Coche del día: Audi RS6 Avant (C5)

Coche del día: Audi RS6 Avant (C5)

El hermano mayor


Tiempo de lectura: 4 min.

Siguiendo con nuestro homenaje particular a la saga RS de Audi que iniciamos hace unos meses por su cuarto de siglo -pero que de cuyo precuRSor os hablamos la semana pasada-; hoy toca el turno del hermano mayor de todos. Era el más grande y el más potente, y se vendió en dos gustos, como los helados: en formato Avant y en un más elegante sedán. Hoy es el turno del primero y enorme en todos los aspectos, el Audi RS6 de 2002; un representante aventajado de los RS en el segmento de las berlinas del segmento E.

Al igual que para su hermano pequeño RS4, Audi -o mejor dicho, su división deportiva Quattro GmbH-, llamaba a las puertas de Cosworth Technologies para tratar de sacar hasta el último jugo del motor 4.2 V8 que montaba el modelo tope de gama del A6. Quería un buen rival para el BMW M5 (E39) y para el Mercedes-Benz E55 AMG (W210), y para ello, echaría el resto. La guerra de potencias estaba ya calentita.

El desarrollo conjunto de estas dos casas se saldaba en una potencia final de 450 CV a un rango de entre 5.700 y 6.200 vueltas -pudiendo estirar un poquito más arriba hasta las 6.600 revoluciones-, gracias a la incorporación de dos turbocompresores controlados electrónicamente por la centralita, cada uno de ellos con su propio intercooler. Además, tenía una mastodóntica cifra de par de 560 Nm entre 1.950 y 5.600 vueltas.

A diferencia del BMW, el Audi se movía mejor en un rango medio de revoluciones, destacando más por recuperaciones que por el carácter “puntiagudo” de su motor, cosa en la que el M5 le “barría”

Audi RS6 2002 2

Dejaba atrás por potencia al M5 con sus 400 CV y al E55 con sus 354 CV, aunque AMG rápidamente se puso las pilas y contraatacó con 476 CV para su recién estrenado W211, también presentado en 2002. Recordemos que Audi saca a la luz a sus RS en las fases finales de comercialización de las generaciones de sus modelos.

Otro aspecto que lo diferenciaba -y como suele pasar con los RS- era su concepto de coche con el que volar bajo por las Autobahnen y, sobre todo, el de circular rápido y seguro sobre firme resbaladizo. El BMW, mientras, ofrecía otro tipo de experiencia de conducción gracias a su motor atmosférico, cambio manual y propulsión trasera.

Aún así, sus prestaciones -y como no podía ser de otra manera- eran de escándalo: 4,6 segundos hasta los 100 km/h -necesitando un par de décimas más el Avant y misma cifra que su hermano menor el RS4- o una recuperación de 80 a 120 km/h en modo automático de su caja Tiptronic de cinco relaciones de 2,8 segundos (caja de cambios que compartía con el A8 6.0 W12).

Su velocidad máxima teórica en vuelo rasante estaba limitada a 250 km/h, pero se demostraba que aún con limitador coqueteaba con los 270 y prescindiendo de este, llegaba a los casi 300 (294 se pudieron medir)

Audi RS6 2002 4

Como no podía ser de otra forma, Audi encomendaba la tracción de este RS6 a su sistema Quattro con diferencial central Torsen. Estas cuatro ruedas iban “sujetas” por un sistema de amortiguación dinámico que limitaba el cabeceo y balanceo; y a su vez, eran detenidas por discos delanteros con pinzas fijas de ocho pistones y 365 milímetros de diámetro, siendo los traseros de 335 mm y con pinzas de un solo pistón.

Este RS6 no iba cojo en equipamiento de serie: control de presión de neumáticos -una rara avis en 2002-, ESP desconectable, asientos Recaro tapizados en napa o cuero, sistema de sonido firmado por Bose, columna de dirección regulable eléctricamente, retrovisores -sí, en plural- electrocrómicos, levas para el cambio en el volante, sensor de aparcamiento trasero, seis airbags, faros bixenón, etc.

Para diferenciarlo externamente de un A6 normal equipaba un parachoques frontal con grandes rejillas acabadas en “panal de abeja” para la ventilación de los radiadores de agua, aceite e intercoolers, aletas ensanchadas en ambos ejes que alojaban neumáticos de 255 milímetros con llantas de 18 o 19 pulgadas, escapes ovalados en cada extremo -desde entonces, seña de identidad de los RS- y la guinda de todo S/RS que se precie: el acabado en aluminio mate en los retrovisores. En su anuncio de la época no se mostraba mucho, pero se entendía el mensaje.

El precio de tener el hermano mayor de los RS era de casi 99.000 euros de 2002 para el sedán, teniendo que aflojar 2.000 euros más si querías el Avant, ¡más de 135.000 euros de 2019!

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Sobre mí

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

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