Hay conversiones que tienen sentido y otras que, simplemente, son una genialidad. También te puedes encontrar con transformaciones muy locas que, de primeras, te parecen una aberración pero luego, cuando las analizas, lo ves con otros ojos. Este MGA de 1956 cae claramente en el último grupo, un coche que parece una aberración, pero que, en el fondo, es una genialidad. Alguien en Australia decidió que un roadster británico de los 50 merecía el corazón de un Mazda rotativo, y el resultado es tan absurdo como brillante.
Lo que empezó como un MGA normal y corriente ahora esconde un 13B atmosférico con caja manual de cinco marchas, también de Mazda. El cambio no es solo filosófico: el rotativo entrega entre 135 y 160 CV, más del doble que los escasos 72 CV originales. Además, pesa menos que el cuatro cilindros de serie y suena infinitamente mejor. Obviamente, ha perdido toda esencia del modelo original, pero los MGA de los años 50 no tienen fama de ser especialmente fiables y las sensaciones de conducir un roadster con motor atmosférico siguen presentes.
ProStreet Restorations, en el Hunter Valley australiano, se encargó de la transformación completa entre 2014 y 2015. Chasis, carrocería, interior, mecánica… todo pasó por sus manos. El coche quedó homologado ese mismo año y desde entonces apenas ha recorrido unos 1.200 kilómetros. Su propietario actual lo tiene desde hace 12 años, así que no es una adquisición reciente.
Visualmente, el MGA luce un acabado en azul con interior en cuero italiano color “arena” claro que, quizá, es lo que menos nos gusta del coche, pues ese color azul, aunque bonito, no acaba de encajar con el diseño general de los 50. Detalles como los nuevos relojes, el volante de la marca Budnik y un equipo Sony con Bluetooth escondido en la guantera añaden el toque moderno al interior, cuyo mayor problema, como ocurre con el exterior, es su tonalidad, aunque, al ser un coche hecho a gusto del consumidor, ¿Quiénes somos nosotros para criticar nada? Las llantas VTO estilo Minilite de 16 pulgadas calzan neumáticos Michelin Pilot Sport 3 y dejan ver los frenos de disco del Ford Falcon, con doble cilindro maestro Wilwood.
Mecánicamente, el coche recibió actualizaciones serias para gestionar la potencia extra. Columna de dirección con juntas universales más resistentes y deportivas, eje trasero Ford Falcon EL y toda la parafernalia necesaria para que un rotativo de los 80 conviva con un chasis de mediados de los 50 sin explotar en el intento y sin que todo se desmorone a la primera aceleración o al primer frenazo un poco fuerte.
El 13B no necesita presentación entre los que sabemos de qué va esto. Motor compacto, ligero, con curva de potencia lineal y ese sonido inconfundible que ningún cuatro cilindros puede replicar. En este MGA, la combinación es casi perfecta: un coche que originalmente pesaba poco, ahora con más potencia, menos peso en la trompa y una caja de cinco velocidades que lo hace soportable en autopista.
Este ejemplar está en Nueva Gales del Sur, Australia. Si te interesa, puedes buscar más información en Collecting Cars, quienes lo pusieron a la venta sin encontrar comprador.


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Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".