Saleen lleva años enseñando el S1 de una forma u otra, así que esta vez la noticia no está en descubrir cómo es el coche, sino en que por fin cualquiera con suficiente dinero puede ponerse en la cola. En concreto, la marca ha abierto las reservas de la versión de calle y acompaña el anuncio con unas cifras bastante serias: 450 hp, unos 456 CV, 576 Nm y 3,2 segundos para alcanzar 60 mph, algo menos de 100 km/h.
El precio arranca en 160.000 dólares, alrededor de 142.000 euros al cambio actual, y la reserva exige 1.000 dólares reembolsables, y Saleen ofrece además unas pocas plazas de la Founder Edition, de modo que el proyecto deja atrás otra presentación y entra, al menos sobre el papel, en la fase en la que toca fabricar coches para clientes.
El S1 lleva años dando vueltas
Saleen presentó el primer S1 en 2017 y la idea ya resultaba bastante curiosa entonces, porque Steve Saleen volvía a desarrollar un deportivo propio después de haber construido buena parte de su fama modificando Mustang. Por entonces, el coche recurría a un chasis de aluminio, carrocería de fibra de carbono, motor central y propulsión trasera, una receta mucho más cercana a la de un deportivo europeo que a la imagen habitual de un preparador norteamericano.
El proyecto cambió bastante durante su desarrollo. De hecho, las primeras especificaciones hablaban de un cuatro cilindros turbo de 2,5 litros, mientras una ficha posterior de Saleen situaba la cilindrada en 2,2 litros y mantenía los 450 hp, así que el S1 ha tenido tiempo de sobra para evolucionar antes de llegar a este punto.
La competición sirvió además para que el coche dejara de ser simplemente una maqueta bonita. Así, Saleen organizó la Saleen Cup con versiones preparadas para circuito y llegó a desarrollar un GT4, que ya enseñamos cuando apareció el Saleen GT4 Concept. Aquellos coches permitieron acumular kilómetros y comprobar que detrás de la carrocería había algo más que una promesa, aunque la versión matriculable siguiese tardando mucho más de lo previsto.
Esa espera es precisamente lo que hace interesante el anuncio actual. Al fin y al cabo, el S1 ha pasado demasiado tiempo apareciendo en salones, circuitos y páginas de especificaciones como para celebrar otra vez que existe. Ahora toca entregarlo, porque después de casi una década el siguiente paso ya no puede ser otro prototipo con focos alrededor.
Saleen vuelve a fabricar un coche suyo
La gracia del S1 está en que no parte de un Ford terminado. Por supuesto, Saleen puede coger un Mustang y llevarlo hasta potencias demenciales con bastante facilidad, pero este coche obliga a resolver desde el principio el chasis, la aerodinámica, la refrigeración, la suspensión y todo aquello que normalmente ya viene decidido cuando empiezas a trabajar sobre un modelo ajeno. Por eso resulta mucho más interesante que otro 302 cargado de caballos: el S1 lleva el nombre Saleen porque también lleva su ingeniería.
La marca anuncia 450 hp y 425 lb-ft, equivalentes a unos 456 CV y 576 Nm, mientras la propia web habla de 3,2 segundos hasta 60 mph. Aquí aparece una pequeña rareza, porque el reel promocional anuncia 180 mph, unos 290 km/h, pero la ficha actual del S1 Street marca 171 mph, aproximadamente 275 km/h. Hasta que Saleen aclare cuál de las dos cifras corresponde al coche definitivo, mejor dejar constancia de que ambas existen.
La comparación inevitable está dentro de la propia casa. Sin ir más lejos, el Saleen S7 jugaba en otro mundo, con un V8 enorme, una carrocería brutal y una relación mucho más directa con la resistencia, mientras el S1 busca ser más compacto y ligero. Comparten, eso sí, algo bastante raro dentro de la historia de Saleen: ambos son coches propios y no reinterpretaciones de otro fabricante.
Saleen tiene ahora el S1 Street desde 160.000 dólares y el S1 Race desde 250.000, así que barato no es, aunque tampoco pretende serlo. Lo interesante está en comprobar si después de tantos años consigue convertirse en un deportivo real, fabricado con continuidad y entregado a sus propietarios. Con todo, el S1 ya ha esperado bastante, y a estas alturas queremos verlo con matrícula, kilómetros y mosquitos pegados al morro, que siempre resulta bastante más convincente que otro vídeo con música épica.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.