El aplazamiento de sus planes de baterías destapa un conflicto mucho más profundo: en el club de los coches de ensueño, llegar el primero importa menos que seguir siendo reconocible
Un duelo fratricida entre Ingolstadt y Sant’Agata Bolognese por el trono del superdeportivo híbrido definitivo. ¿Precisión alemana o visceralidad italiana?