Ahora que estamos inmersos en el Mundial, no puede ser mejor momento para recordar que el fútbol mueve pasiones. No en vano, es habitual referirse a él como “el deporte rey”. Y esto es algo que no se le escapa a las marcas de coches. Ahí tenemos a la nueva EBRO, patrocinador oficial de la Selección Española de Fútbol masculina, femenina y Sub-21. Equipos como el Celta de Vigo también han mantenido durante mucho tiempo una relación de patrocinio con una marca automovilística como es Citroën, muy ligada a esa ciudad por la ubicación de la factoría de Balaídos.
Los anuncios en la televisión también han contado con la presencia de caras de jugadores conocidos. Es el caso de Cristiano Ronaldo con Suzuki o de Iván de la Peña con Renault. ¡Incluso FIAT puso a jugar un partido a sus Seicento en su primer anuncio televisivo! Otras marcas también han alcanzado acuerdos con importantes clubes de fútbol para motorizar a sus jugadores. Pero donde mejor se ve esta relación del fútbol y el automóvil es en la realización de series especiales relacionadas con el fútbol. Y de algunas de estas versiones es de lo que os vamos a hablar hoy, son los coches futboleros.
La acusada polarización entre los hinchas de unos y otros equipos probablemente ha propiciado que los departamentos de marketing desaconsejen la realización de versiones especiales asociadas a clubes concretos, por lo que lo habitual es que los modelos se centren en eventos futbolísticos importantes y, con ello, tratar de “enganchar” al aficionado y potencial cliente del vehículo en cuestión.
Os traemos una selección de coches futboleros ochenteros y noventeros que, en su mayoría, jugaban con decoraciones llamativas que eran muy habituales en esa época. Se trata de los Citroën 2CV 82 “Zapatilla”, Opel Corsa Cup, Fiat Panda Italia ‘90 y Opel Astra Eurocopa. Todos ellos tienen el fútbol como denominador común. Vamos a recordarlos.
Citroën 2CV 82 (“Zapatilla”)
En el año 1982, la Copa Mundial de Fútbol llegaba a España. Quienes peinéis ya alguna que otra cana recordaréis al mítico “Naranjito”, la mascota del evento, una naranja vestida con los colores de la Selección Española y portando un balón en la mano. Fue creada por María Dolores Salto Zamora y José María Martín Pacheco. Citroën, especialista en series especiales desde 1976, lanzó el 2CV 82 basándose en el 2CV6 CT, sin modificaciones mecánicas, pero adoptando una decoración muy llamativa con tonos naranjas, en clara relación a la mascota del Mundial. Fue un modelo exclusivo para nuestro mercado.
Un detalle importante acerca del nombre de este modelo: en la inmensa mayoría de fuentes recientes se hace mención a él como “Márcatelo”, pero éste no es su nombre, sino el eslogan, que hacía mención a “marcarse un gol”. La decoración en sí es una adaptación de la idea del Citroën 2CV Basket de 1976, el diseño ganador de un concurso de decoraciones con base 2CV. Y es que tanto el 2CV Basket como el 2CV 82 están inspirados en el diseño de una zapatilla de deporte.
El motor seguía siendo el archiconocido 602 centímetros cúbicos con una modesta potencia de unos 29 CV. Como en los Dyane 6 Capra y Edelweiss, el modelo está numerado con una pegatina en la tapa del maletero. El exterior cuenta con una combinación de blanco y naranja muy llamativa, quizá demasiado, pues se construyeron bastantes menos ejemplares de los previstos e incluso se dice que algunos concesionarios optaron por repintar algunas unidades para darles salida. En el interior también predominan los tonos naranjas. Hoy, sin embargo, es un modelo buscado y cotizado por su rareza.
Opel Corsa Cup
En 1986, el Campeonato Mundial de Fútbol daba el salto hasta México. Naranjito dejaba paso a “Pique”, una mascota que esta vez era un chile con bigote, sombrero mariachi, vestido con los colores de la Selección Mexicana y, como no podía faltar, un balón situado esta vez en el pie. Opel, que era patrocinador oficial, también realizó una serie especial inspirada en este evento. Llegaba así a nuestro mercado el Opel Corsa Cup, basado en el Corsa A fabricado en Figueruelas. Equipado con el motor de 1,2 litros, seguía el típico patrón ochentero de las series especiales con una decoración específica.
La carrocería, de tres puertas, estaba pintada en blanco incluyendo los paragolpes. En el lateral, además de una banda negra entre los cristales delantero y trasero, lucía una línea lateral en colores amarillo, gris y negro, y el logotipo Cup ubicado en las puertas delanteras. El interior también era llamativo, con una tapicería también en tonos amarillos, grises y negros. Otra versión posterior del Corsa A, el Corsa Jaca, repetiría el patrón de parachoques pintados en el color de la carrocería.
En Alemania también se ofreció el Corsa Cup, en una primera serie como el nuestro, y en una segunda serie en 1987 con un diseño más convencional. La primera serie venía acompañada del Kadett Cup, con la misma decoración pero en cinco puertas. Este Kadett E se vendió en Suiza, con características análogas, bajo el nombre Kadett Mexico.
No sería la última versión dedicada al fútbol por parte de Opel. Además del Astra Eurocopa, del que os hablaremos en otro epígrafe, el Corsa B también tuvo dos versiones World Cup en 1994 y en 1998. En este último año, Chevrolet también lanzó en Latinoamérica su propia versión, que recibía el nombre Chevrolet Chevy World Cup 98. Las decoraciones de los modelos basados en el Corsa B, sin embargo, eran mucho más sobrias con respecto a la del Corsa A Cup. El Corsa D también hizo un guiño al fútbol en una versión más sutil denominada Corsa Football Championship Edition, con motivo del Mundial de Sudáfrica de 2010 en el que nuestra selección salió victoriosa.
FIAT Panda Italia 90
Cambiamos nuevamente de continente para el tercer modelo, aunque en realidad es un 2×1 muy interesante. Italia, año 1990. Como no podía ser de otra forma, la marca encargada de festejar el Mundial en los concesionarios de coches no es otra que FIAT. El modelo de base, el Panda (141). ¿Y por qué son dos en lugar de uno? Porque además de una versión basada en la carrocería de tres puertas de serie, FIAT se sacó de la manga un interesante descapotable transformado por Maggiora. Éste último realizado, eso sí, en una serie mucho más limitada con respecto a su homólogo cerrado.
Para la ocasión, Pique cedía el testigo a Ciao, una curiosa mascota que evocaba a un futbolista, con un balón como cabeza y un cuerpo construido con cubos pintados en los tres colores de la bandera italiana. Y FIAT supo darle a sus modelos conmemorativos unos toques muy significativos. Empezando por el interior, la tapicería en color azul con la imagen de Ciao es un homenaje a los jugadores de la selección italiana, llamados “Gli Azzurri” (literalmente, “Los Azules”).
En el exterior, tanto el modelo cerrado como el descapotable están pintados en blanco y cuentan con unos originalísimos tapacubos con forma de esférico. Y a partir de aquí comienzan las diferencias, pues mientras que el modelo cerrado contaba con una fina línea con los colores italianos y una imagen de Ciao bastante discreta en el pilar C, el cabrio lo mostraba bien grande en las puertas laterales. Además, el Panda cerrado tenía los parachoques también en blanco, mientras que los descapotables los llevaban en negro.
El Panda Italia 90 Cabrio no es la primera iteración descapotable con base Panda: en nuestro mercado, SEAT ofreció en su momento el inédito Panda Terra, sin equivalente en la gama del fabricante italiano. También Emelba lanzó su Pandita. El prototipo SEAT Marbella Playa retomaba la idea del Panda Terra actualizando el modelo (en la nave A-122 hay también un ejemplar próximo a la serie de este modelo). Y no podemos olvidar el especial Papamóvil basado en nuestro SEAT. En Italia hay que mirar hacia los carroceros para encontrar antecedentes de este Panda Cabrio, entre ellos el Panda 4×4 Strip de ItalDesign, el Panda Destriero de Stola, el Panda Penny de Fissore, el Panda 4×4 de la propia Maggiora o, más recientemente, el Panda Top Less de GFG Style.
FIAT también repetiría el tema futbolístico en 2016 con el Pandazzurri, basado en el actual Panda (319) que hoy conocemos como Pandina.
Opel Astra Eurocopa
Para nuestro último protagonista vamos a dejar a un lado el Mundial y nos vamos a centrar en la Eurocopa, en la del año 1996 para ser más exactos. La mascota de este evento era el león Goaliath, cuyo nombre era un juego de palabras entre gol (en ingles, goal) y el personaje bíblico Goliath, y que iba vestido con camiseta blanca y pantalón azul oscuro, llevando consigo un balón.
Para conmemorar esta competición, Opel lanzó una versión especial que se denominó Astra Eurocopa en nuestro mercado, Astra Euro 96 en Francia o Astra Champion II en Alemania. En los tres casos se basaba en el restyling del Astra F. La llegada del Astra Eurocopa suponía la introducción del motor Ecotec 1.4 de 16 válvulas y 90 CV al compacto de Opel.
El equipamiento incluía dirección asistida, faros antiniebla, cierre centralizado, airbag o elevalunas eléctricos. En el exterior, además del color azul metalizado que llevaban la mayoría de unidades que he podido ver, un discretísimo logotipo específico en la moldura lateral de las puertas delanteras hacía acto de presencia. Como curiosidad, al final del spot televisivo aparecía el recordado Michael Robinson.
Otros modelos futboleros
Estos modelos son un pequeño homenaje a la fructífera relación entre el fútbol y el mundo del motor, si bien no son los únicos. Podríamos mencionar también el Volkswagen Escarabajo World Cup ‘74 o incluso el Citroën 2CV Cocorico, del cual os ha hablado mi compañero Javi aquí. Cualquiera de estos modelos, ya sea por su rareza o por lo que conmemoraban, a buen seguro hará las delicias de todo buen aficionado a estos dos mundos tan diferentes como son el fútbol y el automóvil.


Jesus Alonso
Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.