Volkswagen recupera uno de sus nombres más reconocibles para su nueva ofensiva eléctrica de acceso, con más espacio, más tecnología y la presión de demostrar que un utilitario eléctrico puede seguir siendo un coche popular.
Con distribución variable VVC, el bloque de aluminio de la Serie K y una arquitectura heredada de Honda, el coupé británico intentó aguantar el tipo en una época dorada