Camiones y furgonetas camuflados de la DGT: un mal necesario

Camiones y furgonetas camuflados de la DGT: un mal necesario

Desde una posición elevada se puede pillar in fraganti a conductores con el móvil


Tiempo de lectura: 4 min.

Las distracciones fueron un factor concurrente en el 29 % de los accidentes mortales del año 2017, una vez se computaron las víctimas a 30 días. La DGT es consciente del efecto negativo en la seguridad vial que tiene el mal uso del teléfono móvil al volante, a pesar de que se ha inventado el sistema manos libres y que existe eso llamado “sentido común”.

Con el objetivo de pillar a cada vez más gente que desprecia el peligro que supone dejar de atender a la carretera para usar el móvil, ya no solo hay camuflados en turismos, helicópteros o drones. En Galicia y Castilla y León se está llevando a cabo una prueba piloto, emplear a camiones y furgonetas como vehículos de vigilancia, para así pillar a los infractores con las manos en la masa el móvil.

Esta técnica viene importada del Reino Unido, donde la policía sorprende a los infractores y da aviso a coches patrulla para pararlos y sancionarlos. En el siguiente vídeo podemos ver lo que han visto agentes de policía en Kent, no muy diferente a lo que habrán visto agentes en estos vehículos camuflados. Basta con conducir un rato por cualquier vía rápida para sorprender a varios conductores que creen que la historia no va con ellos.

Se agradece que de vez en cuando la DGT se preocupe por las causa más importantes de accidentalidad y dejen de lado la puñetera velocidad -entendiendo que hablamos de excesos de velocidad leves e inofensivos para la seguridad vial-. Podemos adelantar los datos de la prueba piloto: estos camioneros y furgoneteros “trolls”, agentes de policía, van a pillar a más gente con el móvil. La medida será más costosa económicamente por el mayor consumo de estos vehículos, pero tendrá eficacia en el frente de la concienciación.

Cuando alguien decide no cumplir una norma por sus narices, o por despreciar el riesgo, tiene un aliciente para no seguir haciéndolo: que le pueden pillar. Es un mal necesario, la sociedad se ha acostumbrado tanto a usar el teléfono móvil que ya no lo suelta ni conduciendo. Quizás los más jóvenes no se acuerdan, pero hubo una época en la que empezaron a repuntar los accidentes por gente que se dedicaba a mandar SMS al volante, y no con teclados QWERTY ni predictivos, con teclados de cifras (0-9, # y *). Era tan ridículo y temerario hacerlo entonces que ahora.

Como amante de la conducción, pero ante todo de la conducción segura, no puedo sino apoyar esta medida. Es una forma de actuar directamente contra una de las causas del repunte de la accidentalidad. El mismísimo Pere Navarro declaró a la SER: “desde el año 2016 las distracciones son la primera causa de accidentes mortales por delante del alcohol y de la velocidad”. Mejoran las vías y los vehículos, pero la estupidez siempre se abre camino ante el progreso.

La sanción por usar el móvil al volante es de 3 puntos y 200 euros, y la DGT ya trabaja en elevar el importe de la multa y que el estacazo sea de 4 a 6 puntos. Considerando que la distracción que supone el móvil puede ser tan peligrosa como conducir bebido o drogado (falta de atención, movimientos erráticos, disminución de la percepción del riesgo…) sería hasta justo que fuesen 1.000 euros y 6 puntos. Si hubiese más mano dura y más pilladas, veríamos un descenso en el uso de los móviles, y menos heridos graves, y menos muertos. Así de crudo es.

El teléfono móvil debería ir metido en la guantera o el cofre central, con el sistema manos libres, y las notificaciones en silencio, si no, es tentar al diablo digital. Los modelos más modernos, con Apple Carplay y Android Auto, permiten una utilización más segura de los móviles más actuales sin tener que tocar físicamente el terminal, mediante la integración en la pantalla y los mandos del coche. Para los que no tienen dichas sofisticaciones, pueden utilizar aplicaciones como Drivemode, que reducen significativamente las distracciones y permiten una utilización más segura del teléfono al volante -y legal-.

No hay excusa que valga, quitar las manos del volante para tocar el teléfono móvil es muy peligroso, los datos no dejan duda, y cualquier esfuerzo que haga la Administración para quitarnos la tontería debería ser bienvenido por nuestra parte.

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Sobre mí

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Portago
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Portago

Me parece genial. Precisamente cuando usaba los interurbanos de Madrid (los verdes), me cansaba de ver desde el autobús por el paseo de Extremadura a la gente usando whatsapp en el coche. Eso si que provoca accidentes. Cuantos más adelantos para tener el móvil integrado en el coche tenemos, menos lo usamos. Qué coraje.


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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.