¿Seguro que los coches chinos son peores? He probado el Bestune T90 y tengo malas noticias para los alemanes (con vídeo)

¿Seguro que los coches chinos son peores? He probado el Bestune T90 y tengo malas noticias para los alemanes (con vídeo)

Un SUV gasolina que sorprende por su calidad


Tiempo de lectura: 8 min.

Si eres de los que todavía creen que los coches chinos no están a la altura de los europeos, o que solamente se fabrican con motores eléctricos, prepárate, porque te vas a caer de culo (a no ser que ya leyeses antes mi reseña del Bestune B70, el hermano berlina del coche de hoy.

El Bestune T90 es un SUV de gran tamaño que acaba de llegar al mercado de la mano de algunos concesionarios atrevidos como SZ Motor y que promete un vehículo muy equilibrado dentro de su segmento por un precio por el que en otras marcas tienes un “por favor, acompañen a este señor a la puerta”.

Diseño exterior

Hace unos años conocí a una de mis exnovias. Coincidimos en el mismo grupo de hippies, porque hasta yo tengo un pasado oscuro, y me fijé inmediatamente en ella. No voy a mentir: Me fijé porque estaba de escándalo y se parecía a Carla Bruni. El interior vino después (y sí, era una persona espectacular también) Los seres humanos somos así y nos fijamos primero en el exterior. Con los coches sucede algo parecido.

El Bestune T90 tiene una mirada como la de Carla Bruni, interesante y atractiva, de rasgos afilados y felinos en la luz diurna, y enorme en los focos de cortas y largas. De parrilla es generoso. Es enorme como la boca del metro y va adornada con cinco franjas cromadas que, siendo propias de los diseños orientales no desentonan en Europa. Es como encontrarte a un asiático que se llame Juan y con acento de Madrid.

Bestune T90 (6)

Si pasamos al lateral, se le nota un coche con nervio en todo el sentido, porque incluye unas nervaduras que unen la forma de las ventanillas con el paso de rueda por arriba y los pasos de rueda por abajo. A esto se suma una línea de cintura ascendente que estrecha la superficie acristalada hacia el pilar C y que acaba en un remate cromado que aporta más dinamismo que un ron cola. El resultado es un perfil equilibrado donde la fluidez del techo contrasta con la robustez de las puertas y logra una estética muy compacta y robusta a la vez que visualmente ligera para su tamaño.

La parte trasera es, sin duda, una de mis favoritas. Solamente puedo envidiar a todos los que adelanté porque pudieron verla más que yo. Para ser sincero, el que la vea a primera vista pensará que es un coñazo hasta que se fije en el alerón del techo y las ópticas, que le dan un aire diferente y elegante que se sale de la categoría a la que pertenece. Por ejemplo, la firma lumínica horizontal, que atraviesa el portón de lado a lado, no solo ensancha visualmente el coche, sino que le otorga una mirada tecnológica y nocturna imponente, de las que te llevan a pensar en dinero a raudales. Es un diseño que huye de lo recargado para apostar por una limpieza formal donde el difusor inferior y las salidas de escape integradas terminan de asentar su carácter. Es un coche elegante en el sentido clásico de la palabra.

El interior es lo que termina de enamorarte

Exactamente como sucede con las parejas, si el exterior es atractivo pero el interior está a la altura de un libro firmado por Sarah Santaolalla, apaga y vámonos. No es el caso de este coche, salvo, quizá, por los colores en tono rojizo y crema a la Bentley, que reconozco que pueden ser un poquito recargados para algunos que lo interpretarían como un intento de parecer algo más.

Sin embargo, el interior es más que correcto para un coche de estas características. Es cierto que emplea polipiel en volante y tapizados, pero también es cierto que tiene una calidad muy aceptable al tacto y que te llevas el alivio de que nadie haya matado a una pobre vaca para hacer tu coche. Además, las costuras y los acabados son totalmente correctas. No hay hilos sueltos ni tampoco plásticos que crujan, que es algo que algunas marcas como Mercedes-Benz sí que sufren en algunos de sus modelos.

Bestune T90 (17)

El volante es multifunción, pero multifunción de verdad, de los que te ponen al alcance de los dedos casi todos los controles para que no tengas que andar zarceando con la pantalla en mitad de la autovía. En la mano izquierda tenemos el control de crucero y la asistencia activa de control de carril junto con los menús del vehículo. En la mano derecha, tenemos los clásicos controles de volumen de la radio, llamadas, y comandos por voz. Lo que digo, no necesitas la pantalla.

Y sin embargo allí está en el centro. Es grande, para qué nos vamos a engañar, pero no desentona. En ella tenemos todas las funciones típicas hasta ahora, desde los ajustes del vehículo a la multimedia, las llamadas, el Android Auto… y los controles de los asientos calefactables para conductor y copiloto, que una vez los pruebas ya no puedes vivir sin ellos. Si tuviera que poner una pega, sería la más acusada en todos los coche modernos: la ausencia de botones físicos cerca de ella, especialmente para la climatización (que por cierto, es bizona).

ADAS

El tema estrella, la obsesión de los de Bruselas, los dichosos ADAS… si te preocupa que tu próximo coche los cumpla, déjalo estar, porque este cumple con ellos, y no solo cumple para pasar el examen, sino que trae el arsenal completo para alcanzar ese Nivel 2.5 de conducción autónoma.

Tienes el control de crucero adaptativo inteligente, que gestiona la distancia con el de delante mejor que la mayoría de humanos, y el sistema de mantenimiento de carril que te corrige el volante si te vas a por uvas. Tampoco falta la frenada de emergencia (por si te despistas mirando un mapa) ni el control de ángulo muerto.

Bestune T90 (2)

Si he de mencionar una pega es el sistema de aparcamiento automático, que en situaciones complicadas se vuelve gagá y te obliga a aparcar de forma manual, aunque tampoco lo necesitas cuando tienes el sistema de cámaras que lleva incorporado.

Sí, la verdadera joya es el sistema de cámaras 540º, que ve hasta lo que hay debajo del chasis y que convierte la maniobra de aparcar en un videojuego en el que es casi imposible rayarlo. Básicamente, el coche tiene ojos en la nuca y reflejos de ninja. No bromeo cuando digo logré colarlo por huecos con milímetros de espacio sin rayarlo.

Motor, prestaciones, y lágrimas de BMW

Aquí es donde se caen los mitos y donde algún comercial de marca alemana empieza a sudar frío. He titulado así esta sección no porque el Bestune vaya a humillar a un M3 en un circuito (tampoco nos vengamos arriba), sino porque lo que encuentras bajo el capó es una bofetada de realidad para la “marquitis”. Las lágrimas de BMW son las de sus clientes de acceso cuando se den cuenta de que han pagado el triple por un coche que nunca verá el frontal del T90.

Olvídate de motores de licuadora con mecánicas ultra exprimidas o de funcionamiento a base de pilas Duracell. Aquí hablamos de mecánica de la vieja escuela, de la que quema gasolina y suena a coche de verdad. El responsable de que este trasto se mueva con una agilidad que asusta es un bloque 2.0 Turbo (y turbo gordo además) asociado a una caja de cambios Aisin de 8 velocidades con convertidor de par. Si sabes un poco de esto de los coches, sabrás que esa caja es la misma que montan muchos de esos coches europeos que te miran por encima del hombro en los semáforos porque son de ciertas marcas.

Bestune T90 (15)

Defectos tiene algunos, claro. Por ejemplo, el consumo. Aunque es un motor que es muy capaz de por sí, hay que recordar que son nada menos que 252 caballos de potencia dentro de un bloque de dos litros, y que tanto caballo necesita mucho forraje, así que si le pisas para exprimirlos te vas a poner como si nada en unos 20 litros a los 100 (lo he probado). Pero oye, quien quiera un purasangre, que no se queje de lo que come el caballo.

En resumidas cuentas, se trata de un motor solvente, potente, y bien presente en adelantamientos. No te dejará vendido, y si eres responsable lograrás unos consumos en torno a los 8 litros a los 100 gracias a su gestión electrónica, que está pensada para la conducción relajada del día a día.

Conclusión final

El Bestune T90 es un SUV familiar que cumple con holgura en todos los aspectos, desde las apariencias hasta el rendimiento real. Su calidad, prestaciones, y equipamiento están alineados con los algo más de 30.000 € que cuesta, y si te acercas a probar uno, entenderás que hable tan bien de él. Personalmente, incluso me dio pena devolverlo.

 

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Sobre mí

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.
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