Coche del día: Chrysler Stratus 2.5 LX

Coche del día: Chrysler Stratus 2.5 LX

Una berlina media americana al gusto europeo


Tiempo de lectura: 5 min.

El Chrysler Stratus 2.5 LX era un modelo diseñado y fabricado en Estados Unidos pero pensado para satisfacer los gustos europeos, situado a caballo entre el compacto Neon y la gran berlina Vision. Podía competir con modelos compactos con gran nivel de equipamiento y al mismo tiempo con las motorizaciones medias del segmento superior. En Estados Unidos se conoció como Dodge Stratus.

Esta versión de 2,5 litros y seis cilindros en V era la más potente de la gama. Para los estándares europeos era un coche de generosas dimensiones, con 4.745 mm de largo, 1.820 mm de ancho y 1.375 mm de alto. Parecía más grande de lo que realmente era, y ello se debía a su diseño Cab Forward, es decir, de cabina adelantada, con un inicio del parabrisas muy adelantado.

Para los no iniciados les resultaba algo difícil saber su origen, al menos por su aspecto exterior. Interiormente le delatan algunos detalles genuinamente americanos, como veremos más adelante. Su línea fluida y estilizada le otorgaba un gran dinamismo visual, y aunque su baja cintura le ofrecía una buena superficie acristalada el maletero ofrecía unos discretos 420 litros de capacidad, sin contar el espacio ocupado por la rueda de repuesto, en consonancia con la competencia.

Chrysler Stratus 2

Al espacio interior no se le podía poner pegas, con cotas generosas en sus tres dimensiones tanto para los pasajeros delanteros como para los traseros. La postura al volante -regulable en altura- era buena y se encontraba con facilidad gracias a las regulaciones eléctricas del asiento. El acompañante se conformaba con un asiento de regulaciones manuales. No mostraban un diseño muy envolvente, con poca sujeción en especial con la tapicería en piel (opcional).

Su blando mullido, junto a unas suspensiones suaves diseñadas para ofrecer el máximo confort, invitaban a realizar viajes largos con total comodidad al menos por vías con buen firme, aunque el aislamiento acústico no era excesivo, por lo que el ruido de rodadura se percibía a velocidades altas en el habitáculo, no así el producido por la mecánica o por el aire.

El Chrysler Stratus 2.5 LX era la propuesta de la marca norteamericana para competir con las berlinas medias europeas con interesantes argumentos: motor 2.5 V6, caja automática de cuatro relaciones, habitáculo amplio y confortable, un gran equipamiento y a un buen precio

Su equipamiento resultaba bastante completo en el nivel LX, destacando el control automático de velocidad o un buen equipo de sonido. El aire acondicionado era de serie, y contaba con cierre centralizado, cuatro elevalunas eléctricos, llantas de aleación, lavafaros y doble airbag central, entre otros elementos. Entre los detalles a criticar de origen norteamericano podemos citar los malos ajustes de los junquillos de las ventanillas, el guarnecido de la tapa del maletero o la ubicación del encendedor de los ceniceros.

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En cuanto a su propulsor, era un bloque en posición delantera transversal de seis cilindros en V, con el bloque en fundición de hierro y la culata en aluminio. La distribución se realizaba mediante un árbol de levas en cabeza por bancada de cilindros y 24 válvulas en total. Su cilindrada total era de 2.497 cm3 y rendía 160 CV a 5.950 RPM de potencia y 214 Nm a 3.500 RPM de par máximo. La alimentación era mediante inyección electrónica multipunto de gasolina.

La transmisión se encomendó a una caja de cambios automática de cuatro relaciones con gestión electrónica de tipo autoadaptable; es decir, que en vez de disponer de diferentes programas seleccionables según los gustos del conductor, era el propio cambio el que interpretaba las condiciones de conducción y modificaba las leyes de funcionamiento dependiendo del estilo de conducción de cada persona.

Destacaba por su funcionamiento suave y agradable, sin percibir apenas tirones en los cambios de marcha, gracias a un corte momentáneo e instantáneo de la alimentación lo suficientemente efectivo para no percibir esos tironcillos en cada transición. Era una pena que no existiese una versión manual para el mercado europeo.

Chrysler Stratus 4

En cuanto a la suspensión el eje delantero llevaba esquema independiente de doble brazo transversal mientras que detrás era independiente con brazo longitudinal y brazos transversales. Se complementaba con sus correspondientes muelles, amortiguadores hidráulicos y barras estabilizadoras.  Los frenos eran de disco en ambos ejes, ventilados los delanteros y con 280 mm de diámetro, y macizos los traseros con 270 mm de diámetro, incluyendo ABS. Las ruedas llevaban llantas de 6 x 15 pulgadas, calzadas por neumáticos de medidas 185/65 VR15.

Como buen vehículo americano, el confort de marcha prevalecía sobre los demás aspectos. Su suspensión suave y los 160 CV de su V6 le conferían unas buenas prestaciones con consumos moderados, sobre todo por firmes en buen estado

Su medio ideal eran las carreteras amplias de buen firme y las autopistas/autovías a causa del tarado blando de las suspensiones. Mientras el firme estuviese en buen estado se podía aprovechar todo su potencial con total seguridad ya que sus reacciones eran nobles. De tendencia subviradora, bastaba con levantar el pie del acelerador para que el coche no se saliera de la trayectoria.

Respecto a sus prestaciones, su velocidad máxima era de 210 km/h, buena gracias a su aerodinámica. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 11,3 segundos y cubría los 1.000 metros desde salida parada en 32,6 segundos. En cuanto a las recuperaciones, los 1.000 metros desde 40 km/h en D los realizaba en 30,3 segundos, y pasaba de 80 a 120 km/h en 8,6 segundos.

Chrysler Stratus 5

En cuanto a los consumos, por ciudad gastaba 12,2 l/100 km, bajando a los 7,6 l/100 km por carretera convencional a 90 km/h y subiendo hasta los 9 l/100 km en vías rápidas a 120 km/h. El máximo consumo se daba en conducción rápida por carreteras convencionales, alcanzando un valor de 13,2 l/100 km. Tanto estos datos como los de prestaciones están tomados de una prueba real.

Por 4.178.143 pesetas, unos 43.000 euros de hoy, podíamos tener una berlina media fiable de bonito diseño y con una relación equipamiento/precio de lo mejorcito de la categoría, pudiendo codearse con automóviles del segmento superior. Estaba pensado para el mercado europeo, pero con el concepto norteamericano del confort y equipamiento.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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sergio
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sergio

He visto modelos con Tambores traseros, otros con discos ¿Era opción?
En cuanto al interior, no es nada del otro mundo, da la sensación de ser frágil, aunque aguanta bastante bien el paso del tiempo (Siempre que no sea color crema) He visto varias unidades y conducido, ya adelanto que realmente no va nada mal, eso si, las suspensiones, no son para correr pero con tambores traseros, las frenadas, mejor con calma,,,

Javier Costas
Suscriptor

No me ha quedado claro si eran opción o no, pero sí, he flipado viendo referencias de recambio de tambores para una berlina con frenos de tambor…


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Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.