La Nissan Serena rompió con su origen industrial para centrarse en el ámbito familiar, ofreciendo una gran habitabilidad y un volumen de carga difícilmente alcanzable por cualquier turismo de su tamaño
Un SUV de lujo que llegó tarde a Europa con un motor turbodiésel de cuatro cilindros y 190 caballos que, a pesar de su fiabilidad, carecía del refinamiento de sus rivales V6