Coche del día: Jaguar XJR (X300)

Coche del día: Jaguar XJR (X300)

El sedán británica que desafió a los pesos pesados con el rugido del compresor


Tiempo de lectura: 6 min.

La denominación XJR en las berlinas Jaguar se empezó a utilizar a finales de los años 80 y principios de los 90, en un intento de potenciar su carácter deportivo para poder competir contra automóviles como el icónico BMW M5 o el legendario Lancia 8.32. Para ello Jaguar se basaría en la serie XJ40, utilizando propulsores atmosféricos de 6 cilindros que no superaban los 254 CV y dando como resultado unas berlinas deportivas un poco descafeinadas.

En 1994 la marca inglesa presentó en el Salón del Automóvil de París la serie X300, una versión renovada de la serie XJ desarrollada bajo el paraguas de Ford, su nueva propietaria. Fue con este coche con el que la marca inglesa desarrollaría la berlina deportiva XJR Supercharged capaz de codearse con lo mejorcito del segmento, entre los que se encontraba el Mercedes 500 E (W124), puesto “en forma” por Porsche.

Refuerzo estructural y diseño clásico

Su bastidor autoportante se basaba en la serie XJ40, el cual se vio reforzado y mejorado en lo respectivo a su calidad constructiva ya que la empresa americana hizo un esfuerzo por optimizar los procesos productivos de Jaguar. No solo se modificaron paneles de la carrocería reduciendo el número de piezas que lo componían, sino que también se recurrió a pegar la luna delantera y trasera a la estructura monocasco, con el objetivo de ganar en rigidez. También se renovó el diseño de la zona frontal y posterior del automóvil para incorporar los antiguos sellos de identidad de la serie XJ: el doble faro delantero y las ópticas traseras triangulares.

En lo respectivo a las suspensiones, el XJR seguía manteniendo los esquemas independientes de paralelogramo deformable de la serie anterior, montando la delantera muelles, amortiguadores de gas y barra estabilizadora de 25,5 mm de diámetro. La suspensión trasera todavía dependía del palier para hacer la función de brazo transversal superior, siendo el brazo inferior sobre el que actuaban amortiguador, muelle y barra estabilizadora de 15 mm de diámetro. Ambos trenes tenían una geometría que minimizaba los efectos producidos por las aceleraciones y las frenadas. En este último aspecto el Jaguar no tenía problemas ni de eficacia ni de resistencia, contando con un potente equipo servoasistido compuesto por 4 discos ventilados de diámetros 291/305 mm, supervisado por un sistema ABS.

AJ16: El corazón sobrealimentado

El motor AJ16 de 6 cilindros en línea y 3.980 cc, incorporaba un sistema de gestión electrónica Lucas GEMS encargado de controlar el encendido y la inyección electrónica multipunto. Esta centralita también facilitaba el cambio de marchas de la caja automática (con convertidor de par) de 4 velocidades Hydramatic, procedente de General Motors. Completamente construido en aluminio y con la tapa de la culata en magnesio, este motor contaba con un doble árbol de levas en cabeza accionado por cadena, encargado de mover las 4 válvulas de cada cámara de combustión.

Jaguar XJR

Con respecto al motor atmosférico de 4 litros encargado de equipar las versiones más señoriales del Jaguar XJ, el XJR recibiría un compresor volumétrico tipo Roots (Eaton M90) encargado de elevar la presión del aire que le llegaba a los cilindros en 0,7 bares y un intercooler aire/agua/aire. Gracias a esto el motor de carácter suave, elástico y progresivo elevaría su potencia de los 245 CV hasta los 325 CV a 5.000 rpm y conseguiría un descomunal par máximo de 512 Nm a 3.050 rpm. Este motor ya producía a 1.500 rpm un par de 430 Nm, cifra de la cual no bajaba hasta pasar las 5.500 rpm. Para trasladar todo este potencial a las ruedas traseras se podía contar con una caja de cambios manual Getrag de 5 velocidades, pero la mayor parte de sus clientes recurrieron a la más cómoda caja de cambios automática de 4 velocidades que, aunque contaba con unos largos desarrollos, el motor apenas se veía resentido a la hora de asumirlos. Su velocidad máxima estaba autolimitada en los 250 km/h y solamente necesitaba 7 segundos para que sus 1.875 kg consiguiesen alcanzar los 100 km/h partiendo desde parado. Su consumo medio se parecía al de la versión atmosférica, siempre y cuando no se abusase del acelerador, alcanzando un valor medio de unos 14 litros cada 100 km.

Habitabilidad y comportamiento bipolar

Uno de los aspectos en los que se benefició este Jaguar fue en el tema de la habitabilidad, aunque no tanto como se pudiera esperar de un coche de 5 metros de longitud. Con respecto al XJ40 se aumentó el espacio destinado a las piernas de las 3 personas que cabían en las plazas traseras, gracias a unos asientos eléctricos delanteros rediseñados. El cuero y la madera de arce de tono oscuro se repartía por todo el interior potenciando la atmósfera de lujo y comodidad y, como era de esperar de este coche, el equipamiento interior era máximo, contando incluso con regulación eléctrica de la columna de dirección. Del interior solamente se podía criticar un puesto de dirección cuyo volante y pedales estaban ligeramente desplazados a la izquierda.

El Jaguar XJR Supercharged era un coche que tomaba como normal rodar a alto ritmo por carreteras de buen firme y de amplio trazado, presentando un aplomo a prueba de bombas y haciendo alarde de un comportamiento neutro, certificado por unas suspensiones de tarado deportivo, por su buen reparto de pesos y por unos Pirelli P Zero de medidas 255/45-17″. A lo anteriormente comentado se podía añadir la acción de un diferencial de deslizamiento limitado que se ponía a trabajar cuando el conductor decidía jugar con la zaga del Jaguar, desconectando el control de tracción. En carreteras en mal estado todo esto se volvía en su contra mostrando poca capacidad para absorber las irregularidades del asfalto, lo que obligaba a una continua corrección de la trayectoria. Tampoco le gustaba circular a ritmo ágil por zonas ratoneras de curvas, donde su gran distancia entre ejes y su peso hacían que el tren delantero no respondiese eficazmente a las demandas del piloto, presentando un gran subviraje. A pesar de todo era un coche de carácter bipolar que se podía disfrutar tanto viajando como poniéndolo a prueba sus dotes deportivas.

Con un precio en 1994 de 59.500€, el Jaguar XJR6 4.0 Supercharged fue una de los mejores desarrollos del constructor inglés, capaz de competir con otras berlinas deportivas de su época como el comentado Mercedes 500E (W124), el BMW M5 (E34) o el Audi A8.

COMPARTE
Sobre mí

Javier Gutierrez

Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
el más nuevo
el más antiguo el más votado


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.