Coche del día: Lancia Delta II 1.8 16v GT

Coche del día: Lancia Delta II 1.8 16v GT

Bloque multiválvulas de 1,7 litros, 130 CV y un refinamiento impropio de su categoría


Tiempo de lectura: 3 min.

El Lancia Delta II 1.8 16v de 130 CV apareció en el mercado español a mediados de los años noventa con el objetivo de dotar a la gama compacta de un temperamento más dinámico. Con un bloque multiválvulas de última generación, una estética discreta y un habitáculo enfocado al confort de marcha, se posicionaba un escalón por debajo de las variantes más radicales de la marca, como el Delta HPE 2.0 HF.

La sombra del mito y el giro hacia el lujo de FIAT

Durante la primera mitad de la década de los 90, la segunda generación del Delta tuvo que lidiar con la pesada herencia comercial y deportiva dejada por su legendario antecesor. Sin embargo, en el grupo FIAT tenían otras intenciones y una reestructuración del posicionamiento de las marcas llevó a Lancia hacia un enfoque radicalmente distinto, abandonando las victorias en el mundial de rallies para centrarse en ofrecer productos que priorizaban el refinamiento, la habitabilidad interior y una pisada aplomada en autovía frente a las prestaciones brutas de antaño. Lancia pasó a ser la marca “de lujo” y eso, como cabe esperar, afectó a la segunda generación del Delta.

A pesar de esta orientación general más burguesa, la necesidad de contentar a aquellos clientes que demandaban una mayor alegría mecánica impulsó la llegada de los nuevos motores de dieciséis válvulas desarrollados por el grupo FIAT, como un bloque de 1,8 litros con culata multiválvulas que se ofrecía en dos variantes: 113 y 130 CV. La arquitectura del bloque de 1,8 litros supuso un avance notable en términos de suavidad de funcionamiento y rendimiento térmico, permitiendo al vehículo superar la barrera de los 200 kilómetros por hora y ofrecer registros de aceleración muy solventes para su época.

Lancia Delta II 1 8 16v GT (2)

El Lancia Delta 1.8 16v demostró que la ingeniería italiana seguía creando motores brillantes, aunque envueltos en un carácter demasiado burgués para los puristas del modelo

Mecánica brillante y comportamiento dinámico

La versión más potente daba vida al Lancia Delta 1.8 GT y lo tenía todo para destacar: 1.747 centímetros cúbicos –cotas cuadradas: 82 milímetros de diámetro por 82,7 milímetros de carrera–, dos árboles de levas en culata, inyección electrónica secuencial… Desarrollaba una potencia máxima de 130 CV a 6.300 revoluciones y un par motor de 16,7 mkg a 4.300 revoluciones. Mediante una caja de cambios manual de cinco marchas, la potencia se transmitía al tren delantero con unos desarrollos tirando a cortos –32,32 kilómetros por hora a 1.000 revoluciones en quinta–.

El esquema de suspensión, compuesto por un tren delantero McPherson con triángulos inferiores y un eje trasero con brazos tirados y resortes helicoidales, recibió un tarado específico que endurecía ligeramente la respuesta general, logrando un equilibrio muy estimable entre la estabilidad direccional a alta velocidad y el filtrado de las irregularidades del firme.

Fuera del asfalto urbano y en trazados de curvas enlazadas, su comportamiento destacaba por su facilidad; permitía guiar el tren delantero con precisión y ofrecía buenas sensaciones a quien disfrutaba de una conducción ágil y eficaz, pero sin llegar a la deportividad que muchos esperaban de un Lancia Delta.

Definitivamente, el Lancia Delta 1.8 16v GT demostró que la marca italiana conservaba su habilidad para crear mecánicas brillantes, aunque acabaran dentro de un envoltorio de carácter burgués. Su combinación de agrado mecánico, habitabilidad cuidada y comportamiento refinado podría haber sido su mejor argumento de ventas, pero al final pasó por el mercado sin pena ni gloria…

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
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