Si el GR Yaris es uno de los hot-hatch nobles que en suelo europeo puede ser tomado como objeto de deseo por derecho y decantación, ese mismo impacto sobre los entusiastas de las sensaciones al volante lo genera el Toyota GR Corolla en otras partes del mundo. La receta no se negocia, ¿pero a qué estilo acompaña la fórmula mecánica del ADN rallye de la marca en el compacto que habita más allá del Atlántico?
Repaso de lectura obligatoria. Al cinco puertas indisciplinado del mercado norteamericano, GR Four le aplica también el tres cilindros 1.6 turbo y la versátil tracción a las cuatro ruedas. El GR Corolla actual también –sí, este apartado se rige por el también– se adapta según los modos de conducción que distribuyen el par en porcentajes diferentes: un 60/40 entre ejes delantero y trasero en el modo Normal para la conducción diaria y un 50/50 en el modo Gravel para experimentar la 4×4 en su máxima expresión.
Y al otro extremo del manejo diario espera ser activado el modo Pista, que no consiste en mantener en todo momento la mayor cantidad en las ruedas traseras, sino en ir ajustando la distribución según las circunstancias, contemplando el reparto en un rango que va del 60/40 que el coche acciona con el Normal a un 30/70 donde el poder de fuego le corresponde al eje trasero, lo que en el GR Yaris conocemos como modo Sport.
Las opciones de caja tampoco se negocian. Con la manual de seis, además de ponerse a prueba la conversación ejercida por el conductor entre el pedal de embrague y la mano derecha a la palanca, entra en acción un ajuste de revoluciones que le da fluidez a las transiciones entre marchas. La automática de ocho no es menos interesante, porque, leyendo el comportamiento del conductor en la aceleración y el frenado, actúa en consecuencia eligiendo los momentos precisos de cambios de marcha.
Pero en el Toyota GR Corolla 2026, estas transmisiones envían desde el tres cilindros un extra de potencia y par motor en comparación con el GR Yaris. Aquí hablamos de más de 300 CV y de 400 Nm a 3.000-5.500 rpm, frente a los 280 CV y los 390 Nm a 3.250-4.600 rpm del tres puertas europeo. Pero más allá de las cifras, es esencial que no se prive de las complejidades del sistema GR Four en materia de potencia y par, ya sea mediante el launch control en situación de prueba en circuito –con el que la potencia se aprovecha desde el ralentí y por la óptima tracción que promete la función–, ya sea a través del diferencial de deslizamiento limitado o bien producto del enfriador de líquido para la transmisión que el coche te da de serie en la versión automática.
Y si el conductor quisiese profundizar la refrigeración, al motor le agregaría de serie un subradiador si eligiera la versión Premium Plus, la más completa de las dos que el modelo ofrece hoy. Mención final para el estilo. Si en el entrañable GR Corolla de dos años atrás era la pintura Blue Flame de la edición limitada Circuit la que representaba con altura al hot-hatch japonés, ahora es el plateado Heavy Metal el que entra en contraste con los complementos exteriores negros.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS