El último lanzamiento de la marca en Estados Unidos camufla bajo un nombre mítico una realidad ineludible: cuando no tienes músculo para desarrollar un coche propio, la identidad se convierte en un ejercicio de supervivencia
Se situó en tierra de nadie entre el DB9 y el DBS. La prensa de la época lo catalogó como el mejor coche de Gaydon, pero el mercado dictó sentencia en solo doce meses
El aplazamiento de sus planes de baterías destapa un conflicto mucho más profundo: en el club de los coches de ensueño, llegar el primero importa menos que seguir siendo reconocible
Un duelo fratricida entre Ingolstadt y Sant’Agata Bolognese por el trono del superdeportivo híbrido definitivo. ¿Precisión alemana o visceralidad italiana?