Una selección para nostálgicos y conductores que siguen apostando a las viejas generaciones; un rápido repaso por las variantes más deportivas de un clásico que pronto volverá a contar con motor de gasolina
Motor de cuatro cilindros y turbo, una puesta a punto enfocada puramente a curvas y un planteamiento que no tuvo el éxito que se merecía por culpa de un precio muy elevado
Un SUV de lujo que llegó tarde a Europa con un motor turbodiésel de cuatro cilindros y 190 caballos que, a pesar de su fiabilidad, carecía del refinamiento de sus rivales V6
Un deportivo biplaza de aluminio con motor central de Triumph Dolomite Sprint fabricado en 1977. El negocio de Range Rovers para jeques mató el proyecto
Con carrocería de fibra de carbono y un motor Zetec turbo de 304 CV, este Focus MK1 fue el experimento más radical de Ford Racing y McLaren a principios de los 2000