Coche del día: Mitsubishi L300 2.5 TD 4WD (III)

Coche del día: Mitsubishi L300 2.5 TD 4WD (III)

Una perfecta combinación de furgoneta y todo terreno


Tiempo de lectura: 5 min.

El Mitsubishi L300 2.5 TD 4WD (o 4×4) era un vehículo que pertenecía a una gama de furgonetas y camionetas diseñadas y fabricadas por el constructor de automóviles japonés Mitsubishi. Su origen como modelo se remonta a 1968. Esta furgoneta, camioneta y todoterreno recibió diferentes nombres dependiendo del mercado al que estaba destinado, que fueron muchos y variados, incluso bajo otras marcas.

Su nombre original era Mitsubishi Delica, denominándose L300 en Europa, Jamaica y Nueva Zelanda, Van y Wagon en Estados Unidos o Express y Starwagon en Australia. La versión exclusiva de pasajeros se empezó a conocer como Delica Space Gear, producida desde 1979 hasta 1994, momento en el que cambió de denominación llamándose Delica Space Gear, y simplemente Space Gear en Europa.

Se puede considerar un vehículo global por la extensión de su mercado y el tiempo que lleva en producción, conviviendo en la actualidad versiones de todas sus generaciones -excepto la primera- en diferentes mercados internacionales. Se han producido hasta la fecha cinco generaciones, a saber: la primera desde 1968, la segunda desde 1979, la tercera desde 1986, la cuarta desde 1994 y la quinta desde 2007 hasta la actualidad. Debido a su inmenso mercado se llegan a solapar diferentes generaciones en un mismo período de tiempo.

Mitsubishi L300 4x4 interior LHD MT

Interior de la versión con cambio manual. La palanca corta es para cambiar los modos 4×2 (2H), 4×4 (4H) y 4×4 con reductora (4L)

En España son difíciles de encontrar, al menos en la península y Baleares. La mayoría de las unidades disponibles y a un precio asequible solamente se hallan en las Canarias

Es interesante revisar los puntos proclives a la oxidación debido a la humedad y el salitre existente en las islas, pues hay un porcentaje muy elevado de encontrar piezas herrumbrosas de la mecánica, así como elementos de la carrocería.

En el resto de Europa, al igual que en España, sus posibles usuarios tenían características comunes: familias numerosas y/o con mascotas a las cuales su vehículo actual se les queda pequeño y el precio de los vehículos existentes en el mercado de segunda mano se aleja de su presupuesto -Volkswagen California, Renault Espace-. El Mitsubishi L300 cumple con ese requisito primordial, pues es el más barato de todos ellos, aunque a cambio es probable la necesidad de invertir unos pocos billetes en acondicionarla.

Una característica común a todas las generaciones es su aspecto robusto y cuadradote, con una gran superficie acristalada, una respetable altura libre al suelo, un frontal muy cortito típico de las antiguas furgonetas y unos neumáticos propios para el uso offroad, o al menos para un uso mixto beneficiados por la tracción total. A algunos le recuerda incluso un pequeño vehículo militar adaptado para uso civil. Veamos de qué es capaz:

Es una pena que no lleve aire acondicionado -problema subsanado en generaciones posteriores-, pues concretamente en las Canarias cuando llega el calorcito veraniego acompañado de la calima procedente del desierto del Sáhara es imposible abrir las ventanillas. Con la calefacción no hay problema, sobre todo en las plazas traseras, a causa del calor desprendido por la batería, ubicada entre el paso de rueda trasero izquierdo y el portón del maletero.

Como buen todoterreno en su equipamiento podía enriquecerse con un práctico e interesante inclinómetro. Su único antiniebla trasero iba en una posición muy baja, expuesto a los pequeños golpes que seguro iba a recibir. Contaba con la practicidad de doble puerta corredera y un techo solar pensando en el uso lúdico que se le suele dar a estos vehículos. Sus dimensiones aproximadas eran 4,38 metros de largo, 1,98 de alto y 1,69 de ancho. Su peso rondaba los 1.400 kg.

El motor que lleva es el 4D56T, que ha ido evolucionando con los años y es el corazón de muchas furgonetas y 4×4 de Mitsubishi y de otros modelos de fabricantes asiáticos. Concretamente en nuestro modelo de tercera generación, es un bloque de cuatro cilindros en línea y 2.477 cm3 que entregaba 84 CV a 4.200 RPM con un par motor de 201 Nm a 2.000 RPM. Contaba con un solo árbol de levas en cabeza (SOHC), dos válvulas por cilindro y carecía de intercooler.

Mitsubishi L300 4x4 interior RHD AT

Interior de la versión automática de cuatro velocidades con volante a la derecha, pero con palanca manual para cambiar modos 2H, 4H y 4L

La caja de cambios era manual de cinco velocidades e incluía reductora

En el mercado existen muchos repuestos para conseguir un aumento de potencia, como piezas de la admisión, intercooler, turbos… pero siempre en un taller especializado. Este motor diésel puede aguantar hasta 500.000 km con un buen trato.

Un mal endémico de dicho motor era el turbo engrasado, pero era preferible no tocarlo mientras no se averiase. Bastaba con añadirle aceite al motor algo más de lo habitual y problema solucionado. Aparte de esto no daba grandes problemas, si acaso preocuparse de cambiar la correa de la distribución a los 90.000 km.

Llevaba un calzado muy apropiado para moverse fuera del asfalto, de medidas 215/80 R15. Estas se pueden cambiar por unas 235/75 R15, una medida muy común con todo tipo de dibujos y con la ventaja de no tener que homologar nada y casi equiparando la velocidad de marcador con la real indicada por el GPS, con un error por exceso de solo 3 km/h de media.

Mitsubishi L300 4x4 1990

Mitsubishi L300 2.5 TD 4WD (1990)

La geometría de la suspensión delantera provocaba un desgaste irregular y prematuro de las ruedas, por lo cual era necesario cambiar los neumáticos a los 30.000 km, aproximadamente. Esta mezcla de furgoneta y todoterreno unía las ventajas de ambos: capacidad de transporte de pasajeros y de carga, un comportamiento muy bueno fuera del asfalto, unas medidas contenidas con una mecánica más que conocida y probada, y con un bajo coste de adquisición en el mercado de segunda mano.

Si encuentras alguna lo más probable es que tengas que invertir un puñado de euros en mejorarla y adaptara a tus necesidades, incluso convertirla en una pequeña autocaravana, pero el resultado merecerá la pena.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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