Días atrás, el CEO de la marca, Frank-Steffen Walliser, definió a esta criatura como “el regreso de Bentley a la creación de coches más extremos” y tiene sentido. Por dos motivos. Uno se basa en las distracciones en forma de batería a la que los de Crewe nos ha estado sometiendo del 2024 a esta parte, entre ingratas retiradas –adiós al W12, hola al sistema híbrido– y anuncios de eléctricos porvenir. El segundo se revela en la historia: no todos los días se ve un Bentley de este tipo y, que sea el cuarto de su especie en todo un siglo, es un hecho que habla por sí solo.
Luego es cuestión de sujetar la realidad actual al debate sobre la pregunta ¿Acaso Bentley no tiene en su gama vehículos extremos? Todos coincidiremos en que sí, que los tiene, a pesar de haber resignado el legendario doce cilindros para dar lujar al V8 electrificado que, a decir verdad, no resigna poder de fuego en absoluto. Pero entrarían los matices, los niveles, en la mesa de una acalorada conversación, y entonces dejaría de tener sentido preguntarse si los tiene y se impondrían las jerarquías. ¿Qué es un Bentley verdaderamente extremo? o algo por el estilo.
El Bentley Continental Supersports 2026 muy probablemente lo sea, porque, para empezar, se identifica como un deportivo de pura cepa y sus argumentos corren más sólidamente y en paralelo a los números duros de una ficha técnica. Esto no quiere decir que su contundencia no se alimente de las prestaciones. ¡No nos confundamos! Incluso se presenta con concepciones más nobles que el sucesor más inmediato, porque el Supersports 2017 llevaba el W12, no corría en él nada de electricidad y era más potente, pero esta edición 2026 es el resultado de una serie de principios rompedores en la selectiva saga.
“El Bentley más enfocado en el conductor hasta la fecha”, agregó el director ejecutivo de la empresa. Más allá de endulzar con frases de gacetilla a su afición, estas palabras, de nuevo, tienen sentido. La determinación de no electrificar, con lo que significa un V8 biturbo de cuatro litros de absoluta gasolina, constituye un punto de partida y un guiño a la esencia automovilística de la empresa que hacía falta. Pero hay más…
El nuevo Bentley Continental Supersports: la marca de la bestia, la bestia de la marca
La propulsión trasera mata a la tracción total de los Continental GT híbridos de hoy y de aquel Supersports lanzado ocho años atrás. La condición de biplaza es una configuración vital para marcar la diferencia con los anteriores y deriva en consecuencias favorables en lo experimental y lo poético. Al prescindir de butacas traseras, los británicos comprendieron que no era necesario el aislamiento acústico de los Continental GT de serie en dicha zona. No menos importante es la génesis del proyecto.
Cuando un fabricante desarrolla un coche de altísimo rendimiento en secreto, de mínima se espera un producto único. Este Supersports nació de la idea de lanzar un Continental GT con potencia al eje trasero y un aligerado peso, inferior a las dos toneladas. Tras superar las primeras pruebas, el prototipo se convirtió en una realidad apuntada al cliente por un reducido y selecto grupo de ingenieros que trabajaron bajo confidencialidad.
La máxima de 666 CV sin complemento eléctrico no es la marca de la bestia, sino que hace del nuevo Bentley Continental Supersports 2026, junto a los atributos anteriores, la bestia de la marca de Crewe definitiva. Y el requisito innegociable de eliminar asistencias a la conducción, por si había olvidado de destacarlo, se alista como otro de los valores más descriptivos de su esencia.


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Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS