La pick-up ya no es cosa de rancheros texanos ni de películas de acción con Sylvester Stallone. El segmento crece en Europa, la Ford Ranger lleva una década mandando con puño de hierro y marcas como Toyota y Volkswagen pelean por las migajas. RAM, que pertenece a Stellantis, acaba de enseñar a sus concesionarios estadounidenses la nueva Dakota (un pick-up mediano que promete competir de tú a tú con el Toyota Tacoma por unos 37.000 euros) y ya ha presentado la Rampage en suelo europeo para tantear el terreno.
La pregunta que me hago es la siguiente: ¿puede RAM colarse en un mercado europeo donde el Ranger acapara casi la mitad de las ventas y donde la oferta es cada vez más variada? Vamos a verlo.
Un segmento pequeño, pero en forma
Las pick-up representan una fracción minúscula del mercado europeo si las comparamos con Estados Unidos, donde se vendieron 2,9 millones de unidades solo en 2024, porque Europa es territorio de compactos, SUV urbanos y coches eléctricos, así que aquí siempre han jugado en otra liga, más cercana al nicho profesional que al vehículo de masas. Las calles estrechas, los precios del combustible y una cultura automovilística muy diferente explican que nunca se hayan disparado como en Norteamérica o Sudamérica.
Pero el segmento lleva años creciendo sin hacer ruido. Ford vendió 60.400 Ranger en Europa durante 2024, un 4 % más que el año anterior, y se quedó con el 43,6 % de cuota en el segmento. Son diez años consecutivos como pick-up más vendido del continente, una racha que dice mucho del producto, pero también de la falta de competencia real. Toyota, Volkswagen, Mitsubishi, Nissan e Isuzu se reparten el resto, aunque ninguno se acerca a las cifras de Ford.
España no es ajena a esta tendencia, porque el Ranger supera las 5.000 unidades matriculadas en lo que va de año y la cuota de Ford en pick-up creció más de 9 puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior. El cambio normativo de 2018 ayudó bastante: las pick-up pasaron de estar clasificados como camiones a considerarse turismos, lo que les permite circular a 120 km/h y usar carriles VAO, y ese detalle burocrático abrió la puerta a un montón de compradores particulares que antes ni se planteaban este tipo de vehículo.
Las pick-up actuales han dejado de ser herramientas de trabajo ruidosas e incómodas, porque sus interiores rivalizan con los de un SUV premium, montan sistemas de asistencia a la conducción completos y lucen acabados que nada tienen que envidiar a un todoterreno de catálogo. Quien se acerca a un Ranger Wildtrak o a un Amarok Aventura no busca un mulo de carga, sino un vehículo versátil que sirva para trabajar entre semana y escaparse al campo el fin de semana.
Ford domina y los demás observan… por ahora
El dominio de la Ranger en Europa es tan aplastante que resulta difícil imaginar cómo alguien puede hacerle sombra. Ford acaparó más del 50 % de las ventas de pick-up en cuatro mercados europeos durante 2024 (Irlanda, Alemania, Gran Bretaña y Bélgica), mientras que Polonia experimentó un crecimiento de 18,6 puntos porcentuales en cuota de segmento y España sumó 9,3 puntos.
La Toyota Hilux sigue siendo la referencia mundial en resistencia y fiabilidad, pero su renovación de 2024 fue más conservadora de lo esperado, ya que conserva el chasis con ballestas, los motores diésel de 150 y 204 CV y una filosofía que prioriza la durabilidad sobre el confort. Para el comprador profesional que necesita un pick-up indestructible el Hilux sigue siendo imbatible, aunque para el usuario particular que busca algo más refinado puede quedarse corto frente a las alternativas.
Volkswagen dio un salto enorme con la segunda generación del Amarok, que comparte plataforma y motores con el Ranger. La jugada fue inteligente: aprovechó la base mecánica de Ford para construir un pick-up con tacto de SUV alemán y acabados premium. El Amarok parte de 48.710 euros en España y sube hasta los 64.580 euros en la versión Aventura, así que hablamos de un producto orientado claramente al comprador que quiere confort y está dispuesto a pagar por ello. Más abajo en precio, el Mitsubishi L200 y el Nissan Navara completan la oferta con propuestas más contenidas, mientras que el Isuzu D-Max se mantiene como opción de trabajo puro.
La gran novedad reciente es el Ford Ranger PHEV, el primer pick-up híbrido enchufable del mercado europeo. Combina un motor 2.3 EcoBoost de gasolina con un bloque eléctrico de 75 kW para ofrecer 281 CV, 690 Nm de par y una autonomía eléctrica de unos 50 kilómetros, todo ello desde 48.000 euros con IVA y con etiqueta Cero, lo que le permite acceder sin restricciones a las zonas de bajas emisiones. Ford ha movido ficha antes que nadie en electrificación de pick-up, y esa delantera pesa mucho en un mercado europeo cada vez más obsesionado con las emisiones.
RAM tantea Europa con la Rampage
Stellantis no quiere quedarse fuera de la fiesta. El grupo francoitaloamericano ya intentó meter cabeza en el segmento europeo de pick-up con el Jeep Gladiator, pero aquello salió bastante mal, porque el Gladiator era demasiado grande, demasiado caro y demasiado americano para un mercado que prefiere vehículos más comedidos. La lección debió de ser dolorosa, así que ahora Stellantis ha cambiado de estrategia y apuesta por RAM.
La Rampage se presentó en Europa durante el Fieracavalli 2025 con hasta 272 CV y un diseño pensado para el uso mixto entre trabajo y ocio. Stellantis asegura que la presentación europea servía para “validar el potencial” de una hipotética comercialización, aunque los informes más recientes apuntan a que las ventas arrancarán en el primer semestre de 2026. Nadie ha hablado todavía de precios, pero la Rampage se fabrica en Brasil sobre una plataforma más compacta que la del Gladiator, así que debería llegar con cifras más razonables.
RAM ya vende en España de forma muy marginal a través de importadores especializados, con una RAM 1500 que arranca en 84.000 euros y sube hasta los 121.600 euros en la versión Tungsten, así que hablamos de un producto de nicho absoluto para quien quiere un pick-up americano de verdad y no le duele el bolsillo. La Dakota, en cambio, es otra historia: apunta a los 37.000 euros y podría sacudir el mercado si Stellantis decide traerla a Europa.
Tim Kuniskis, el CEO de RAM, reconoció que la marca “necesita desesperadamente” un pick-up mediano y que “no puede tenerlo lo bastante rápido”. La mecánica sigue siendo un misterio (Kuniskis ha descartado el V8 y ha dejado caer que miran la tecnología híbrida sin confirmar nada), pero el objetivo de precio y tamaño encajaría bien en Europa si el grupo se atreve a dar el paso.
¿Merece la pena esperar a RAM?
Mira, quien necesita un pick-up hoy en España tiene opciones de sobra, porque el Ranger es el más completo y ahora cuenta con versión híbrida enchufable, el Hilux ofrece una fiabilidad casi legendaria, el Amarok aporta el toque premium alemán y el L200 cumple para quien quiera gastar menos.
RAM parte con la desventaja de no tener red de concesionarios establecida en Europa, de llegar sin historial de ventas en el segmento mediano y de competir contra marcas que llevan décadas cultivando la confianza del comprador europeo, así que el Rampage necesitará un precio agresivo, una red de posventa fiable y mecánicas adaptadas a las exigencias europeas de emisiones para tener alguna posibilidad real.
Más competencia, en cualquier caso, siempre viene bien, porque una Ranger bien equipada se va fácilmente por encima de los 50.000 euros y la Amarok no baja de los 48.000 euros ni en sueños, así que un segmento donde una sola marca acapara las ventas nunca es un segmento sano. Que RAM entre con un producto a 37.000 euros obligaría al resto a mover ficha, y eso beneficia al que paga.
El pick-up europeo ya no es el patito feo del concesionario. Las ventas crecen, la oferta se amplía y la electrificación empieza a colarse en un segmento que parecía resistirse a cualquier cambio. RAM llega tarde a esta fiesta, pero llega con ganas. Otra cosa es que le dejen bailar.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS