Cómo se hacen fotos de coches como un profesional

Cómo se hacen fotos de coches como un profesional

El fotógrafo Mikel Prieto cuenta cómo se hizo la sesión del Lamborghini Huracán STO


Tiempo de lectura: 8 min.

Por mucho que lo audiovisual lo esté conquistando todo, la fotografía estática no va a dejar de ser un arte, ni de ser necesaria. A finales de febrero se presentó Lamborghini Huracán STO en España, un modelo cuyos dueños empezarán a recibir esta primavera. Es lo más parecido al Huracán Super Trofeo, pero matriculable, para que pueda ir y venir del circuito.

Detrás de las imágenes oficiales hay un equipo de profesionales con medios que no suelen estar al alcance ni de muchos medios del motor, cosa que entenderemos más adelante. Los fabricantes suelen recurrir a fotógrafos profesionales de confianza, como Mikel Prieto, que lleva más de 20 años sirviendo imágenes a distintas empresas. En su página web podéis ver muchos ejemplos. En esta ocasión nos vamos a centrar en la sesión que se hizo en la capital.

En esta ocasión, Prieto revela algunos detalles que suelen pasar desapercibidos al gran público. Solo en el proceso de disparo de las imágenes in situ se necesitaron 10 horas, de 5 de la mañana a 15 de la tarde, para tener las mejores ubicaciones, la luz adecuada y un tráfico bajo o inexistente. El día señalado fue el 21 de febrero, día de por sí con baja actividad, habiendo solicitado los necesarios permisos municipales.

Lamborghini Huracan STO Mikel Prieto 09

Imagen tomada con un 35 mm, apertura f/5 y velocidad de 1/15 s, con ISO 100

El equipo estaba formado por 10 personas, entre los cuales había tres conductores de alta precisión, el conductor del coche de cámaras, y personal de producción, fotografía y vídeo. Las fotos evidentemente no quedan tal cual y se vuelcan de la cámara a la red, hacen falta muchas horas de postproducción, en este caso fueron 11 horas, y eso que son profesionales hartos de experiencia. Y el trabajo estaba entregado al día siguiente, ojo.

Al volante del Lamborghini Huracán STO estaba un conductor profesional de Lamborghini, el único autorizado para llevar este bicho de 600 CV por las calles, el cual llevaba placas de matrícula provisionales. Varias imágenes se han tomado “coche a coche”: para los profanos, dos vehículos en movimiento a la misma velocidad logran ese efecto de movimiento mientras el vehículo está perfectamente enfocado. Las imágenes del cómo se hizo están tomadas con una cámara más sencilla, Sony Alpha ILCE-7M3, aunque solo el cuerpo cuesta más de 2.000 euros.

Ese tipo de fotos, creedme, no sale a la primera, es una mezcla de pulso, velocidad de obturación y apertura de diafragma correcta, suerte, etc. Esta sesión se hizo con una cámara Canon EOS R5 (4.500 euros), que entre sus prestaciones incluye un estabilizador de imagen, haciendo que sea menos dependiente del pulso del fotógrafo o de si el coche cámara pasa por encima de un guisante.

Lamborghini Huracan STO Mikel Prieto 02

Imagen tomada con un 35 mm, apertura f/4 y velocidad de 1/30 s, con ISO 1600

Entre la selección de objetivos, contamos con ópticas de elevada apertura (número f bajo), que pueden tragar mucha luz, a saber: Canon RF 85mm F1.2L USM DS (2.990 euros), RF 28-70 mm F2L USM (3.399 euros) y RF 50 mm F1.2L USM (2.439 euros); los precios son los mismos que encontraréis en Amazon. El primero y el tercero son de distancia focal fija, el segundo es variable entre 28 y 70 mm. Más pasta en cámara y objetivos que para comprar un utilitario, más de 13.000 euros. Añadamos fotos, trípodes, baterías, tarjetas…

Cuanto más bajo es el número f, más efecto desenfoque sujeto-fondo se consigue, llamado también Bokeh. Obviamente, también dispara el precio del objetivo

En los últimos años se ha convertido en una tendencia la técnica del alto contraste para las fotos digitales. Para que cualquiera me entienda, esto supone poder realzar las partes más brillantes, sin quemar la imagen, y que las más oscuras no se llenen de ruido ni con luces no deseadas. Para lograr esto se necesita obtener imágenes con mucho rango dinámico, desde las luces más bajas hasta las más altas.

Esto no era posible en la era de la fotografía analógica, y había que jugar con la sensibilidad de la película y tener claros los parámetros del disparo. Sirvan de ejemplo las fotos de prensa del Citroën GS Camargue, disparadas por el gran Rainer W. Schlegelmilch. El resultado del alto contraste (HDR) se consigue tras hacer un postprocesado informático combinando las luces altas y las sombras, la pega de esta técnica es que a veces las imágenes quedan muy artificiales (por ser demasiado perfectas), como si todo se hubiese hecho por ordenador; a veces, directamente todo es 3D, no en este caso.

Lamborghini Huracan STO Mikel Prieto 14

Imagen tomada con un 23 mm, apertura f/11 y velocidad de 1/40 s, con ISO 320

Si os fijáis en el vídeo, las condiciones de iluminación reales no se parecen mucho a las del resultado final, pero este último mola claramente más. También os puede llamar la atención que la cámara suena como una ametralladora cuando se hace el “coche a coche”. En el caso concreto de la EOS R5, hablamos de hasta 20 fotogramas por segundo, casi como una cámara de cine. Así el factor suerte tiende a 0, alguna tiene que salir bien.

Las ubicaciones fueron las estaciones de Chamartín y Atocha, Puerta de Alcalá, Gran Vía, el Paseo de la Castellana…

Y si tenemos en cuenta que la EOS R5 captura hasta 45 megapíxels por disparo, la cámara necesita procesar varios megabytes de información por segundo, eso se consigue con una memoria interna grande y rápida, donde las imágenes reciben un mínimo procesamiento antes de volcar a WiFi o tarjeta SD, esta última también debe ser muy rápida para aceptar tantos datos de golpe. En la etapa de postproducción hay que elegir las mejores fotos, pudiéndose haber disparado centenares… o miles, y no precisamente en JPG, más bien en bruto (raw).

Fijaos también en que en el extremo del objetivo suele ir algún tipo de filtro, según lo que quiera el fotógrafo: eliminar ciertas luces, realzar otras, eliminar el componente ultravioleta, etc. También se aprecia claramente que con la técnica adecuada el coche no necesita siquiera ir rápido, pueden ser fácilmente 20-40 km/h, el efecto de velocidad es una ilusión óptica. Además, tened en cuenta que el Huracán STO, en principio, no podría circular por Madrid Central (pasa por Gran Vía). Aunque hubiese pagado la multa, los 90 euros serían pecata minuta.

El vehículo cámara dispone de anclajes con arneses de seguridad para los operarios, pues deben estar a veces en posiciones un poco peligrosas, con medio cuerpo por fuera; nada está dejado al azar. Por último, el vídeo termina con las fotos del interior, que son especialmente difíciles para hacernos parecer que tienen una luz homogénea, como la de un estudio. La cámara no lo es todo: “importa más el indio que la flecha”, pero hay flechas y flechas.

Para lograr un trabajo de esa calidad hacen falta medios, profesionales, planificación… pero los conceptos básicos están ahí, y con un equipo mucho más económico se pueden conseguir resultados… aceptables. Cuanto menos se dependan de nuevas tecnologías, el “indio” tiene aún más importancia, aunque Mikel es más bien jefe de tribu. Tenéis más ejemplos de vídeos behind the scenes (tras las cámaras) en el perfil de Mikel Prieto en Vimeo.

Se puede aprender mucho viendo este tipo de trabajos para lograr la inspiración y que nuestras cámaras, mucho más baratas y con menores prestaciones, saquen frutos de los que podamos estar orgullosos. Por algún lado se empieza. Dado que las imágenes definitivas no incluyen los metadatos, no podemos conocer a ciencia cierta cómo fueron disparadas, sí contábamos con esa información de las de cómo se hizo.

Os dejamos con una selección, no están todas:

Galería de fotos

Galería final

Cómo se hizo

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Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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COMENTARIOS

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Mikel Prieto
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Mikel Prieto

Muchas gracias por el reportaje!! Esta muy bien explicado!!


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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