La escena es actual, pero cargada de déjà vu. Lancia se impulsa sobre el pasado y no es noticia. Los italianos primero advirtieron y ahora confirman. Proyectar sobre un pasado, un pasado glorioso que utilizan como la carta ganadora para imponer sus revivals híbridos y eléctricos. El Delta, el Gamma. La expectativa está, los planes también. Un hatchback para el primero, un crossover coupé para el segundo, cercano en concepto a un Peugeot 408. Plataforma confirmada, la STLA Medium. Todo parece ordenado y lógico, hasta que la imagen comienza a distorsionarse: el coche que presiona como un fantasma se hace presente.
Todo intento de comunicado de gacetilla se desintegra. Las expresiones, los lugares comunes, las frases que enaltecen lo que aún no ha llegado se cubren de barro y nieve, de curvas de montaña, del hábitat natural donde la doble sigla legendaria dejó huella y marcó época. Se avecina la influencian de las baterías y los motores eléctricos, pero resuena el motor turbo y sus potencias evolucionadas. Se forma la figura sobre diseños contemporáneos, pero se visualiza inevitablemente aquellos pasos de ruedas ensanchados.
En cualquier otro caso llegaríamos a la rápida conclusión de que el coche de turno ha sido absorbido por el lenguaje boxy car, en caso de que así suceda, sin ningún tipo de anclaje con lo que ya ha sido escrito. El Delta sería una excepción y los argumentos están a la vista. No caería en la tendencia, sino que aquellas filosas superficies despertarían del letargo. Ahora bien, dada la inspiración en el ícono del rallye, mejor no ilusionarnos con algo parecido a lo ocurrido con el Renault 5. Todo apunta a un compacto con intenciones de familiar.
Lancia, el Delta HF Integrale por venir y la pesada herencia
Por cada declaración oficial en tono ejecutivo, en otra dimensión y despojado de especulaciones un Lancia Delta HF Integrale acelera, deslizamiento controlado de por medio, a la salida de una curva cerrada. Y me dirán que es elegancia lo que ese notable de tracción total hace en sus clases gratis al público en los tramos emocionantes, pero es en realidad cátedra en pura clave visceral. No te sirve Martini, sino un trago mucho más fuerte. En especial, cuando, pasándote a milímetros, te hace partícipe quitándote de la zona de confort de espectador para someter tu integridad a la vulnerabilidad evidente de un blanco fácil.
Es dominio, es superioridad técnica en los tramos exigentes del Mundial de Rallye. Décadas después, el nombre, reconvirtiéndola, debe estar a la altura de la pesada herencia. El sello prestacional marcará el pulso de los nuevos tope de gama. No alcanza con el nivel HF-Line, ese que los conductores del actual Ypsilon ya experimentan. Las cifras aún no se anuncian, pero la base permite pensar en configuraciones de doble motor. ¿Cuatrocientos caballos, tal vez?
Lo hemos dicho y lo repetimos: cercanos antecedentes avalan el comportamiento de la propulsión eléctrica en versiones de alto desempeño. El cómo lo es todo y algo es seguro: la apuesta de recuperar el HF Integrale es grande porque el Lancia Delta HF Integrale es grande.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.