Menu

Eleanor vuelve a las calles: así es el Shelby Mustang GT500 de «60 Segundos»

Brand New Muscle Car se ha hecho con la licencia del unicornio de Memphis Raines

Eleanor vuelve a las calles: así es el Shelby Mustang GT500 de «60 Segundos»

60 Segundos (2000) no hubiese sido igual sin Randall «Memphis» Raines (Nicolas Cage) dejando patas arribas la ciudad de Los Ángeles a los mandos de Eleanor. Este Shelby GT500 de 1967 maquillado no era en realidad tal coche, sino un Ford Mustang del mismo año adaptado para la película...

Shelby GT500 «Black Hornet»: un coche único creado por un hombre único

Por algo más de tres cuartos de millón de euros, puede estar en tu garaje

Shelby GT500 «Black Hornet»: un coche único creado por un hombre único

Este es un Ford Mustang Shelby GT500 EXP500 CSS de 1968. Sí, es un nombre largo, pero que también tiene su lógica: es un Ford Mustang modificado por Carroll Shelby (CSS) como vehículo experimental para desarrollar el icónico GT500 (EXP500). Para los amigos, puede ser llamado Shelby Black Hornet, y se trata de un modelo único que ahora puedes tener en tu garaje...

Coche del día: Ford Escort XR3i (Mk.III)

Adiós a la carburación; bienvenida la inyección

Coche del día: Ford Escort XR3i (Mk.III)

Si alguien esperaba que esta edición del Ford Escort XR3i fuese un deportivo puro, se equivocaba. No era precisamente un pura sangre, pues mantener la reputación de los anteriores Escort de propulsión trasera era bastante complicado, sobre todo porque no se podía obtener un sustituto digno a precios asequibles...


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.