Los rumores nacidos en Alemania reabren una vieja pregunta: ¿qué habría sido de SEAT si Volkswagen le hubiera permitido ser por completo la marca deportiva que quiso construir?
El primer coche de gasóleo en ganar una carrera puntuable de la FIA y que dominó el WTCC con cuatro títulos mundiales en 2008 y 2009, dos de marcas y dos de pilotos.