Un motor de 3,8 litros, 265 CV declarados, frenos de disco en las cuatro ruedas y una estabilidad sorprendente, aunque con un cambio lento y una ergonomía todavía por resolver
Ferrari no se limitó a añadir potencia al 458 Italia: lo aligeró, afinó su aerodinámica y convirtió su último V8 atmosférico en una de las experiencias de conducción más intensas de Maranello
Dicen que Toyota prepara el regreso de uno de sus nombres más queridos con tracción total, tecnología híbrida y una misión complicada: recuperar el espíritu del coupé popular