El Chevrolet TRU es uno de esos posibles que nunca pasaron de serlo. O dicho de otro modo, fue un concept car presentado en el Salón de Detroit de 2012 que, según se decía, adelantaba la puesta en producción de un deportivo compacto de cuatro plazas. Pero, como ocurre tantas veces, la teoría es una cosa y la práctica, otra.
Los salones del automóvil ya no son lo que eran. La pandemia que asoló medio mundo —sí, la del COVID-19— supuso un cambio importante en multitud de aspectos, aunque algunos de ellos han vuelto a su cauce, como el trabajo remoto. En el sector del motor, lo que más sufrió fueron precisamente los salones: aquellas enormes ferias donde se mostraba todo lo que estaba por venir y se presentaban nuevos modelos con toda la pompa y el espectáculo posibles.
Aquellos eventos ya no volverán, aunque todavía quedan algunos que intentan mantener su esencia original. En ellos, de vez en cuando, aún aparecen coches de ensueño, como el que mostró General Motors en el Detroit Auto Show de 2012. En aquella edición, la firma estadounidense nos puso los dientes largos con un coche del que casi nadie se acuerda, y eso se debe a que se quedó en lo que se conoce como show car: un vehículo de exposición que ni siquiera era funcional.
Visto de lado, tenía cierto parecido con el Mitsubishi Eclipse Gen4
Bajo el nombre de Chevrolet TRU se presentó un coupé de líneas muy equilibradas y deseables. Era un coche proporcionado, con tensiones bien aplicadas y sin excesos: todavía quedaba tiempo para la era de los diseños recargados y llenos de atrezzo, con entradas y salidas de aire falsas, escapes de pega, calandras exageradas o llantas gigantescas con frenos diminutos.
El TRU era un coche que podías mirar durante horas sin cansarte. Pese a su enorme calandra delantera —que seguramente, de haber llegado a producción, habría sido más discreta—, transmitía armonía. Recordaba al Chevrolet Cruze, que por entonces gozaba de un buen éxito en Europa, y no era casualidad: ambos compartían plataforma, la misma que también utilizaba el Chevrolet Volt.
General Motors aseguraba que el TRU estaría animado por un motor 1.4 Turbo Ecotec de 150 CV, con un consumo medio de 5,9 litros. Era una época confusa para los motores de gasolina: los fabricantes reducían cilindradas buscando eficiencia, pero al mismo tiempo intentaban mantener —o incluso aumentar— la potencia. Este pequeño 1.4 turbo era un buen ejemplo de ello, con más de 100 CV por litro, algo notable para su tiempo.
Entre las promesas del modelo figuraban un habitáculo con configuración 2+2, head-up display, conectividad con teléfonos mediante Chevrolet MyLink, disco duro, WiFi… y todo ello sin pantallas, solo con botones físicos. Qué locos, ¿verdad?
El Chevrolet TRU nunca llegó a producción. Fue una bella propuesta, nada más. Un recordatorio de aquella época en la que los fabricantes aún se atrevían a soñar, aunque solo fuera sobre una plataforma giratoria bajo las luces del Salón de Detroit.


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Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".