El Lotus Emira es el último gran deportivo de combustión de la marca de Hethel, y con la llegada del V6 SE la gama alcanza su plenitud. Tres versiones, dos motores completamente distintos –uno japonés, uno americano– y una filosofía que no ha cambiado desde que Colin Chapman fundó Lotus en 1948: construir coches ligeros, dinámicos y capaces de ofrecer sensaciones que el dinero solo no puede comprar. El Emira es el último capítulo de esa historia antes de que Lotus dé el salto definitivo a la electrificación.
V6 SE: el motor que define a Lotus
El Emira V6 SE es la versión que los puristas estaban esperando. Bajo su carrocería de motor central late el V6 de 3,5 litros sobrealimentado desarrollado por Toyota –el mismo que propulsa al Lotus Evora desde hace años– en su configuración más afinada: 400 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos. De serie lleva caja manual de seis velocidades con LSD, aunque también está disponible con cambio automático.
Las mejoras de esta versión no son solo de potencia. Lotus ha trabajado el soporte de compresión de la caja manual para conseguir cambios de marcha más precisos, ha recalibrado los amortiguadores y ajustado la geometría de las ruedas para mejorar la respuesta sin sacrificar el confort. El resultado son dos modos de chasis –Tour para uso diario y Sport para mayor dinamismo– y una dirección hidráulica que garantiza la retroalimentación que los conductores de Lotus esperan. El precio en España parte de 120.400 euros.
Emira Turbo: el Lotus para cada día
Como punto de entrada a la gama es el Emira Turbo, con un motor de 4 cilindros turbo de doble entrada desarrollado por AMG –Mercedes es accionista de Lotus– asociado a una caja DCT de 8 velocidades. Con 0 a 100 km/h en 4,4 segundos, es el Emira más accesible en precio –desde 100.100 euros– y el más orientado al uso cotidiano, con asientos con ajuste eléctrico de 12 posiciones, sistema de audio de 190 W y conectividad inalámbrica completa. El Emira Turbo SE, a 112.300 euros, añade equipamiento y acabados específicos sobre la versión base.
Mejoras generales: refrigeración, DCT y seguridad
Junto al V6 SE, Lotus ha introducido una serie de mejoras técnicas en toda la gama. El sistema de refrigeración ha sido rediseñado con una nueva canalización que mejora el flujo hacia el radiador principal y el radiador de aceite de la transmisión, aumentando la capacidad de disipación de calor y reduciendo ligeramente el peso. El termostato del motor eleva su temperatura de apertura de 65°C a 75°C, mejorando la eficiencia térmica en uso exigente. La transmisión DCT ha sido recalibrada para conseguir cambios más rápidos y transiciones más suaves.
La seguridad no es una opción, el Emira incorpora de serie frenada autónoma de emergencia, aviso de cambio involuntario de carril, aviso de ángulo muerto, reconocimiento de señales y detección de fatiga. El paquete opcional Extended Co-Driver Pack añade control de crucero adaptativo, alerta de tráfico cruzado trasero y asistente de luces de carretera.
El último de su especie
Montado a mano en las históricas instalaciones de Hethel, donde Lotus fabrica deportivos desde 1966, el Emira es consciente de lo que representa. Lotus ha confirmado que los próximos modelos de la marca serán eléctricos –el Eletre SUV y el Emeya ya lo son– y que el Emira será el último Lotus de combustión de nueva generación. Eso no lo convierte en un coche del pasado, sino en algo más valioso: el testimonio de lo que una marca puede hacer cuando lleva décadas perfeccionando una sola idea. Conducir un Emira en 2026 es, en cierta medida, una experiencia que no va a repetirse.


Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".