Ferrari ha presentado su primer eléctrico, el Luce, y una parte de su clientela más fiel le ha respondido con un desprecio que ni el departamento de marketing más optimista podría haber previsto. La resistencia de los coleccionistas ante el cambio de naturaleza de la marca es solo la punta del iceberg
Mientras en España el coche familiar significaba ahorrar espacio en cada centímetro, en Estados Unidos significaba justo lo contrario. El SEAT 1430 Familiar y el Pontiac Bonneville Custom Safari resolvieron la misma necesidad desde mundos opuestos