Hace una década, el SEAT Mii salía por 8.690 euros y el segmento de urbanos vendía más de un millón de unidades al año en Europa. Luego desaparecieron casi todos a la vez, y la culpa no fue de los compradores. Ahora vuelven, pero con motor eléctrico y con China empujando desde atrás.
Se fueron porque fabricarlos dejó de cuadrar
Los coches pequeños no murieron porque la gente dejara de quererlos, sino porque fabricarlos dejó de tener sentido económico para las marcas: desarrollar un modelo nuevo cuesta cifras parecidas independientemente del tamaño, pero un urbano se vende por mucho menos dinero que un SUV y el margen se evapora. Las normativas Euro 5 y Euro 6 y las exigencias de seguridad activa obligatoria añadieron costes que en un coche barato simplemente no se podían repercutir al precio sin hacerlo invendible.
El resultado fue una desbandada: el Ford Fiesta desapareció, el Audi A1 se fue, el Peugeot 108, el Citroën C1 y el Toyota Aygo cerraron el trío que compartían plataforma, y el SEAT Mii, el Skoda Citigo y el Volkswagen Up! hicieron lo mismo. El segmento B, que llegó a vender casi tres millones de unidades anuales en Europa, se fue quedando cada vez más hueco mientras los SUV no paraban de crecer.
Lo curioso es que la misma regulación europea que mató a los pequeños de gasolina está creando ahora las condiciones para que vuelvan como eléctricos. Las Zonas de Bajas Emisiones obligan tarde o temprano a los conductores urbanos a buscar un eléctrico, y un urbano pequeño encaja perfectamente: batería más pequeña, coste inferior, fácil de aparcar y perfecto como segundo coche para quien ya tiene algo más grande para los viajes largos.
Las plataformas compartidas entre marcas del mismo grupo hacen el resto, porque lo que antes era un problema de escala se convierte en una ventaja cuando cinco modelos distintos comparten la misma base y los mismos componentes. La UE trabaja además en una categoría específica llamada M1E para favorecer la producción de eléctricos pequeños con menos exigencias regulatorias, lo que en la práctica acortará plazos y abaratará el desarrollo.
Los que ya están y los que vienen pisando fuerte
El mercado no ha esperado a que nadie termine de definir nada y ya hay una lista larga de eléctricos pequeños por debajo de los 25.000 euros, algunos rozando los 20.000, que es la barrera que el sector considera clave para que el volumen de ventas cambie de verdad. La Dacia Spring, el Renault 5 E-Tech, el Citroën ë-C3, el Hyundai INSTER o el Fiat Grande Panda eléctrico ya están en los concesionarios, y la lista de los que llegan en los próximos meses no es más corta: el VW ID.Polo, el CUPRA Raval, el Skoda Epiq o el KIA EV2, entre otros.
China es el otro factor que está acelerando todo esto, y no precisamente de la manera que las marcas europeas habrían preferido. BYD, Leapmotor y MG empezaron su llegada a Europa con modelos más grandes para establecerse, pero el BYD Dolphin Surf y el Leapmotor T03 demuestran que también saben hacer urbanos baratos con mucha tecnología dentro, y que pueden hacerlo a precios que obligan a Renault, Citroën y compañía a espabilarse.
La presión china tiene el efecto paradójico de beneficiar al comprador europeo porque fuerza a las marcas del continente a bajar precios y mejorar equipamientos en una gama donde antes no había competencia real. Un Leapmotor T03 por debajo de 20.000 euros con garantía de cinco años es un argumento muy incómodo para cualquier rival europeo, y ese tipo de incomodidad suele traducirse en coches mejores y más baratos para quien los compra.
Los 8.690 euros del SEAT Mii de 2012 no van a volver, eso está claro, pero el urbano pequeño sí está recuperando el protagonismo que perdió por razones que tenían más que ver con la rentabilidad de los fabricantes que con lo que la gente quería en su garaje.
El coche pequeño no desapareció porque nadie lo quisiera, sino porque nadie quería fabricarlo. Ahora que el eléctrico cambia la ecuación y China mete presión, la cosa pinta distinta, y el comprador que lleva años mirando SUVs porque no había otra opción decente va a tener pronto donde elegir.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS