Coche del día: Volkswagen Golf 1.6 CL (MK2)

Coche del día: Volkswagen Golf 1.6 CL (MK2)

No era el más potente, no era el más equipado, pero seguía siendo la referencia


Tiempo de lectura: 3 min.

El Volkswagen Golf 1.6 CL era el compacto de referencia en el segmento a principios de los 90. No el más potente, no el más barato, no el más equipado, pero sí el que marcaba el listón contra el que todos los demás se medían. Con 75 CV y 1.595 centímetros cúbicos, la versión de acceso de la segunda generación del Golf resumía perfectamente la filosofía de Wolfsburg: hacer las cosas bien sin necesidad de levantar la voz.

El Golf que lo cambió todo

La segunda generación del Volkswagen Golf se presentó en el Salón de Frankfurt de 1983 como sucesor de uno de los coches más influyentes de la historia del automóvil europeo. El MK1 había creado casi en solitario el segmento de los compactos modernos –casi, no debemos olvidarnos, por ejemplo, del Simca 1200–, y cuando llegó el momento de renovarlo la presión era enorme. La respuesta de Volkswagen fue elegante: un coche más grande, más refinado y mejor equipado, pero reconocible al instante como un Golf. La distancia entre ejes creció en 75 milímetros y la longitud total en 180 milímetros con respecto al MK1.

Entre 1983 y 1991 se fabricaron 6,3 millones de unidades del Golf II. Una cifra que convierte a esta generación en uno de los coches más vendidos de la historia europea y que explica por qué en los inicios de los 90 el Golf seguía siendo el punto de referencia del segmento, a pesar de llevar casi una década en el mercado. Sus rivales directos –Opel Kadett, Ford Escort, Renault 11— podían igualarle en prestaciones o superarle en otros apartados, pero ninguno había conseguido arrebatarle la imagen de coche sólido, fiable y bien construido que el Golf había forjado a lo largo de los años.

Volkswagen Golf 1 6 CL (2)

Un poco por detrás de los rivales

La versión de 75 CV a 5.000 revoluciones, extraídos de un motor de 1.595 centímetros cúbicos no era ni la más básica ni la más equipada de la gama, pero sí bastante razonable para el comprador que quería un Golf de verdad sin pagar por potencia que no iba a usar. Velocidad máxima de 164 kilómetros por hora, 0 a 100 en 14,1 segundos y un consumo medio de 8,1 litros cada 100 kilómetros — cifras modestas en términos absolutos, pero que en el uso cotidiano se traducían en un coche suave, fácil y muy agradable de conducir.

La caja de cambios era un punto a mejorar en esta versión. La prensa de la época señalaba que los desarrollos del cambio eran demasiado largos para un motor de esa potencia, lo que penalizaba las aceleraciones y obligaba a bajar de marcha con más frecuencia de lo deseable. Era la contrapartida de un coche pensado para consumos contenidos más que para el placer de conducción. La dirección, sin asistencia en esta versión, era otro punto a considerar — especialmente en maniobras urbanas con un coche que ya no era precisamente pequeño.

Precio y sus consecuencias

El Golf II 75 se vendía en España por 1.795.069 pesetas, uno de los compactos más caros de su tiempo. Más que el Renault 19, más que el Opel Kadett y bastante más que el Citroën ZX, que llegaba al mercado con un precio de lanzamiento muy agresivo. La respuesta del Golf frente a tanta competencia era siempre la misma: imagen de marca, calidad percibida y una red de distribución y postventa consolidada. Para muchos compradores españoles de principios de los 90, pagar ese sobreprecio tenía todo el sentido del mundo. Para otros, el ZX o el Renault 19 ofrecían más coche por menos dinero. Ambos tenían razón.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

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Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.