El modelo que salvó las cuentas de Mazda alcanza una cifra mítica. Analizamos las claves del éxito de un coche que triunfa apostando por la conducción real en un mundo de pantallas y menús infinitos
Un coche lógico, sin mayores aspiraciones que ofrecer transporte con un diseño llamativo, un buen equipamiento y prestaciones dignas, pero sin apabullar