Coche del día: Alfa Romeo 75 2.0 TD

Coche del día: Alfa Romeo 75 2.0 TD

Más velo que el BMW 324d, y también más barato


Tiempo de lectura: 3 min.

El Alfa Romeo 75 2.0 TD demostró, a mediados de los 80 –1986–, que la firma italiana todavía podía ponerse por delante de todos a base de prestaciones, tecnología y agrado de uso, al menos en lo que a motores turbodiésel se refiere. No era barato, costaba 2.250.000 pesetas, pero sus prestaciones eran un argumento de mucho peso y en la época se consideró un precio competitivo.

La evolución de los motores diésel ha sido cosa de los fabricantes alemanes, o eso al menos parece a simple vista. BMW, Audi y Mercedes han sido la referencia en motores a gasóleo durante décadas, aunque en ocasiones, han tenido una fuerte resistencia por parte de otras marcas como FIAT. Los italianos no han perdido la oportunidad de poner en aprietos a los intocables fabricantes alemanes, aunque más que FIAT deberíamos decir que ha sido Alfa Romeo.

Alfa, primero bajo control del IRI –algo así como el “viejo” INI español, una entidad controlada por el gobierno– y luego bajo la batuta de FIAT, ha demostrado que puede poner en producción motores turbodiésel potentes, con bajo consumo y de buen agrado de uso. No obstante, en ambas ocasiones contó con ayuda. Primero de la fábrica VM Motori y luego de Bosch.

Con VM Motori trabajó en la década de los 80, pues resulta que el especialista en motores estaba, como Alfa, bajo control del gobierno. Así, a mediados de los 80 se lanzó el Alfa Romeo 75 2.0 TD, un modelo que, para ser totalmente sinceros, se adelantó al mítico TDI de Volkswagen en cuanto a prestaciones y consumos. Este motor, de cuatro cilindros, tenía 1.995 centímetros cúbicos, culata de dos válvulas por cilindro y árbol de levas lateral –distribución por varillas y balancines–, que gracias a un turbo con intercooler, anunciaba nada menos que 95 CV a 4.300 revoluciones y 19,6 mkg a 2.300 revoluciones.

Alfa Romeo 75 2 0 TD (2)

El propulsor derivaba del usado en el Alfa 90 2.5 TD, que también destacaba por potencia y consumos

Sobre el papel, las cifras que presentaba el motor de VM Motori eran excepcionales y mejores que las de muchos rivales rivales directos, no en balde, casi todos ofrecían motores atmosféricos que rendían no más de 70 CV. De hecho, el Alfa 75 2.0 TD estaba más cerca de modelos como el BMW 324d –2.443 centímetros cúbicos, turbo y 86 CV– o del Mercedes 190 D –2.497 centímetros cúbicos y turbo, 90 CV–, coches bastante más caros que el italiano –2.890.000 pesetas el BMW, nada menos que 3.783.850 pesetas el Mercedes–.

Cabía esperar, por tanto, que sus prestaciones fueran más que buenas para la época, y lo eran. Con un cambio manual de cinco relaciones y desarrollos no muy abiertos –la cuarta era de 32,6 kilómetros/hora y la quinta de 39,5 kilómetros/hora a 1.000 revoluciones–, tenía una velocidad máxima de 170 kilómetros/hora, completaba los 1.000 metros con salida parada en 33,1 segundos, mientras que para los 1.000 metros desde 50 kilómetros/hora en quinta requería de 34,3 segundos. Era más rápido que los alemanes en el 0 a 1.000 metros y solo cedía dos kilómetros/hora de velocidad máxima frente al 190 D.

La revista Autopista, en el número 1.388, obtuvo consumos de poco más de siete litros cada 100 kilómetros, pero además, también destacó su elasticidad y su buen empuje, aunque también dejó claro que podía mejorar a nivel sonoro –sobre todo el frío– y las vibraciones, que no estaban muy controladas a pesar de montar un “amortiguador de vibraciones” en uno de los extremos del cigüeñal. Un detalle que a los usuarios de motores diésel de finales de los 90 y de comienzos del siglo XXI les resultará chocante, es lo complicado que era de poner en marcha. Según la revista, no era raro tener que realizar varias intentonas para poner el motor en marcha a pesar de los calentadores.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.