El Aston Martin que nació de un paquete de tabaco: 22 luces de freno y un asiento de lado

El Aston Martin que nació de un paquete de tabaco: 22 luces de freno y un asiento de lado

¿Podría ser este el Aston Martin más feo jamás fabricado? Un experimento visual que rompió todos los cánones de la marca


Tiempo de lectura: 3 min.

La historia del automovilismo está plagada de experimentos visuales que desafían cualquier lógica comercial, pero pocos resultan tan fascinantes como el Sotheby Special. Este vehículo nació de la colaboración entre el carrocero Ogle Design y la firma de Gaydon sobre la base mecánica de un DBS V8. Su existencia se debe a una agresiva campaña de marketing de la tabacalera W.D. & H.O. Wills, que buscaba promocionar una nueva marca de cigarrillos de lujo mediante un escaparate rodante que pareciera llegado directamente del futuro más distante.

Una zaga iluminada por la vanguardia

Resulta imposible mirar este coche sin que la vista se detenga en su panel trasero de acero inoxidable, donde se alojan veintidós pequeños pilotos circulares. Aquel despliegue no era un simple capricho estético, sino un sistema de frenado dinámico que encendía más o menos luces en función de la presión que el conductor ejercía sobre el pedal. Esta solución permitía advertir al resto de los conductores sobre la intensidad de la deceleración, adelantando en varias décadas una tecnología que hoy consideramos habitual en los vehículos de alta gama actuales.

Interior de tres plazas y estructura de bicicleta

Muchos se sorprenden al descubrir que el habitáculo presenta una configuración de tres asientos donde el pasajero posterior viaja sentado de forma transversal. Ogle Design defendió esta postura para maximizar el espacio libre, aunque la sensación de seguridad fuera más que cuestionable para los estándares actuales. Por otro lado, la estructura que soporta el inmenso techo acristalado se fabricó con tubos de acero Reynolds 531, un material extremadamente ligero y rígido que era el estándar de oro en la construcción de bicicletas de competición durante aquellos años.

Prestaciones de lujo bajo un sol de justicia

El motor V8 de 5.340 centímetros cúbicos permitía que esta mole tecnológica alcanzara una velocidad máxima de 240 kilómetros/hora con una solvencia envidiable. Sin embargo, la enorme superficie vidriada convertía el interior en un auténtico horno durante los días despejados, poniendo a prueba la capacidad de un sistema de climatización que apenas podía mitigar el efecto invernadero. A pesar de estos inconvenientes prácticos, la exclusividad estaba garantizada, pues solo se llegaron a ensamblar tres unidades, cada una con detalles específicos que las convierten en piezas únicas para los coleccionistas más exigentes del mundo.

Desde luego, el Sotheby Special representa una era donde el diseño no conocía límites ni miedos al qué dirán los puristas de la marca. Ver un Aston Martin con líneas tan afiladas y una trasera que parece un panel de control de la NASA sigue provocando una mezcla de admiración y desconcierto más de medio siglo después. Es la prueba viviente de que, a veces, el marketing y la locura de un diseñador pueden parir criaturas que, aunque extrañas, terminan por ganarse un hueco eterno en los libros de historia del motor por su bendita falta de complejos.

Hoy en día, los escasos supervivientes de esta saga descansan en colecciones privadas o museos, recordándonos que hubo un tiempo en que fumar cigarrillos caros podía dar como resultado uno de los coches más locos de Gran Bretaña. Aquel Aston Martin nunca fue un éxito de ventas, pero cumplió con creces su objetivo de que nadie pudiera apartar la mirada a su paso, ya fuera por su elegancia disruptiva o por el simple hecho de no entender muy bien qué demonios estaba viendo circular por la carretera.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
el más nuevo
el más antiguo el más votado


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.