Esta unidad representa un cierre del círculo para el famoso modelo, puesto que se trata de una de las 200 unidades producidas como coche de calle para homologar la versión de carreras y que fue transformada después en vehículo de competición
La propia marca japonesa llevará a cabo esta conversión de una unidad del mítico deportivo, gracias al impulso de uno de sus ingenieros, enamorado del modelo