Mercedes ha aprovechado la puesta al día del GLE Coupé para colar una novedad que el GLS ni huele: un híbrido enchufable con más de 100 kilómetros de autonomía eléctrica. El resto de la actualización comparte la filosofía mecánica que ya contamos con el GLS renovado, pero ese PHEV cambia la conversación, porque sitúa al SUV coupé de Stuttgart en un terreno donde la mayoría de rivales todavía no ha llegado con argumentos reales.
La misma cirugía mecánica, un paciente distinto
El GLE Coupé recibe los mismos motores actualizados que el GLS, es decir, seis cilindros en línea de gasolina con compresor eléctrico nuevo y un 12 % más de par, diésel de seis cilindros con catalizador calefactado y bloque de aluminio, y el sistema mild hybrid de 48 voltios con motor-generador integrado en toda la gama. Mercedes ha trabajado el rango de carga parcial para que la respuesta sea más inmediata, algo que encaja mejor en un coupé con pretensiones deportivas que en el transatlántico de siete plazas.La diferencia importante es el híbrido enchufable, que promete más de 100 kilómetros en modo eléctrico. Esa cifra permite cubrir la mayoría de desplazamientos diarios sin encender el motor de combustión, así que Mercedes ofrece lo más parecido a un eléctrico sin obligar a depender de la infraestructura de carga pública. La propuesta encaja bien con el perfil del comprador del GLE Coupé, que probablemente tiene garaje con enchufe y recorre distancias predecibles entre semana.
Dinámicamente, el GLE Coupé mantiene su ventaja sobre el GLE SUV convencional, porque la batalla es 60 mm más corta y la dirección lleva una desmultiplicación más directa. Mercedes ha endurecido la suspensión de serie y la neumática AIRMATIC opcional respecto al modelo anterior, así que el carácter deportivo no se queda solo en la silueta. El AMG Line exterior e interior viene ahora de serie, con asientos deportivos perfilados y volante multifunción en cuero Nappa, lo cual ahorra al comprador la pantomima de marcar opciones que todo el mundo iba a pedir de todas formas.
Como suspensión activa opcional repite el E-ACTIVE BODY CONTROL, con regulación independiente en cada rueda, cinco procesadores y análisis mil veces por segundo. Mercedes también trae al GLE Coupé la amortiguación conectada a la nube que ya vimos en el GLS, así que el coche ajusta la firmeza antes de pasar por un badén gracias a la información que otro Mercedes envió previamente. Es una tecnología patentada que en el sur de Europa, donde los resaltos son casi patrimonio cultural, va a marcar diferencias reales en el confort de marcha.
Más pantalla, menos botones, misma apuesta digital
Dentro, el salto es el mismo que en el GLS, con el MBUX Superscreen de serie, es decir, tres pantallas de 31,2 centímetros bajo una superficie de cristal continua que abarca todo el ancho del salpicadero, pantalla del acompañante incluida. El sistema operativo MB.OS gestiona todo el coche, permite actualizaciones OTA y ejecuta un asistente virtual con inteligencia artificial capaz de mantener diálogos complejos. Mercedes ofrece tres avatares distintos para el asistente, lo cual suena a capricho hasta que uno recuerda que la personalización del software es donde los fabricantes premium van a justificar sus márgenes en los próximos años.
Los faros DIGITAL LIGHT con micro-LED llegan de serie con un campo de iluminación un 40 % mayor y la mitad de consumo energético que la generación anterior. La función de luz de carretera dinámica ULTRA RANGE alcanza los 600 metros, y Mercedes añade opcionalmente una función de proyección que dibuja líneas guía y símbolos sobre el asfalto. El techo panorámico corredizo de más de un metro cuadrado de superficie acristalada también pasa a ser equipamiento estándar.
Fuera, el diseño evoluciona con una estrella central iluminada en la parrilla, un marco cromado con iluminación de contorno y un panel negro que integra los faros en una composición horizontal más limpia. Las luces traseras llevan estrellas tridimensionales que refuerzan el carácter deportivo del coupé frente al GLE convencional. Mercedes ha añadido el tono Beech Brown al interior (con madera de abedul oscura y nogal marrón como nuevos acabados decorativos) y ha recuperado el mando de rueda y balancín en el volante, que los clientes echaban de menos desde que desapareció.
Dentro del apartado de bienestar, el filtro eléctrico de aire interior renueva la atmósfera de la cabina cada 90 segundos mediante un sistema de filtración multietapa con ionización de partículas finas, mientras que el sistema ENERGIZING AIR CONTROL monitoriza la calidad del aire dentro y fuera del coche para alternar automáticamente entre recirculación y aire fresco. Mercedes no ha dado precios europeos todavía, pero la combinación de mecánicas actualizadas, PHEV con autonomía real y equipamiento digital de serie apunta a que el GLE Coupé renovado va a costar sensiblemente más que el saliente.
El GLE Coupé comparte con el GLS renovado la tesis de fondo, porque Mercedes sigue invirtiendo en combustión interna con la misma seriedad que dedica a la electrificación, pero aquí añade un híbrido enchufable que ninguno de los GLS ofrece. Stuttgart parece haber entendido que el coupé deportivo es precisamente el formato donde un PHEV con 100 km eléctricos encaja mejor, porque su comprador quiere rendimiento y conciencia medioambiental a partes iguales.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS