Con menos de cuatro metros de largo y un motor que sonaba a maquinaria agrícola, el compacto británico intentó pelear por precio en una España que empezaba a soñar en grande
Con 130 CV y un chasis que empezó a dictar cátedra, el Mondeo de mediados de los 90 se convirtió en la compra inteligente de un segmento D que echaba humo