Signature Autosports acaba de presentar su réplica del Porsche 356 Speedster, un roadster que imita las líneas del clásico alemán pero lleva por dentro el chasis y el motor de un Boxster 987. El precio de salida ronda los 185.000 euros, una cifra que supera lo que cuesta un Porsche 718 Spyder RS completamente nuevo salido de fábrica.
La empresa de Carolina del Norte no está sola en esta aventura, porque apenas unas horas después de su anuncio apareció Stärke Motor Company de Misuri con su propia versión del mismo concepto, aunque ellos parten de un 718 más moderno y cobran unos miles menos, de modo que ahora tenemos dos talleres compitiendo por ver quién vende más réplicas caras a gente con ganas de aparentar que conduce un clásico sin las molestias de tener uno de verdad. Lo curioso es que ninguno se corta un pelo en reconocer que esto es puro fake premium, porque la carrocería es de fibra de vidrio, la mecánica viene de un Boxster y el precio haría sonrojar hasta a los especialistas en restomods más descarados. Pero bueno, si hay mercado para ello pues adelante.
Un Boxster disfrazado con fibra de vidrio
El 356 Speedster Heritage de Signature arranca con un Boxster S de segunda generación (987), el que se vendió a partir de 2005, aunque uno de los ejemplares mostrados parece ser de primera generación (986) de 1996. La base mecánica es la de siempre: plataforma central con motor bóxer atmosférico y tracción trasera, nada del otro mundo, pero funcionalmente correcta.
La carrocería completa de fibra de vidrio recrea las formas del 356 Speedster original con molduras cromadas, faros LED redondos, pilotos LED con forma de lágrima y los característicos bultos detrás de los reposacabezas, además de un alerón trasero funcional. Las tomas de aire laterales del Boxster quedan tapadas con paneles específicos para mantener la silueta limpia, porque si se vieran quedaría bastante evidente que aquí hay trampa.
Las llantas son de 19 pulgadas hechas a medida y la capota sigue siendo eléctrica como en el Boxster donante, así que al menos no te toca pelear con lonas y varillas como en los clásicos auténticos. El conjunto visual es bastante logrado si te gustan las réplicas, aunque a tres metros ya se nota que aquí no hay ni una sola pieza genuina de los años 50.
Lo mejor del pack es que puedes ir presumiendo de Speedster por la ciudad sin preocuparte de que se te pare en medio del tráfico o de que tengas que buscar un mecánico especialista cada dos por tres. Claro que para eso ya existe el Boxster normal, pero ese no tiene el glamour retro que vende Signature.
Motor atmosférico y potencia moderna
El bloque atmosférico de 3,4 litros y seis cilindros opuestos del Boxster S trabaja aquí entregando 310 CV y 359 Nm de par, y puedes elegir entre caja manual de seis marchas o la PDK de siete relaciones si prefieres ir de automático. Signature ofrece mejoras opcionales en suspensión y frenos para quien quiera sacarle más partido en carretera.
No es una bestia de potencia ni mucho menos, pero tampoco lo era el 356 original que apenas rozaba los 100 CV en sus versiones más picantes. La diferencia es que este acelera mejor, frena mejor, gira mejor y no se calienta en los atascos, así que funcionalmente ganas por goleada aunque pierdas la autenticidad completa.
La configuración mecánica permite rodar con soltura en cualquier situación cotidiana sin problemas de mantenimiento ni piezas imposibles de encontrar. Es un Boxster fiable disfrazado de reliquia, que para muchos puede ser exactamente lo que buscan porque combina estética vintage con comportamiento moderno y ningún dolor de cabeza.
Signature menciona que hay opciones para personalizar el apartado técnico, aunque no dan demasiados detalles sobre hasta dónde puedes llegar. Supongo que depende de cuánto más quieras gastarte encima de los 185.000 euros de base, porque esto va de sacar la cartera hasta que duela.
Un interior retapizado pero moderno en distribución
El habitáculo se queda bastante fiel al Boxster original en cuanto a distribución, pero todo viene retapizado en cuero y la clásica tela Pepita de Porsche. Asientos calefactados, climatizador y la posibilidad de mejorar el sistema de infoentretenimiento de serie son parte del paquete, porque conducir un coche bonito no significa que tengas que renunciar al aire acondicionado o a la conectividad.
El volante, los mandos y la instrumentación mantienen el diseño del Boxster donante, lo cual rompe un poco la magia cuando te sientas dentro y ves todo moderno delante de ti. No han intentado recrear los relojes clásicos ni la sencillez espartana del 356 auténtico, así que la inmersión retro se limita básicamente a la tapicería y poco más.
Esto puede ser un punto a favor o en contra según cómo lo mires, porque si quieres conducir algo que parezca clásico pero sin prescindir de las comodidades del siglo XXI pues aquí lo tienes servido. Si buscas una experiencia fiel a los años 50, mejor cómprate un 356 genuino y aguántate con sus incomodidades y limitaciones.
La configuración biplaza se mantiene igual que en el Boxster, con espacio justo para dos ocupantes y poco más. No esperes maletero generoso ni capacidad de carga útil, porque esto va de pasear y presumir, no de hacer la compra del mes.
Un precio que duele
Signature pide 199.950 dólares de base por su réplica, que al cambio actual vienen a ser unos 185.000 euros. Un Porsche 718 Spyder RS completamente nuevo cuesta en Estados Unidos 170.100 dólares (unos 157.000 euros), así que estás pagando 28.000 euros más por tener un coche viejo camuflado bajo fibra de vidrio. La competencia directa de Stärke Motor Company parte de un 718 moderno y cobra 189.000 dólares (unos 175.000 euros), o sea que usan una base más actual y más cara, pero venden el producto final por menos dinero.
La lógica de precios de Signature se escapa a cualquier razonamiento sensato, pero supongo que ahí entra el factor exclusividad y las plazas limitadas de producción. Si hablamos de Speedsters originales, un ejemplar bien conservado te puede costar tranquilamente más de 460.000 euros en el mercado de clásicos, mientras que un 356 Coupé normal ronda los 140.000 euros si buscas bien.
Objetivamente la réplica no compite ni en precio ni en valor con lo auténtico, porque es simplemente otra categoría donde pagas por tener algo que parece lo que no es. Lo mejor del asunto es que uno de los ejemplares promocionales de Signature aparece idéntico a un modelo de la empresa británica Total Headturners que se vendía en 2020 por unas 70.000 libras (unos 77.000 euros de entonces).
Si realmente están comprando ejemplares hechos y revendiéndolos al doble, la jugada tiene bastante morro incluso para los estándares del negocio de los restomods, así que aquí tienes la oferta completa: un Boxster viejo envuelto en plástico clásico por casi 200.000 dólares, y si te sobra el dinero y lo que buscas es aparentar en las concentraciones sin lidiar con averías de los 50, pues adelante con ello.


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Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS