¿Acaso el Volkswagen Jetta necesita presentación? Técnicamente no. De este lado del Atlántico es cosa conocida, de esa manera ofrecida al cliente o bien, en específicas generaciones, renombrado. No obstante, la realidad de los últimos años le ha perdido el rastro en Europa y, desde la séptima generación, se dedica exclusivamente al mercado chino, pero sobre todo al que histórica y espiritualmente pertenece. Una de esas berlinas alemanas cuya mayor trascendencia comercial y cultural se encuentra fuera de España y compañía.
En América Latina como reducto integral, pero en México como en pocas naciones, para no decir como en ninguna. Como continuidad regional, en California demostraron que no se quedan atrás. Mejor que un Jetta es un Jetta GLI y mejor que un Jetta GLI es un Jetta GLI Performance Concept. GLI, tres siglas que en Los Ángeles son institución, mientras que fue en una de las ciudades vecinas donde nació ese prototipo con alma de supercar sin precedentes revelado en el SEMA Show 2022. Un Jetta de 355 CV no se ve todos los días, pero nos conformaríamos con menos si fuese opción en el viejo continente.
Por ejemplo, con probar este Volkswagen Jetta GLI 2026, modelo de serie para los conductores mexicanos y, próximamente con precios anunciados, para los brasileños. ¿Para qué iluminar el logotipo, lenguaje consolidado a nivel global, si los pilotos cumplen con creces y más? La identidad visual del Jetta descansa, más allá de en el concepto de diseño esbozado, en elementos como las ópticas y, sobre todo, los pilotos cuando es de noche y su show comienza. También se identifica por el ribete rojo que enmarca la parte baja del parachoques y la calandra con patrón de panal.
De esto se sirve la versión GLI, que, como los libros indican, marca la diferencia con un considerable aumento de poder de fuego. En lo que se ve y en lo que se experimenta, porque la deportividad que le agrega al Jetta a secas no reside únicamente en el incremento de potencia. En la potencia en sí, pero también donde ésta se transfiere. Las llantas de aluminio de 18 pulgadas son superiores en tamaño a las del modelo estándar –de 17 para el acabado más sport–, y su diseño en Brasil, donde solo se comercializa el GLI, es más expresivo en relación con los cinco radios en forma de V del GLI 2026 mexicano.
Pero el corazón manda y, en estos casos, se encuentra en la mecánica. Nada de motor 1.4 con 150 caballos. Debajo del capó del Volkswagen Jetta GLI 2026, el cuatro cilindros TSI turbo vocifera una potencia que se eleva hasta los 231 CV producto de una cilindrada aumentada de los 1.395 centímetros cúbicos a los dos litros. Aun más interesante es que el par crece 100 Nm –de los 250 a los 350 Nm– y que necesita unos 6,6 segundos para realizar la aceleración de parado hasta los 100 km/h. El Launch Control, una clave.
Nada mal para un tracción delantera de sus características y nada mal se lo recibiría en España. Un poco de Volkswagen sedán de combustión interna que haga sentir su cimbronazo con intenciones claras de alto rendimiento jamás estaría de más, menos desde que el Passat le dijera hasta nunca a la carrocería en cuestión. Un cable a tierra que los entusiastas españoles de la gasolina pura, salvo algún milagro en forma de edición limitada, vivenciarán solo en sus mentes.


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Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.