¿Es el momento de comprar un Hyundai Coupé? Es la pregunta que se hacen desde la revista británica Autocar. En esta ocasión, hablan del Hyundai Coupé de segunda generación, aquel que llegó en el año 2002 –la generación GK– y que tenía como objetivo mantener la misma senda del exitoso Hyundai Tiburón, nombre que nunca llegó a España por motivos de derechos y registros. Todos sabemos, o casi, que nunca llegó a lograr ni la imagen ni las ventas del primer Hyundai Coupé, pero también es justo reconocer que no era mal coche y, sí, era mejor que su antecesor.
Cuando pensamos en el Hyundai Coupé, por lo general, la primera imagen que nos viene a la cabeza es la de la primera generación, ese coche que se vendió como pan caliente a pesar de que, en realidad, no era mucho más barato que, por ejemplo, un Mazda MX-3; apenas unas decenas de miles de pesetas de diferencia, algo casi irrisorio cuando se habla de coches que rondaban los dos millones y medio de pesetas. Y esto sucede porque fue un coche que dio muchísimo de qué hablar, sorprendió a todo el mundo y todavía se recuerda todo aquello como algo especial. Sin embargo, en el año 2002, el modelo se renovó por completo, se hizo más grande, mejor acabado, más capaz… Y también más caro y, quizá, menos atractivo visualmente.
La primera generación del Hyundai Coupé destacó por un diseño atrevido, sobre todo el restyling, que adoptó aquellos cuatro faros que lo hacían reconocible a kilómetros de distancia. La segunda entrega, el Coupé GK, adoptó una personalidad menos desbordante, menos llamativa, más madura, dirían algunos, pero también menos juvenil e incluso menos deportiva y atrevida. No era feo, pero le faltaba ese gancho que tenía la primera generación. Además, tenía ciertos parecidos con el Ferrari 456 GT, y eso no gustó en algunos círculos de entusiastas.
El caso es… ¿Es el momento de empezar a mirarlo como un posible clásico? Si la revista Autocar, una referencia en la prensa mundial, se hace la pregunta, quizá debamos hacernos la misma pregunta todos los demás. Aunque no debemos pasar por alto una cosa: en Reino Unido, el Hyundai Coupé, incluso la segunda generación, cuenta con una pequeña comunidad de fieles; allí se vendieron más unidades que en cualquier otro lugar de Europa.
Hyundai Coupé, ¿un verdadero clásico?
Considerar un coche como futuro clásico es una cuestión más de gustos personales que de otra cosa. Si le preguntas a un purista, te dirá que el coche “es una mierda” y que no tiene nada de clásico. Pero claro, los puristas son algo radicales.
Yo siempre me he preguntado qué debe tener un coche para ser considerado clásico, y siempre he llegado a la misma conclusión: lo que se haya sentido en la juventud es vital. Me explico. Cuando empiezas en el mundillo del motor, a comprar revistas, te sacas el carné, empiezas a soñar con comprar este o aquel modelo, formas una base, unos pilares sobre los que se edifica tu afición. Cuando pasa el tiempo y aquellos coches de tu juventud se vuelven viejos, adquieren un aura, una historia que está ligada a tu vida, a tus sueños y recuerdos. Y, por tanto, se convierten automáticamente en clásicos.
Obviamente, no es igual para todos los aficionados, pero desde mi punto de vista, es algo que sí influye en todos. Y por eso creo que el Hyundai Coupé, efectivamente, llegará a tener estatus de clásico algún día, sobre todo para aquellos que, a fecha de publicación de este texto, rondan los 40 o 45 años. Fueron, como yo, los que vivieron el éxito del modelo y los que, nuevamente como yo, tuvieron amigos, conocidos o gente cercana que compraron uno. Otra cosa es que merezca la pena comprar un ejemplar ahora, antes de que suban los precios.
La elección es sumamente personal
¿Comprar o no comprar? En el fondo, es una elección totalmente personal. Yo, sinceramente, no lo tengo claro. El Hyundai Coupé GK no me disgusta, pero miraría antes un Coupé restyling de la primera generación, con el dos litros preferiblemente. Creo que a la segunda entrega le falta algo, perdió parte de su identidad y, quizá por eso, no logró el éxito del Hyundai Coupé RD. También es entendible que los primeros compradores fueran madurando a los mandos de su coche y que, para entonces, los gustos y las prioridades fueran otras. Pocos coupés pueden optar a mantener la clientela con cada generación.
El Coupé RD será, seguramente, un clásico; el Coupé GK no llegará a tanto. Será un coche recordado, con algo de historia, pero no logrará el estatus de clásico. Si lo hace, será más por contexto que por carisma: porque en aquellos años el auge de los coupés generalistas estaba en pleno retroceso. En los 90 se vivió un auténtico boom de coupés –Alfa Romeo GTV, Toyota Celica, Opel Calibra, Ford Puma, Mazda MX-3, Hyundai Coupé…–. Coches que, según llegó el cambio de siglo, fueron desapareciendo poco a poco y dejaron el segmento en manos de las marcas premium. Un hecho que todavía se siente entre los aficionados, entre quienes siempre habrá alguno con la espinita de tener en el garaje un coupé de aquella época.
En el fondo, el Hyundai Coupé representa una época en la que aún soñábamos con tener un deportivo sin hipotecarnos, cuando las marcas generalistas todavía se atrevían a ofrecer algo distinto. Puede que nunca llegue a ser un clásico de museo, pero sí uno de garaje: de esos que guardas por lo que te hizo sentir, no por lo que vale.


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Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS