Jaguar lleva año y medio dando bandazos con su refundación como marca de lujo eléctrico. La campaña de lanzamiento del Type 00 a finales de 2024 fue un ejercicio de provocación calculada que incluía el eslogan “Copy Nothing” y una estética que parecía diseñada para irritar a cualquiera que hubiera sentido algo al volante de un E-Type o que tuviese el mínimo buen gusto. Desde aquí nos metimos con el coche y con la campaña porque olía a operación de marketing que confundía notoriedad con deseabilidad, y el tiempo no ha hecho mucho por quitarnos la razón, sinceramente.
Ahora Jaguar anuncia que el GT de producción se presentará en septiembre de 2026, con aún más retraso sobre las fechas iniciales, y lo hace publicando unas fotos del coche rodando junto a cuatro modelos históricos de la marca con la revista Jaguar Enthusiasts’ Club. Tiene su coña.
Del “Copy Nothing” al “mira qué bonitos eran nuestros coches”
El XK120, el E-Type, el XJS y el XJ Serie 1 aparecen junto al GT en unas pruebas en circuito cerrado donde supuestamente los ingenieros ajustaron el desarrollo del coche nuevo tomando como referencia la esencia dinámica de los clásicos. Matt Becker, director de ingeniería de vehículo en JLR, explica que querían entender qué define a un Jaguar y que la marca siempre ha combinado rendimiento y confort. Todo esto sería muy razonable, si no fuese porque hace año y medio el discurso oficial era exactamente el contrario y llegaron a borrar absolutamente todas las fotos de sus modelos clásicos.
La campaña del Type 00 vendía una ruptura total con el pasado. Jaguar se presentaba como una marca que nacía de cero, sin ataduras con su historia, con una estética que rechazaba deliberadamente cualquier guiño a los coches que le habían dado prestigio y en general, a cualquier coche digno. “Copy Nothing” significaba, entre otras cosas, “no nos busquéis el parecido con el E-Type porque no lo vamos a tener”, pero ahora resulta que los ingenieros necesitaban poner el GT al lado de un E-Type para entender qué debería sentirse al conducir un Jaguar.
El problema no es que Jaguar haya rectificado, porque rectificar habría sido una señal de inteligencia, sino que pretende que no hay contradicción alguna. Las fotos con los clásicos se presentan como parte natural del proceso de desarrollo, no como un cambio de rumbo, y eso es difícil de aceptar para quien recuerde el tono con el que la marca describía su refundación hace apenas un año. Que Gerry McGovern, el director de diseño responsable de aquella estética tan polarizante, haya salido de JLR entre medias tampoco ayuda a mantener la ficción de que el plan sigue siendo el mismo y que en realidad es una jugada maestra del marketing.
Las cifras técnicas del GT son las que ya conocíamos: tres motores eléctricos, más de 1.000 CV, 1.300 Nm de par, suspensión neumática con amortiguadores activos de doble válvula y un reparto de par inteligente. Sobre el papel suena descomunal, pero el papel aguanta cualquier cosa y hasta que alguien lo conduzca no sabremos si toda esa potencia se traduce en algo que merezca llevar el nombre de Jaguar o en una lavadora Zanussi pija.
Septiembre dirá si el GT se salva
La presentación en septiembre llega tarde porque Jaguar prometía enseñar el coche de producción a finales de 2025, pero los plazos se han ido estirando mientras la marca seguía quemando credibilidad con una comunicación errática, y el mercado del lujo eléctrico no ha esperado. Porsche tiene el Taycan rodado y evolucionado, Rolls-Royce ha puesto el Spectre en la calle y hasta Ferrari ha presentado su primer eléctrico. Jaguar se juega la partida entrando con retraso en un segmento donde la novedad del concepto ya no impresiona a nadie y siendo la única marca que no sabe si va o vuelve.
Lo que Jaguar necesita demostrar en septiembre no es que el GT tiene 1.000 CV, porque esa cifra ya no impresiona a nadie ahora que los fabricantes de hipercoches anuncian caballajes obscenos como quien dice que va a llover mañana. Lo que necesita demostrar es que el coche tiene carácter, que transmite algo cuando lo conduces y que justifica llevar el nombre de una marca que fabricó el E-Type, el XJ6 y el F-Type. Las fotos con los clásicos son un guiño simpático, pero si el GT no entrega lo que esos coches prometían (emoción, agilidad, elegancia dinámica) sólo habrán servido para recordar lo que Jaguar fue y subrayar lo lejos que ha quedado.
Las primeras entregas podrían producirse a finales de 2026 o retrasarse a 2027, y el GT servirá de base técnica para los futuros modelos de la marca. Eso significa que todo lo que venga después depende de que este coche funcione, no solo como producto sino como argumento de que Jaguar sigue teniendo algo que decir en el segmento del lujo deportivo. La apuesta es enorme y el margen de error, mínimo.
Dentro de unos meses veremos si el GT tiene algo de Jaguar de verdad o si las fotos con el E-Type y el XK120 acaban siendo el momento más emocionante de toda la historia del coche. Sería la peor conclusión posible, pero visto el recorrido hasta aquí, no la más improbable.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS