El viento irrumpe no sin permiso. Bajamos la capota y le damos la bienvenida. el sonido evoluciona y la mecánica se transforma en presencia física. Modelos como el Lamborghini Diablo Roadster, el Lamborghini Murciélago Roadster o el Lamborghini Aventador Roadster establecieron esa lógica: no hay filtros entre el conductor y la máquina, solo una exposición total a lo que gira sin parar a nuestras espaldas.
Pero entendieron los de Sant’Agata Bolognese –si sabrán de reconvertirse, si de reconvertirse se valió el origen como fabricante de deportivos– que esa primera capa de brutalidad sería suficiente. Un territorio superior, donde la producción en serie suele perder sentido, esperaba. Una dimensión dominada por los llamados Few-Off, piezas concebidas sin concesiones, con números de fabricación testimoniales y al mismo tiempo tan significativos por el elemento de la exclusividad. ¿Lo más importante? La libertad creativa para no ponerle límites a los excesos.
El recorrido tiene un punto de partida que se remonta a décadas atrás, con el Lamborghini Miura Roadster. Sí, la estrella de la versión cerrada ha sido históricamente tan titánica que a veces nos olvidamos que el Miura convertible existió. Aquella pieza única, desarrollada junto a Bertone, proponía algo que en su momento parecía fuera de lugar: un superdeportivo a cielo abierto cuando el concepto mismo de supercar todavía estaba en formación. La idea quedó flotando, como una promesa latente, hasta que muchos años después Lamborghini decidió retomarla bajo una nueva lógica, más radical y mucho más decidida a ir a fondo.
Los Roadster más fuera de serie de Lamborghini
El Lamborghini Reventón Roadster fue un punto de inflexión. Presentado en 2009 y limitado a apenas 15 unidades, introdujo un lenguaje visual inspirado en la aviación militar, con superficies angulosas, una obsesión confesa por la fibra de carbono y una presencia de semi-naked producto de la prominente estructura tubular parcialmente visible sobre el doce cilindros. La escalada fue inmediata: el Lamborghini Veneno Roadster (portada) llevó la propuesta al límite con nueve ejemplares y una estética asociada inobjetablemente a la de un prototipo de competición.
Existió una constante en cada uno de los mencionados: la misión de ir más allá de lo razonable. Las cifras acompañan. Seiscientos cincuenta, 750… Incluso 770 caballos en el Centenario Roadster 2016, desarrollado espiritualmente para conmemorar los 100 años del nacimiento de Ferruccio y técnicamente para dotar a esta saga –y luego a los toros terrenales para el cliente– de dirección en las ruedas traseras.
El Lamborghini Sián Roadster llegó seis años atrás para alterar los purismos con su electrificación y su potencia combinada máxima de 819 CV. Algo siempre fue seguro en esta familia Few-Off de versiones fuera de serie: el V12 atmosférico siempre fue el corazón y el punto de partida de toda inventiva propia del paso del tiempo y las tecnologías avanzadas.




Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS