Coche del día: Alfa Romeo 164 Q4

Coche del día: Alfa Romeo 164 Q4

El Alfa de las siete millones de pesetas que puso en jaque a BMW y Audi con tecnología austriaca y alma de Busso


Tiempo de lectura: 4 min.

El Alfa Romeo 164 Q4 fue la culminación de una berlina que ya era extraordinaria de por sí. Tomar un coche con uno de los mejores motores de su época, dotarlo de un sofisticado sistema de tracción total y afinarlo hasta convertirlo en una berlina capaz de plantar cara a rivales como el BMW M5 o el Audi S6 era una declaración de intenciones en toda regla. Una declaración muy italiana: apasionada, técnicamente ambiciosa y con una puesta en escena difícil de ignorar.

A principios de los años 90, el segmento de las berlinas de alta gama era territorio casi exclusivamente alemán. El BMW Serie 5 E34, el Mercedes Clase E W124 y el Audi 100 C4 dominaban el mercado con una propuesta de solidez, refinamiento y fiabilidad que resultaba complicado pasar por alto. Eran coches excelentes, pero predecibles. Coches que hacían todo bien y no te sorprendían nunca. En ese contexto, Alfa Romeo llegó con el 164 y lo cambió todo –o al menos lo intentó con todas sus fuerzas–.

Pininfarina y el legendario corazón Busso

El 164 nació en 1987 como parte del proyecto Tipo 4, una plataforma compartida con el Lancia Thema, el FIAT Croma y el Saab 9000. Pero donde sus compañeros de plataforma eran coches correctos, el 164 tenía algo diferente: una carrocería de Pininfarina que combinaba elegancia y agresividad de una forma que ningún rival alemán podía igualar, y bajo el capó, como colofón, el legendario V6 Busso, un motor de seis cilindros en V de 60 grados que los aficionados consideraban –con razón– uno de los mejores propulsores de la historia del automóvil.

Viscomatic: tracción total con sello austriaco

La guinda del pastel llegó en 1993 con la aparición del Q4, la versión más ambiciosa del 164 al equipar un sistema de tracción a las cuatro ruedas superavanzado para su época. Para desarrollar este sistema de tracción total, Alfa Romeo recurrió a Steyr-Daimler-Puch, conocido especialista austriaco en transmisiones. El resultado fue el denominado Viscomatic: un diferencial central de acoplamiento viscoso controlado electrónicamente, capaz de variar el reparto de par entre ambos ejes de forma continua entre el 0 y el 100 por ciento.

A esto se sumaba un diferencial de deslizamiento limitado Torsen en el eje trasero, conectado al ABS y a la gestión del motor. Una ingeniería de primer nivel que obligó a revisar completamente la plataforma, incluyendo un nuevo puente trasero, el sistema de escape y el depósito de combustible.

Alfa Romeo 164 Q4

Acabados a buen nivel, un equipamiento de primera y unas sensaciones de conducción solo posibles cuando hay tanta pasión como ingeniería; el Alfa 164 Q4 jugaba unas cartas que la competencia no podía igualar

230 CV y seis marchas para exprimir el V6

El motor que daba vida al 164 Q4 era el V6 de 2.969 centímetros cúbicos en su versión de 24 válvulas –cuatro por cilindro, accionadas hidráulicamente–, con una relación de compresión de 10,1:1 y gestión electrónica Bosch Motronic M1.7. Rendía 230 CV a 6.300 revoluciones y 284,2 Nm de par a 5.000 revoluciones, con la particularidad de que a poco más de 1.200 revoluciones ya se obtenían más de 20 mkg. El corte de encendido se situaba a 7.000 revoluciones, aunque la prensa de la época señalaba que el motor parecía dispuesto a seguir subiendo. La caja de cambios era una Getrag de seis velocidades con un escalonamiento muy cerrado que permitía aprovechar al máximo ese rango de potencia.

Las prestaciones, comparado con el 164 V6 de tracción delantera, eran ligeramente peores debido al lastre del sistema. El conjunto aceleraba de 0 a 100 kilómetros por hora en poco más de 8 segundos, los 1.000 metros con salida parada se completaban en poco más de 28 segundos y se se realizaban desde 50 kilómetros por hora, en sexta, se hacían en 36,15 segundos. Alcanzaba una velocidad máxima de 236 kilómetros por hora –10 km/h menos que el V6 de tracción delantera–.

Un objeto de deseo para entusiastas

El precio no era precisamente modesto: 7.144.000 pesetas con IVA incluido en su lanzamiento en España en abril de 1994. Una cifra que lo situaba en la misma liga que sus rivales alemanes, pero con una propuesta radicalmente diferente. La prensa de la época destacaba su capacidad para resultar tan ágil y eficaz en cualquier tipo de escenario —carretera, autovía, circuito— que parecía increíble que un coche de su tamaño y casi 1.720 kilogramos en orden de marcha pudiera comportarse así.

Un automóvil para entusiastas, para amantes de la conducción deportiva en su más pura esencia, que no estaban dispuestos a renunciar por ello al confort, al lujo ni al poder de representación de una berlina de alta gama.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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