Coche del día: Lancia Delta HPE 2.0 HF (836)

Coche del día: Lancia Delta HPE 2.0 HF (836)

Un compacto de tres puertas con elegante traje italiano y corazón de competición


Tiempo de lectura: 6 min.

El Lancia Delta HPE 2.0 HF es un modelo de la segunda generación (836) del exitoso compacto de Lancia. Esta generación se concibió como un vehículo del segmento C de alta gama para competir con sus rivales Premium, perdiendo parte del carácter deportivo que tanto le caracterizaba a la anterior. Las líneas y ángulos rectos de la primera generación fueron sustituidos por unos elementos de diseño más suaves y curvos no exentos de deportividad.

La nueva gama HPE -de High Performance Executive– ofrecía diferentes versiones con carrocerías de tres puertas, entre ellas la HF. Su imagen agresiva estaba representada por un frontal con múltiples entradas de aire, un spoiler de respetable tamaño, unos pasos de rueda ensanchados de aspecto musculoso y un alerón trasero. Se fabricó de 1995 al 2000.

Su compacta carrocería tenía unas dimensiones de 4.011 mm de largo, 1.759 mm de ancho y 1.401 mm de alto, con un peso homologado de 1.330 kg

Era casi un pura sangre en formato compacto con escasos rivales, como el Volkswagen Golf 2.8 VR6 (1H). Su nuevo diseño ganó estética y habitabilidad, aunque sus tres puertas le quitaron accesibilidad. El acceso a las plazas traseras resultaba más cómodo por el lado derecho, ya que el asiento delantero se desplazaba hacia adelante al mismo tiempo que inclinábamos el respaldo, recuperando su posición inicial. El lado derecho no disponía de este mecanismo, por lo que el hueco disponible para pasar a su interior era más reducido.

Lancia Delta HPE 20 HF 1995 3

Lancia Delta HPE 2.0 HF (1995)

Este compacto de tres puertas combinaba unos acabados y equipamientos de alta gama con una rabiosa mecánica turbo heredada de la competición

Como buen compacto de intenciones deportivas, los asientos delanteros llevaban la firma de Recaro, con magnífica sujeción lateral. El cuadro de instrumentos era muy completo, destacando un termómetro de aceite y un voltímetro, pero también presentaba alguna carencia importante, como la ausencia de unos manómetros de presión de aceite y del turbo.

El climatizador y el airbag de conductor venían como equipamiento de serie, así como el cierre centralizado, elevalunas eléctricos delanteros y faros antiniebla. Las pocas opciones posibles eran el techo solar, pintura metalizada, autoradio, espejos retrovisores eléctricos o tapicería Alcantara.

La presentación genera de su interior era muy cuidada, con unos asientos delanteros cómodos y espaciosos al igual que los traseros -mejor para dos ocupantes-. El maletero contaba con unos discretos 320 litros de capacidad, y dando gracias a la posición de la rueda de repuesto de tipo galleta, bajo la tapa de éste. Su capacidad se podía aumentar mediante el abatido en partes asimétricas el respaldo de la banqueta trasera.

Lancia Delta HPE 20 HF 1995 2

Lancia Delta HPE 2.0 HF (1995)

Lo más interesante se encontraba debajo del capó, un motor de cuatro cilindros en línea en posición delantera transversal. Su cilindrada era de 1.995 cm3, con el bloque en fundición de hierro y la culata de aleación de aluminio. La distribución se realizaba a través de un doble árbol de levas en cabeza accionado mediante correa dentada y cuatro válvulas por cilindro. Se alimentaba mediante inyección electrónica de gasolina, turbo y un intercooler (intercambiador de calor).

Entregaba 186 CV a 5.750 RPM y 290 Nm a 3.500 RPM de par máximo. En 1997 se presentó una actualización con una ligera subida de potencia, hasta los 193 CV

Destacaba también su suavidad de funcionamiento gracias a la disposición de dos árboles contrarrotantes que neutralizaban las características vibraciones de los motores de cuatro cilindros de elevada potencia. Como todos los motores de 16 válvulas, la pereza de funcionamiento era visible hasta las 3.500 RPM, pasando de comportarse como un tranquilo familiar a un deportivo de pura sangre, con unas aceleraciones intensas que te dejaban pegado al asiento.

Un coche de tracción delantera con tanta potencia podría resultar difícil de conducir, pero esta hipotética situación se solventó con un diferencial autoblocante delantero de tipo viscoso llamado Viscodrive. Este elemento era un diferencial de acoplamiento viscoso que permitía girar a ambas ruedas a velocidades diferentes, con un efecto autoblocante cuando la diferencia de velocidad entre ellas era excesiva (por expansión del fluido viscoso).

Lancia Delta HPE 20 HF 1995 4

Lancia Delta HPE 2.0 HF (1995)

Con esto se evitaban “fugas de par” en caso de poca adherencia de una de las ruedas, trasladando el par a la rueda opuesta con mayor adherencia. De esta manera se podían negociar las curvas cerradas con mucho apoyo a elevado ritmo sin que ninguna de las ruedas delanteras perdiese tracción, mientras que en recta seguía fielmente la trayectoria marcada.

La potencia se trasladaba a las ruedas mediante una caja de cambios manual de cinco marchas de acertados desarrollos, que permitían aprovechar al máximo el espectacular motor. Lo único que podríamos criticar era su funcionamiento lento e impreciso a causa de su selector guiado por cables. Para los más curiosos, informo de sus desarrollos a 1.000 RPM: 10, 16,1, 22,9, 30,3 y 38,2 km/h de primera a quinta, respectivamente.

El esquema de las suspensiones era de tipo independiente en ambos ejes, con McPherson, muelles y amortiguadores hidráulicos delante y de brazo tirado detrás, con sus correspondientes muelles y amortiguadores hidráulicos. Ambos ejes contaban con barra estabilizadora. También llevaban control electrónico de dureza con dos posiciones, “automática”, en la que se ajustaba la dureza en función de la conducción practicada, y “sport”, con la máxima dureza de forma permanente.

Lancia Delta HPE 20 HF 1995 5

Lancia Delta HPE 2.0 HF (1995)

Las ruedas llevaban unas llantas de aleación de 6×15 calzadas por unos neumáticos de perfil bajo de medidas 205/50 ZR15, de extraordinario agarre. Los frenos no quedaban a la altura del conjunto, no por las distancias de frenada, que eran buenas -41,8 metros a 100 km/h y 64,2 metros a 120 km/h- sino por su baja resistencia a la fatiga, perdiendo efectividad a los pocos kilómetros de uso intensivo. Los discos delanteros eran ventilados, con 284 mm de diámetro, y los traseros macizos, con 240 mm de diámetro, complementados con ABS.

En cuanto a prestaciones, no se quedaba manco. Alcanzaba una velocidad punta de 218 km/h, y los 100 km/h desde parado los cubría en 7,6 segundos. Los 1.000 metros desde parado los recorría en menos de 29 segundos, concretamente en 28,9. En cuanto a las recuperaciones, pasaba de 80 a 120 km/h en cuarta en 6,4 segundos, y 9,4 segundos para el mismo registro en quinta.

En el otro lado de la balanza nos encontrábamos con sus consumos, bastante elevados en todas las circunstancias. Así, por ciudad gastaba 12,4 l/100 km a una media de 27,8 km/h, 7,9 l/100 km a un crucero de 90 km/h por carretera, ascendiendo hasta los 10,4 l/100 km a 120 km/h. Si nos despreocupamos del acelerador en carreteras secundarias con una conducción agresiva y deportiva ya superamos los 18 l/100 km. Sus 60 litros de capacidad del depósito de combustible le otorgaban una autonomía media de 470 km.

Lancia Delta HPE 20 HF 1997

Lancia Delta HPE 2.0 HF (1997)

En 1995 su precio de adquisición era de 3.900.000 pesetas, que hoy supondrían unos 40.000 euros. Manteniendo el aura de competición de sus hermanos de carreras podías disfrutar de un compacto de tracción delantera muy potente, seguro y divertido de conducir, aunque con un consumo elevado (no tanto para la época).

Calcula cuánto cuesta asegurar un Lancia Delta con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ignasi Puig

Es curioso que me entusiasme cualquier actividad relacionada con los coches ¿El escribir? Para trasmitir. Trasmitir conocimiento, pasión y sensaciones; hacerte llegar aquello por lo que me vuelvo loco. Súmale que aprendes y ya es una terrible adicción.

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba', algo digno de que me cortaran los dedos. Pero hoy me gano un sueldo como redactor, ¡las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores la charla sería de órdago y si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Javier J. Navarro

Javier es más conocido por hablar de finanzas y economía, pero ha estado obsesionado con los coches desde que sabía pronunciar los nombres de los modelos.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablarán de velocidad y seguridad y sobre todo mujeres que aportarán información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!