Ferrari 250 GT Lusso 1963: un millón de lujosas razones

Ferrari 250 GT Lusso 1963: un millón de lujosas razones

Un exponente del estilo y lujo deportivo italianos de los años sesenta; un ejemplar a subasta ha cambiado para rendir tributo a su esencia sin defraudar en el intento


Tiempo de lectura: 4 min.

La saga completa del Ferrari 250 GT fue, en su tiempo, exponente de la Dolce Vita italiana y enfáticamente romana, una época de auge económico en la que los coches deportivos se expresaron en sintonía con diseños sin complejos sin desentenderse de la pureza de las proporciones.

En una de las memorables eras del estilo italiano, estos gran turismo representaron como pocos en la industria automotriz. Por esencia, el Lamborghini 350 GT, nacido como respuesta a una entonces naciente rivalidad declarada a los de Maranello, se inscribe en los grandes valores del contexto socio-cultural. Y su rival directo, el Ferrari 250 GT Lusso, la expresión más lujosa de los 250 GT, fue quizás su insignia más fiel.

Sin caer en una crisis de identidad, pues ante todo un deportivo con motor delantero V12 3.0 de  240 caballos de potencia, chasis de acero tubular con capó, puertas y tapa de maletero de aluminio, cuatro discos de freno Dunlop y amortiguadores helicoidales, si te preguntan cómo diferenciarías al Berlinetta Lusso de sus hermanos de saga, apunta al interior. Cuna de su refinamiento, todo partía del confort inevitable de un habitáculo expandido en comparación con –me pongo de pie– el Passo Corto.

ferrari 250 gt berlinetta lusso jpg

Enzo Ferrari con un Ferrari 250 GT Lusso a su derecha. Foto: Ferrari

Ferrari 250 GT Lusso: todo dicho en su nombre

Si era cuestión de expresar la exclusividad en cada espacio ganado, Ferrari le sacó provecho hasta a la bandeja instalada detrás de los asientos. El fabricante, aplicando allí un tapizado de cuero acolchado, hizo que esa amplia sección posterior no se vea opacada por las butacas, logrando todo lo contrario –¡alerta spoiler del Ferrari 250 GT Lusso 1963 y su millón de lujosas razones para ser vendido!–.

Incluso en partes de la cabina en las que un deportivo acostumbra manifestar su carácter, el Berlinetta Lusso se las ingenió para que prevaleciera esa razón de ser rubricada en su propio nombre. Los clientes se sentaban en un SWB o en un 250 GTB y accedían tanto al tacómetro como al velocímetro con solo mirar al frente, justo detrás del volante. En el Lusso, detrás del volante se enfilaban cinco indicadores auxiliares más pequeños, mientras los instrumentos principales tomaban la zona central del tablero y se orientaban hacia el conductor en todo un gesto distintivo.

Por fuera, un notable paso adelante hacia los modelos sucesores dio en la zaga, marcando los límites entre maletero y panel de matrícula/pilotos, abriendo la puerta al estilo aerodinámico de los Ferrari 275 y no solo a las líneas de carrocería traseras, sino también al diseño de luces allí montadas. ¡Si lo sabrá Miles Davis, quien tuvo por años un 275 GTB/4!

Ferrari 250 GT Lusso 1963: un millon de lujosas razones… ¿o más?

No hay nada de lo repasado que el coche próximo a subastarse no muestre. Bueno, si la idea de las líneas anteriores era focalizar en las características generales de los 350 ejemplares producidos, el Lusso solía salir de fábrica en acabado interior negro y esta unidad, la 128°, no fue la excepción. Por suerte, hoy lleva un tapizado color marfil. Por suerte, sobre todo, para ese espacio trasero destinado a la carga, que con su actual revestimiento resalta sus intenciones de mini sala de estar. En negro no reparaba en protagonismo, pero presta atención a la foto, compara y todo dicho.

Color Marfil para acompañar al exterior gris Grigio Fumo original e interpretar con las especificaciones de su presente más puro, no sin antes someterse a tres años de restauración, el concepto de su lujo 63 años después. En realidad, a juzgar por lo que se estima en estos días previos –entre 1,6 y 1,8 millones–, diría que no serán un millón las razones que llevarán a este Ferrari 250 GT Lusso 1963 a una nueva cochera.

Si el interior del coche es cuna de su refinamiento, Amelia Island es uno de los epicentros norteamericanos de subastas vitales para que modelos como este se sientan a gusto. Si las ofertas se van de las manos, atención: al finalizar las jornadas de Gooding Christie’s del 5 y 6 de marzo, el martillo habrá caído sobre este Ferrari en la línea de los dos millones de dólares.

COMPARTE
Sobre mí

Mauro Blanco

Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
el más nuevo
el más antiguo el más votado


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.