Coche del día: Ford Fiesta 1.3 S (MK1)

Coche del día: Ford Fiesta 1.3 S (MK1)

Lo más deportivo fabricado en Almussafes hasta la llegada del Fiesta Super Sport


Tiempo de lectura: 5 min.

El Ford Fiesta 1.3 S era lo más deportivo que se podía encontrar en la gama Fiesta, allá por 1978. Luego vendría el Fiesta Super Sport, que en realidad era un 1.3 S con algunos retoques y, finalmente, el Fiesta XR2. Pero eso sería más adelante. En 1978, como decíamos, el Fiesta 1.3 S, con sus 66 CV, era lo más deportivo y veloz del catálogo. Un rival directo de coches como el Renault 5 TS.

Los años 70 fueron un caos en España. Se vivía el final de la dictadura –Franco murió en 1975– y el paso a la democracia que se confirmó con la firma de la Constitución en 1978. La crisis del petróleo de 1973 todavía se dejaba notar en el precio de los combustibles, pero eso no detuvo a una ciudadanía que se veía, y se sentía, libre como nunca lo había podido ser: manifestaciones, huelgas, movimientos estudiantiles, la época del destape… España se volvió loca casi de un día para otro.

Una época que afectó, como cabría esperar, también a las diferentes industrias. El pop explotó como una palomita, el rock y el heavy metal llegaron con la fuerza de una ola, la alta costura empezó a llenar los escaparates de maniquíes con faldas muy, muy cortas y las carreteras dejaron de ser coto casi privado de SEAT. Era un verdadero caldo de cultivo para que coches como el Ford Fiesta echaran raíces como malas hierbas, porque sí, esto va de coches y concretamente del Fiesta, un automóvil que representa bastante bien ese cambio que sufrió España: un coche europeo pero fabricado aquí, que dejaba atrás el gris del pasado para estrenar unos colores muy llamativos y juveniles del catálogo de Ford.

Y en esa línea, el Ford Fiesta 1.3 S tomaba especial protagonismo. Era la versión más deportiva cuando salió al mercado, en 1978, y llegaba para plantar cara a modelos como el Renault 5 TS o incluso al SEAT 1200 Sport, aunque el modelo nacional era un coupé con todas las de la ley. Para ser más precisos, el Ford Fiesta 1.3 S se presentó a finales de 1977, pero no fue hasta 1978 cuando las revistas pudieron empezar a ponerse a los mandos. Momento, por cierto, que no fue todo lo bueno que se esperaba, al menos si uno tiene en cuenta las palabras de Arturo de Andrés publicadas en el número 989 de la revista Autopista.

Era fácil reconocer un Ford Fiesta 1.3 S por su decoración, protagonizada por una línea lateral que terminaba con el emblema “S 1300”

Ford Fiesta 1 3 S lateral

El Ford Fiesta con motor 1.3 no se ofrecía solo con dos acabados, el Sport y el Ghia, ambos los más completos del catálogo y los más caros, obviamente. De hecho, según las declaraciones publicadas en la mencionada revista, eran desorbitadamente caros. Centrando nuestra atención en el Fiesta 1.3 S, el precio era de 380.460 pesetas, 2.287 euros de 1978, unos 18.418 euros de 2026. Por ese precio, Ford ofrecía un coche con un equipamiento relativamente completo para la época –cristales con tinte verde, luneta trasera térmica, servofreno, faros halógenos H-4, lavaparabrisas eléctrico con dos velocidades, intermitentes de emergencia, encendedor de cigarrillos, por supuesto, pintura metalizada de doble capa…–, todo ello bajo un envoltorio llamativo por su línea lateral en contraste con el color de la carrocería, animado por un motor de prestaciones brillantes.

Y no lo decimos nosotros, lo decían en las revistas de la época. El motor era nuevo, un cuatro cilindros de 1.298 centímetros cúbicos, con árbol de levas lateral –varillas y balancines–, carburador Weber de dos cuerpos con estárter automático, dos válvulas por cilindro y admisión atmosférica, que rendía 66 CV a 5.600 revoluciones y 9,2 mkg a 3.250 revoluciones. Combinado con un cambio manual de cuatro relaciones –una cuarta de 27,1 kilómetros/hora a 1.000 revoluciones–, el conjunto se presentaba interesante y muy capaz, tanto que dejaba en entredicho otros elementos del coche, como los frenos, que se quedaban algo justos frente a las prestaciones del motor.

El Fiesta 1.3 S era un coche más capaz que su más directo rival, el R5 TS, sobre todo en punta y en aceleraciones, y también en precio, concretamente en 33.000 pesetas –más caro el Fiesta–. Sin embargo, aunque esta versión del polivalente fabricado en Valencia era el sueño de miles de aficionados y usuarios españoles, tenía ciertas pegas además de los frenos. Según cuenta Arturo de Andrés en su prueba, el coche no era cómodo: las suspensiones eran secas en compresión rápida, pero en curvas permitían que la carrocería inclinara. Los asientos también eran duros y tenía una curiosa insonorización muy centrada en las plazas delanteras, pero muy poco en las traseras, dando la impresión de que se circulaba con el maletero abierto.

Podríamos decir que el Ford Fiesta 1.3 S no era perfecto, pero tampoco pretendía serlo. Era un utilitario deportivo honesto: rápido, llamativo y con carácter, aunque con los frenos justos y las suspensiones duras. Pero eso poco importaba en una España que acababa de descubrir la libertad y quería coches que la reflejaran. El Fiesta 1.3 S lo hacía.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
el más nuevo
el más antiguo el más votado


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.