equipamiento, del que tuvimos que desprendernos muy pronto -con menos de seis años y 50.000 km-, debido a los numerosos problemas electrónicos que daba -especialmente su cuerpo de la mariposa-; que hacían que pasara más tiempo en el taller que circulando en carretera.

La producción de este motor cesaría en 2005 ante su poca demanda, ya que su hermano pequeño -el 1.6-, se llevaba la mayor parte de ventas de las variantes gasolina. El Fiat Stilo sería sustituido por el nuevo Bravo a lo largo del año 2008.

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Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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