Singer Vehicle Design acaba de presentar el Sorcerer, que es el primer coche de su nueva serie “DLS Turbo” y lleva un motor de 3.8 litros con dos turbos que desarrolla 710 CV. La firma californiana se dedica a coger Porsche 911 clásicos y convertirlos en algo mejor que el original, lo cual ya tiene su mérito cuando partes de un coche casi perfecto de fábrica. El Sorcerer lo han pintado en azul Fantasia con llantas color champán, y el detalle que más llama la atención es un alerón trasero enorme que el propietario pidió específicamente porque quería un coche orientado a circuito.
El nombre lo eligió el comprador. Singer acepta los Porsche de sus clientes, los desmonta pieza a pieza y los reconstruye completamente hasta crear coches “reimaginados” con una estética que suele ser espectacular, aunque el proceso cuesta cifras de siete dígitos que la firma no revela públicamente. El Sorcerer usa como base un 911 de la generación 964, la que se fabricó entre 1989 y 1993, así que estamos hablando de un coche que tiene más de tres décadas, pero que ahora disfruta de una segunda vida con el doble de potencia que tenía originalmente, que entonces ya era salvaje.
La filosofía de Singer siempre ha sido mejorar lo que ya era bueno, y el Sorcerer representa un paso más en esa dirección porque incorpora turboalimentación al motor desarrollado para el programa DLS. Rob Dickinson, el fundador de Singer, asegura que querían celebrar la evolución del 911 como icono tanto en carretera como en pista y explorar las posibilidades que ofrece turboalimentar un propulsor que ya era extraordinario de serie. Cada coche es una colaboración con los clientes, así que el nivel de personalización es máximo.
El interior combina el color champán de las llantas en los ribetes y detalles, mientras que otros elementos usan Alcantara y cuero gris. La combinación es elegante sin resultar ostentosa, y encaja perfectamente con la estética exterior del coche, total que Singer sabe perfectamente cómo equilibrar deportividad y sofisticación sin caer en la vulgaridad que caracteriza a tantos preparadores que se limitan a pegar fibra de carbono y alerones gigantes sin criterio aparente.
Un motor turbo que lo cambia todo
El propulsor es un 3.8 litros bóxer de seis cilindros con dos turbos que desarrolla 710 CV. Es el primer coche de la serie DLS Turbo de Singer, y parte del trabajo del motor lo han hecho en el Reino Unido, así que han colaborado con especialistas británicos para conseguir esos números. La potencia es obscena comparada con el 911 964 original, que rondaba los 250 CV en sus versiones más potentes, aunque Singer no ha revelado el par motor ni las prestaciones concretas del Sorcerer.
La caja de cambios es manual de seis velocidades. Nada de doble embrague ni automatismos que te quiten el control, porque Singer entiende que quien compra uno de estos coches quiere involucrarse al máximo en la experiencia de conducción. La tracción es trasera como Dios manda, y han añadido ABS moderno y control electrónico de estabilidad para que el coche sea utilizable en condiciones reales sin que te juegues la vida cada vez que pisas el acelerador en mojado.
El monocasco viene del 964 original, pero Singer ha añadido elementos de fibra de carbono en la carrocería mientras aligeraba el chasis. El resultado debe ser un coche considerablemente más ligero que el 964 de serie, aunque Singer no ha dado cifras de peso, así que la relación peso-potencia debe ser espectacular teniendo en cuenta que el 964 original pesaba alrededor de 1.400 kilos y este Sorcerer seguramente se queda bastante por debajo con toda la fibra de carbono que lleva.
Mazen Fawaz, el director de estrategia de Singer, explica que el objetivo era combinar la potencia y el par del turbo con el carácter revolucionado del motor DLS mientras celebraban la herencia del Porsche 911. Es un equilibrio complicado, porque los turbos suelen domesticar el carácter de un motor atmosférico, pero Singer tiene experiencia sobrada en hacer que los números de potencia no sean lo único que importa, sino que la experiencia completa funcione.
Aerodinámica agresiva elegida por el propietario
El alerón trasero del Sorcerer es enorme. Llama la atención inmediatamente y domina la parte trasera del coche de una forma que no se ve habitualmente en los trabajos de Singer, que suelen ser más sutiles en su estética. El propietario lo pidió específicamente porque quería un coche orientado al circuito, así que también encargó un spoiler delantero que aumenta la carga aerodinámica y ayuda a equilibrar el coche a alta velocidad (ya se sabe: motor atrás, tracción atrás…).
La decisión de poner un alerón tan grande cambia completamente el carácter visual del Sorcerer. Los 911 reimaginados por Singer suelen tener una elegancia discreta que los hace parecer versiones ligeramente mejoradas del original, pero el Sorcerer grita su vocación de pista desde el primer vistazo. Es una declaración de intenciones. El propietario no quiere pasar desapercibido ni fingir que esto es un coche para ir al supermercado los domingos.
Las llantas en color champán contrastan con el azul Fantasia de la carrocería y le dan al conjunto un aire sofisticado que equilibra la agresividad del alerón. Singer domina perfectamente el arte de combinar elementos deportivos con detalles elegantes sin que el resultado parezca un Frankenstein estético, y el Sorcerer demuestra que pueden hacer coches agresivos sin perder la clase que caracteriza todos sus trabajos.
La pintura azul Fantasia es espectacular bajo la luz. No es un azul cualquiera, sino un tono específico que Singer mezcla para cada cliente, así que el Sorcerer tiene un color único que nadie más va a poder replicar exactamente. Estos detalles son los que justifican el precio estratosférico que cobran, porque estás pagando por exclusividad absoluta y por un nivel de personalización que muy pocas firmas pueden ofrecer en el mundo.
El proceso de reimaginación paso a paso
Singer acepta el Porsche del cliente y lo desmonta completamente. Cada pieza se inspecciona, se restaura o se sustituye según convenga, y el coche se reconstruye desde cero con las especificaciones que el propietario haya elegido. El proceso puede llevar meses o incluso años dependiendo del nivel de personalización, y el coste suele rondar cifras de siete dígitos aunque Singer nunca revela el precio exacto de cada proyecto.
El Sorcerer representa el nivel más ambicioso de servicio que ofrece Singer. Rob Dickinson asegura que los servicios DLS Turbo son los más complejos que han desarrollado hasta ahora, y cada coche es una colaboración con clientes de todo el mundo que tienen ideas muy claras sobre lo que quieren. El resultado es un coche único que combina ingeniería moderna con la estética y el carácter de un 911 clásico, total que consigues lo mejor de ambos mundos sin las concesiones que implica conducir un coche de hace 30 años.
La base del 964 ofrece una plataforma sólida que Singer conoce a la perfección. Han trabajado con esta generación durante años, así que dominan cada detalle de su estructura y saben exactamente qué se puede mejorar y qué conviene mantener. El monocasco original aporta rigidez, mientras que la fibra de carbono reduce peso en las zonas donde más importa, y el equilibrio final debe ser extraordinario teniendo en cuenta la experiencia acumulada de Singer en estos proyectos.
El interior del Sorcerer combina Alcantara gris, cuero y detalles en color champán que hacen juego con las llantas. La personalización es total, desde el color de las costuras hasta los materiales de cada superficie, así que el propietario ha podido elegir exactamente cómo quería que fuera cada detalle del habitáculo. Singer ofrece un nivel de personalización que supera ampliamente lo que ofrecen los fabricantes tradicionales, porque no tienen que vender miles de unidades ni contentar a comités de diseño, sino satisfacer a un solo cliente.
Celebrando la herencia del 911 con tecnología moderna
La filosofía de Singer siempre ha sido respetar la herencia del 911 mientras incorporan tecnología moderna donde mejora la experiencia sin traicionar el espíritu original. El Sorcerer lleva ABS y control de estabilidad electrónico, pero mantiene la caja manual de seis velocidades y la tracción trasera porque son elementos fundamentales del carácter del 911 que no conviene cambiar. El equilibrio entre modernidad y tradición es delicado, y Singer lleva años perfeccionando esa receta.
Los turbos del motor DLS representan una evolución lógica del programa. Singer desarrolló un motor atmosférico extraordinario para los DLS originales, y ahora exploran lo que se puede conseguir añadiendo turboalimentación a ese bloque. Los 710 CV son una barbaridad para un coche basado en un 964, pero Singer sabe que la potencia sin control no sirve de nada, así que el desarrollo del chasis y la aerodinámica ha sido igual de importante que el trabajo del motor.
El alerón trasero y el spoiler delantero que pidió el propietario transforman al Sorcerer en una herramienta de circuito genuina. La carga aerodinámica a alta velocidad debe ser considerable, y eso mejora la estabilidad y permite atacar las curvas con mayor confianza de no terminar siendo un vinilo en una pared, aunque a cambio sacrificas algo de velocidad punta por la resistencia que generan esos elementos. Es un compromiso que el propietario aceptó encantado porque su prioridad es el rendimiento en pista más que la velocidad máxima en línea recta.
Para quienes sueñan con Porsche perfectos
Singer Vehicle Design sigue demostrando que queda espacio para mejorar incluso los coches más perfectos. El Sorcerer representa un paso adelante en su programa DLS con la incorporación de turboalimentación, y los resultados parecen espectaculares al menos sobre el papel. Habrá que probarlo para confirmarlo, pero la trayectoria de Singer habla por sí sola, pues llevan años creando algunos de los 911 más deseables del planeta.
El precio es estratosférico y Singer no lo revela, pero probablemente hablamos de cifras que superan ampliamente los 500.000 euros teniendo en cuenta el nivel de personalización y el trabajo que implica. No es un coche para cualquiera, evidentemente, pero quien puede permitírselo consigue algo genuinamente único que combina lo mejor del 911 clásico con prestaciones y fiabilidad modernas. El Sorcerer amplía las posibilidades de lo que Singer puede hacer, y los futuros clientes del programa DLS Turbo van a tener un abanico de opciones todavía mayor para crear el 911 de sus sueños.


1
Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS