Toyota acaba de actualizar el bZ4X, su SUV eléctrico que llegó en 2022 como primer intento serio de la marca en el segmento de baterías puras. Tres años después, le han metido mano a fondo: batería más grande, más potencia, carga más rápida y autonomía que por fin empieza a tener sentido. Las primeras unidades llegan a España en diciembre de 2025 con dos acabados: Advance y Spirit.
La batería sube a 73,1 kWh en ambas versiones, un incremento notable respecto al modelo anterior. Con tracción delantera en el Advance, el coche entrega 224 CV y alcanza los 569 kilómetros de autonomía según ciclo WLTP. En el Spirit con tracción total, la potencia sube a 343 CV y la autonomía baja a 468 kilómetros, precio que pagas por tener dos motores empujando. Este último puede arrastrar hasta 1.500 kilos, capacidad que le da más versatilidad como todoterreno real.
Toyota promete que la nueva estructura de baterías carga más rápido en corriente continua y funciona mejor en temperaturas extremas, especialmente con frío. El programa de cuidado de batería garantiza que mantendrá al menos el 70% de capacidad original durante 10 años o un millón de kilómetros, cifra absurda pero tranquilizadora. Cargar todo esto es más rápido gracias al cargador de 11 kW de serie en el Advance y 22 kW en el Spirit.
Visualmente, el bZ4X no cambia mucho, pero hay novedades cromáticas. Dos colores nuevos se suman a la paleta: Negro Cosmo y Azul Orión, que acompañan al Blanco Perlado, Rojo Emoción y Gris Átomo en el Advance. El Spirit ofrece tres opciones en acabado bitono: Blanco Perlado Iceberg, Rojo Emoción y Gris Átomo. Nada revolucionario, pero al menos hay opciones más allá del blanco aburrido de siempre.
Dentro, la pantalla multimedia sube a 14 pulgadas de serie, el volante ahora es calefactable y se añade detector de ángulo muerto y llave digital como equipamiento estándar. El Advance monta llantas de 18 pulgadas, faros LED con ajuste dinámico, portón trasero motorizado y tapicería mixta de tela y cuero sintético. El Spirit sube el nivel con llantas de 20 pulgadas, retrovisor digital, sistema de aparcamiento automático, tapicería completa de cuero sintético, asientos ventilados y regulables eléctricamente con memoria, calefactores radiantes frontales, asientos traseros calefactados, techo panorámico y equipo de sonido JBL de nueve altavoces.
El Spirit además incorpora el sistema X-MODE con control de agarre para conducción todoterreno seria, ajustable según condiciones de barro, nieve o terreno duro a menos de 10 km/h. Profundidad de vadeo de 500 milímetros y cámara de visión 360 grados completan el paquete para quien quiera usar esto más allá del asfalto.
Los precios arrancan en 39.500 euros para el Advance o 300 euros al mes en 48 cuotas con Toyota Easy Plus. Para profesionales de taxi y VTC, Toyota ofrece el coche desde 30.428 euros o 295 euros al mes en 84 cuotas. No es barato, pero tampoco está fuera de mercado considerando que la competencia directa (Volkswagen ID.4, Hyundai Ioniq 5, Kia EV6) juega en rangos similares.
El bZ4X ha vendido más de 150.000 unidades desde 2022, convirtiéndose en el tercer modelo más popular de su segmento en Europa. Esta actualización busca mantener esa posición mejorando donde el modelo original fallaba: autonomía real, velocidad de carga y equipamiento de serie. Si funciona, Toyota tendrá un eléctrico competitivo de verdad. Si no, al menos lo habrán intentado.


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Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS