El triciclo con aspecto de nave espacial que repartía pizzas está a la venta

El triciclo con aspecto de nave espacial que repartía pizzas está a la venta

Aún así llegaba tarde.


Tiempo de lectura: 6 min.

Hay proyectos que nacen con un destino claro y otros que parecen surgir de una apuesta perdida en un bar. El Tritan A2 Aerocar pertenece al segundo grupo. Estamos hablando de un triciclo con motor Wankel, cúpula de caza y vocación de reparto ultrarrápido de pizzas, del que solo fabricaron 10 unidades y cuya historia completa suena tan absurda que merece la pena contarla entera.

El invento apareció en 1984, cuando la aerodinámica estaba de moda y los motores rotativos prometían revolucionar el mundo del automóvil. El ingeniero aeronáutico Douglas J. Amick decidió juntar ambas tendencias en un vehículo de fibra de vidrio con dos plazas en tándem, cúpula corredera y tres ruedas para homologarlo como motocicleta. Lo pintaron de azul y rojo de Domino’s Pizza, le quitaron el asiento trasero y metieron un horno porta-pizzas donde debería ir el copiloto. La mecánica venía de Israel, el diseño se pulió en el túnel de viento de la Universidad de Michigan y el resultado final tenía pinta de artefacto experimental salido de un hangar. Total que Domino’s se entusiasmó y encargó los 10 prototipos con planes de pedir otros 180 más, pero todo se fue al garete y acabaron repartidos entre museos, aunque un par andan sueltos en manos privadas.

La fantasmada que hizo necesaria la aerodinámica de combate

La cosa arranca en Michigan, donde Domino’s Pizza nació en Ypsilanti en 1960 y Tritan Ventures se montó en Ann Arbor justo al lado. La compañía de pizzas creció a una velocidad demencial. En 1973 lanzó su garantía estrella: si tu pedido tardaba más de 30 minutos, te lo regalaban.

El truco funcionó tan bien que los ejecutivos buscaban cualquier ventaja para reducir tiempos de entrega, así que cuando vieron el prototipo del A2 pensaron que habían encontrado oro. El vehículo prometía velocidad punta de 152 km/h gracias a un coeficiente aerodinámico de 0,15, una cifra ridículamente baja. Para que te hagas una idea: una pelota de béisbol tiene 0,30 de resistencia aerodinámica, un Ferrari Testarossa alcanza 0,36 y un Toyota Prius baja hasta 0,27. El Tritan A2 los machacaba a todos porque su carrocería se había refinado hasta el último detalle en el túnel de viento, con perfil de avioneta y hasta un misterioso aro trasero que supuestamente aprovechaba el viento para generar energía.

Tritan Pizzero Turbo eR enero 2026 (24) Domino’s vio el potencial. Cerró el trato con Tritan para recibir los 10 prototipos, con planes de ampliación masiva si la prueba funcionaba. Los diseñadores quitaron el asiento trasero de los A2, instalaron hornos cuadrados capaces de apilar varias cajas verticalmente y aplicaron la decoración corporativa azul y roja. La idea era simple: un vehículo ultraeficiente y rápido que garantizase entregas puntuales mientras ahorraba combustible.

Pero el matrimonio entre pizzas y aeronáutica rotativa duró poco. Domino’s canceló el programa completo sin dar muchas explicaciones, los 10 A2 terminaron en museos tras retirarles los hornos por motivos de seguridad y el sueño del reparto supersónico quedó archivado como anécdota bizarra de los años 80. Hoy sobreviven unos siete ejemplares, casi todos en colecciones públicas.

Un motor israelí para mover aire como si fuese gratis

El corazón del A2 era un Savkel SP-440, un Wankel de un solo rotor con 440 cc fabricado en Israel por la firma Syvaro. Entregaba 30 CV y movía las tres ruedas a través de una transmisión automática. Sonaba perfecto sobre el papel.

La realidad era más modesta. La velocidad máxima rondaba los 152 km/h, pero llegar de 0 a 100 km/h te costaba 17 segundos largos. Un ritmo geológico, vamos. La aceleración daba pena, aunque el consumo compensaba con creces porque el A2 alcanzaba hasta 34 km/l en condiciones ideales, unos 2,9 litros cada 100 kilómetros, y la explicación estaba en ese coeficiente de 0,15 que convertía al triciclo en una bala aerodinámica capaz de cortar el aire sin apenas resistencia.

Tritan Pizzero Turbo eR enero 2026 (1) El monocasco de fibra de vidrio pesaba poco, la mecánica rotativa era compacta y el conjunto resultaba tremendamente eficiente pese a ofrecer prestaciones propias de un ciclomotor glorificado. Algunos propietarios posteriores cambiaron el Wankel original por motores más convencionales, lo cual facilitaba el mantenimiento pero destrozaba la pureza del concepto. El ejemplar que aparece en las fotos conserva su Savkel intacto y es una rareza dentro de la rareza, porque encontrar recambios para un motor rotativo israelí de los 80 es ejercicio de arqueología industrial.

Dentro lleva asientos de vinilo azul y blanco, radio AM, panel de instrumentos en madera y volante forrado en cuero. La cúpula se deslizaba hacia adelante para permitir el acceso, igual que en un caza de entrenamiento, y la configuración en tándem obligaba al pasajero a sentarse detrás del piloto sin más vistas que la espalda del conductor. El espacio trasero original terminó ocupado por el horno porta-pizzas durante la etapa Domino’s, así que la experiencia de copiloto quedó vetada desde el principio. Ahora que los hornos han desaparecido, el hueco sigue vacío porque nadie se ha molestado en reinstalar el asiento, algo incomprensible porque debe molar ir con uno a por tu cita de Tinder.

El final prematuro de un sueño rotativo

Domino’s nunca explicó públicamente por qué canceló el programa completo del A2 Aerocar tras recibir los primeros 10 prototipos. Las teorías apuntan a problemas de seguridad vial, a unos costes de mantenimiento disparados o simplemente la evidencia de que un triciclo futurista no encajaba con la imagen corporativa de una pizzería. Sea como fuere, los 180 pedidos adicionales jamás llegaron y Tritan Ventures se quedó con un proyecto truncado.

Los 10 A2 completados pasaron directamente a museos del automóvil repartidos por Estados Unidos, donde servían como ejemplo pintoresco de innovación fallida de los años 80. La mayoría conservan su decoración Domino’s original, aunque los hornos desaparecieron por razones obvias de seguridad antes de la donación. Unos pocos acabaron en manos privadas con el tiempo, así que es posible toparse con alguno en eventos de clásicos raros.

Tritan Pizzero Turbo eR enero 2026 (25) El ejemplar que se muestra ahora mismo viene de California con apenas 5.300 kilómetros en el cuentakilómetros porque pasó casi toda su vida aparcado, está claro. Incluye material promocional de Domino’s, correspondencia de la época y matrícula de Montana, así que el paquete completo viene con documentación que certifica su autenticidad. Este puedes alquilarlo para eventos en Drive Share o comprarlo si te seduce la idea de tener un rotativo israelí con pasado pizzero.

La historia del Tritan A2 resume perfectamente esa época en la que la tecnología rotativa prometía eficiencia milagrosa y la aerodinámica extrema parecía la solución a todos los problemas del transporte. Ninguna de las dos premisas se cumplió del todo, pero el resultado fue un triciclo memorable que repartía pizzas con la estética de un proyecto experimental de la NASA. Solo fabricaron 10 y sobreviven siete, así que el A2 Aerocar se ha ganado su sitio en el olimpo de los experimentos automovilísticos más extravagantes de la historia.

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Sobre mí

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.

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