Ayrton Senna se subió a un Fórmula 1 por primera vez en Jacarepaguá, en marzo de 1984, con 24 años. Era un Toleman TG183B que llevaba un motor Hart de cuatro cilindros turbo y una aerodinámica de triple alerón que hoy se nos haría impensable. Aquel coche, el chasis número 5, sale a subasta el 25 de abril en Mónaco con RM Sotheby’s y una estimación de entre 3,25 y 4,4 millones de dólares. Es el coche donde empezó todo.
Senna no terminó aquella primera carrera en Brasil, pero una semana después acabó sexto en Sudáfrica y repitió resultado en Bélgica y sumando sus primeros puntos en la Fórmula 1 con un coche que no era precisamente el más competitivo de la parrilla. Toleman era un equipo pequeño con sede en Buntingford, sin los recursos de McLaren ni de Williams, y que Senna consiguiera puntuar dos veces en las tres primeras carreras con aquel TG183B ya dejaba entrever lo que vendría después.
750 CV, cuatro cilindros y una historia irrepetible
El TG183B montaba el Hart 415 T, un cuatro cilindros turbo de 1,5 litros que entregaba alrededor de 750 CV en su momento y que permitía al coche superar los 300 km/h. La cifra suena modesta comparada con los motores turbo de aquella época (el BMW de Brabham llegó a dar más de 1.000 CV en clasificación), pero el Hart era un motor fiable dentro de lo que cabía en 1984 y cumplía su función en un equipo que no podía permitirse reventar motores cada fin de semana.
Senna disputó las cuatro primeras carreras de la temporada con este chasis antes de que Toleman lo sustituyera por el TG184, un coche más evolucionado con el que conseguiría sus primeros podios en Mónaco, Brands Hatch y Estoril. Aquella temporada de 1984 fue la peor de Senna en la Fórmula 1 si miramos la clasificación final (noveno), aunque eso dice más de las limitaciones del Toleman que de las del piloto, porque los destellos de talento fueron constantes desde la primera carrera.
El coche conserva la configuración y la librea original, con el rojo, blanco y azul del equipo y los adhesivos de Segafredo Zanetti, Pirelli y Sergio Tacchini que llevó durante aquellas carreras. La caja de cambios está reconstruida, pero el conjunto se ha mantenido en estado de funcionamiento. Pierre Gasly lo condujo en Silverstone en 2024 para conmemorar los 40 años del debut de Senna y los 30 de su muerte en Imola, así que el coche no solo rueda sino que lo hace con público y cámaras como testigos.
La subasta de RM Sotheby’s también confirma que el TG183B es elegible para el Gran Premio Histórico de Mónaco y otros eventos de Fórmula 1 clásica, lo que significa que quien lo compre puede sacarlo a pista en circuitos de verdad y no solo exponerlo en un salón con buena iluminación, y eso le da al coche una dimensión de uso que muchas piezas de colección a estos precios ya no tienen, porque la mayoría acaban encerradas en naves climatizadas sin volver a girar una rueda.
Entre 3,25 y 4,4 millones por el primer capítulo de la leyenda
La estimación de RM Sotheby’s parece conservadora teniendo en cuenta lo que se ha pagado en los últimos años por coches vinculados a Senna. Un McLaren MP4/5B con el que ganó el Mundial de 1990 se vendió por más de 4 millones en 2024, y el Toleman tiene a su favor un valor sentimental que va más allá de los resultados deportivos porque es literalmente el coche donde Senna empezó su carrera en Fórmula 1. Ningún otro chasis puede ofrecer eso.
El mercado de los Fórmula 1 históricos lleva años subiendo alimentado por una generación de coleccionistas que creció viendo a Senna, Prost y Mansell y que ahora (en algunos casos muy afortunados) tiene dinero para invertir en estas piezas de historia. Un Toleman no tiene el prestigio de un McLaren ni la mística de un Lotus, pero este chasis concreto compensa cualquier carencia de palmarés con una historia que ningún otro coche de la parrilla de 1984 puede igualar.
Senna pasó una sola temporada en Toleman antes de fichar por Lotus, y aquel TG183B quedó relegado al olvido mientras el piloto brasileño empezaba a ganar carreras con coches mejores. Que cuarenta y dos años después ese mismo chasis salga a subasta en Mónaco, funcione, pueda correr en eventos históricos y tenga una estimación de varios millones dice bastante sobre la importancia de este tándem en el que el coche salió más beneficiado que el piloto.
La subasta es el 25 de abril en Mónaco, y para quien tenga el presupuesto y las ganas, es una oportunidad de quedarse con el primer capítulo de una de las carreras deportivas más grandes del siglo XX. Senna empezó aquí, en un coche pequeño de un equipo pequeño y sacándole puntos a una parrilla llena de coches que costaban el doble y rendían bastante más. Si eres más de drift, puedes echarle un vistazo al Ford Escort de Ken Block que también salió a subasta.











Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.