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Coche del día: Audi RS4 (B5)

No volverás a ver un familiar con los mismos ojos

Coche del día: Audi RS4 (B5)

En 1994, Audi ya nos había hecho cambiar la idea preconcebida de que un familiar o “ranchera” no tenía que ser precisamente un coche aburrido con el que papá o mamá llevaran a sus hijos del punto A al punto B y el maletero cargado de equipaje. El modelo que nos rompió todos los esquemas sobre el concepto fue el Audi RS2, vendido exclusivamente en carrocería familiar o Avant -sin tampoco olvidarnos del Volvo 850 T-5R de 1995-. En el año 2000 llegaría un sustituto para el RS2, aún más picante y protagonista de nuestro artículo de hoy: el Audi RS4 (B5).

Partiendo del S4, modelo más prestacional del A4 (B5) -la primera generación, vendida de 1995 a 2001-, Audi quiso rizar el rizo; por lo que se partió de su motor 2,7 litros biturbo de cinco válvulas por cilindro -para un total de seis cilindros en V- pero vitaminado, como veremos a continuación, para este RS4.

Este modelo además supuso la creación de la división deportiva de la marca, Quattro Gmbh, por lo que ya no habría colaboración de Porsche -como sí ocurrió con el RS2-, pero sí que Audi contó con una colaboración muy especial para este nuevo modelo: la del motorista Cosworth Technologies.

Como norma que viene sucediendo hasta nuestros días con los modelos RS, el RS4 se empezó a comercializar en el ciclo final de vida del A4 (B5), aproximadamente un año y medio antes de que apareciera el A4 (B6)

Audi RS4 B5 2

Entre Quattro Gmbh y Cosworth realizaron las siguientes mejoras al bloque del S4: una nueva culata reforzada, mayor presión de soplado y tamaño para ambos turbos, un nuevo sistema de admisión, nuevo sistema completo de escape y dos nuevos intercoolers.

La carrocería, además de contar con un kit estético sublime, conformado por un parachoques frontal muy prominente con unas agresivas branquias laterales, un parachoques trasero con grandes salidas de aire junto a dos escapes cromados; veía aumentadas sus vías delantera y trasera y proliferaban elementos de la carrocería en aluminio para tratar de aligerar el conjunto -además de la característica carcasa de los retrovisores exteriores de ese material-; todo ello consiguiendo una mejora del coeficiente aerodinámico con respecto a cualquier otro Avant, dejándolo en un discreto 0,34 para hoy día; pero bastante decente para un turismo familiar de hace casi 20 años.

Las mejoras realizadas en el propulsor consiguieron un resultado espectacular: unos brutales 381 CV a 7.000 RPM -como apunte, un Ferrari 360 Módena de la época tenía 400-, un par motor de 440 Nm a 6.000; además de unos fulgurantes 4,9 segundos para alcanzar los 100 km/h y 17 para alcanzar los 200. A cambio, un consumo de 12 litros a los 100 kilómetros en ciclo mixto, no muy excesivo para los casi 1.700 kg que pesaba nuestro protagonista y para su relación entre potencia y prestaciones.

La principal ventaja del motor del Audi RS4 (B5) era lo utilizable que era en el día a día, mucha culpa de esto lo tenía el empleo de dos turbos: hasta casi las 4.000 RPM era un modelo de lo más normal, utilizable, e incluso frugal… convirtiéndose a partir de aquí en una tormenta, estirando como un poseso hasta poco después de alcanzar la potencia máxima a las 7.000 vueltas.

Audi RS4 B5 4

Montaba además unos espectaculares rodillos de 255 milímetros de ancho, perfil 35 y 18 pulgadas, un impresionante equipo de frenos con discos de 360 milímetros y pinza de doble pistón para el eje delantero y de 312 mm y pinza de pistón simple para el trasero, suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes y rebajadas en 20 milímetros con respecto a cualquier Avant normal, una caja de cambios de seis velocidades de recorridos cortitos con unas relaciones tercera y cuarta acortadas en un 7 % con respecto al S4, y lo más importante: un sistema de tracción a las “quattro” ruedas con un diferencial central Torsen, además de la posibilidad de bloquear de manera manual los diferenciales delantero y trasero.

Otro de los pros de este coche tan especial era su fabulosa calidad de fabricación y su equipamiento de serie, en el que no faltaban unos magníficos asientos Recaro tapizados en cuero, o cuero y tela, que aunaban agarre y comodidad, un sistema de navegación por satélite en color, equipo de audio firmado por Bose, control electrónico de estabilidad (ESP), cuatro airbags o molduras interiores en fibra de carbono o aluminio.

Como rivales de la época, se podían contar con los dedos de una mano, y aun así nos sobraban dedos: el Mercedes-Benz C 32 AMG de 354 CV del año 2000 -en carrocería sedán o familiar- o el BMW M3 E46 de 343 CV, también introducido en el año 2000, siendo poco rival, ya que sólo se vendió con carrocería de dos puertas.

Su comercialización finalizaría en el año 2001 con poco más de 6.000 unidades vendidas en todo el mundo. Es un modelo que, aunque aún no por edad, sí que se va a convertir en todo un clásico; y así lo está demostrando su buen valor en el mercado de segunda mano, siendo muy difícil encontrar una unidad por menos de 24.000 euros y siendo más habitual encontrar una cerca de los 30.000. Póngame uno en rojo Misano, por favor, que me lo llevo puesto…

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Sobre mí

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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